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Puente el Triunfo de Sagua la Grande

Puente "El Triunfo"
Información sobre la plantilla
Puente El Triunfo.jpg
PaísCuba
LocalidadSagua la Grande
ConstrucciónHierro
CruzaRio Sagua la Grande
VíaCalle Martí
Inauguración1895
Cierre1905
Longitud45 mts
Ancho20 mts
Altura15 mts
TipoEstructura
MaterialHierro
UsoEnlazar consejo popular Centro-Victoria con San Juan-Finalet
TráficoSolo personas
PeajeGratis
Mantenido porEstado
Río abajo:
Presa Alacranes
Situación:
Mal estado
Río arriba:
Isabela de Sagua

Puente "El Triunfo"

El paso de mercancías y personas a la parte este de la ciudad, cruzando el río, no era tarea sencilla, eran utilizados distintos muelles como el de la “Junta de Fomento” o el “Ribalta”, hasta que el 26 de noviembre de 1895 se inaugura el “Puente Militar”. Este era de madera y podía resistir hasta 600 kilos por metro cuadrado.

Puente El Triunfo, inicialmente de madera, antes de su sustitución por el actual tras su destrucción con una de las proverbiales crecidas del río Sagua la Grande en 1904

Puente El Triunfo actual, a pocos años de su inauguración.
Sagua la Grande Puente El Triunfo.jpg
Puente El Triunfo en el primer cuarto del siglo XX. Por esa fecha aun no se había construido la cúpula neogótica actual de la torre-campanario del templo del Sagrado Corazón de Jesús.
Sagua la Grande 003.jpg
Puente El Triunfo en proceso de restauración en 2018.
Se dice que el más universal de los pintores cubanos, Wifredo Lam, se inspiró en las perspectivas visuales que desde el puente El Triunfo se tienen sobre el río Sagua y su entorno para su obra, La jungla.

Por este hizo su entrada triunfal la Brigada Sagua con el General José Luís Robau López a la cabeza al finalizar la guerra de independencia. A este hecho se debe el nombre de la actual obra.
El marcado deterioro del puente militar y la necesidad de una obra de mayor envergadura fueron las causas que motivaron la inversión en el emblemático puente de hierro que conocemos hoy.

La obra fue concluida en 1905, restaurada en la década del 40 y para finales de la década del 80 del siglo pasado sufrió una avería por la que pensaron, incluso, demolerlo para hacer uno nuevo, la reacción de los sagüeros impidió tal cosa. Hoy el paso por él está limitado a los vehículos de gran porte, pero continúa siendo el símbolo identificativo de la Villa del Undoso.

A la ejecución de la tan importante obra de utilidad pública, quiso oponerse sin razón ni derecho el Dr. Pedro Mora Ledón a titulo de representante de la Sociedad “Victoria and Company”, de Filadelphia y como usufructuario que se decía del muelle conocido por “de Resulta”.
Afortunadamente tal reclamación fue rechazada. La resistencia del antiguo puente de madera era de 600 Kg/m2. Si bien se aconsejó que no se permitiera el cruce de ningún peso que excediera los 400 Kg/m2 que equivalía al cruce de una carreta con dos yuntas de bueyes cargadas de dos bocoyes de miel cuyo peso total se calculaba en 3500 Kg.

En cuanto al cruce de fuerzas o personas a pie, se aconsejaba por el Ingeniero, como número máximo, el de 300 hombres armados y con respecto a fuerzas de caballería el de 100. Se procedió a colocar en distintas partes del puente un peso equivalente 3.437 Kg, que era el peso que tenía el cilindro de aplanar calles y dos yuntas de bueyes para efectuar dicha prueba.
Se acordó una tarifa de cruce que era de dos centavos y medio para pedestres, cinco para cabalgaduras, de diez a quince para arrias cargadas y coches, de quince para carretones cargados y treinta para carretas.

Fue inaugurado el 26 de noviembre de 1895 y por él entraron triunfantes las huestes libertadoras del General José Luis Robau López en 1899 por lo que se le llamó más tarde puente “El Triunfo”, nombre histórico que ha conservado hasta la actualidad.
Como el “Triunfo” hay pocos en el país y es un signo de orgullo y aspiración su toque de grandeza. Bajo el encaje calado de sus aceras, las aguas corren lentas, entre las orillas sembradas de botes. Gracias a él la ciudad adquiere cierto matiz portuario. Si pasas viniendo hacia el centro te arroja en pendiente rápida a la calle Martí que, de un lado tiene el parque Martiano y del otro el primer asentamiento de la ciudad.

Desde su construcción, los enamorados cruzan despacio por sus aceras porque, desde ningún otro lugar se siente la pertenencia de la cuidad. Defender el puente es defender la cultura.

Fuente

http://www.cenit.cult.cu/sites/sagua/index.php?option=com_content&task=view&id=75&Itemid=59