Segunda guerra civil de la República romana

Segunda guerra civil de la República romana
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Distribucion de las legiones al inicio de la segunda guerra civil en el 49 ac 1024x578.png
Fecha 10 de enero de 49 a C.-18 de marzo de 45 a C.
Lugar República romana: Europa, África y Asia
Causas Los tribunos de la plebe son expulsados de Roma.
Resultado Victoria cesariana. Derrota progresiva de la facción pompeyana.

Segunda guerra civil de la República romana (49–45 a. C.) fue mucho más que un enfrentamiento militar: representó el choque decisivo entre dos visiones de poder en Roma. De un lado, Julio César; del otro, la facción conservadora del Senado, encabezada en el campo de batalla por Pompeyo Magno.

Historia

La Segunda guerra civil de la República romana (49–45 a. C.) fue mucho más que un enfrentamiento militar: representó el choque decisivo entre dos visiones de poder en Roma. De un lado, Julio César; del otro, la facción conservadora del Senado, encabezada en el campo de batalla por Pompeyo Magno.

Comenzó el 10 de enero del 49 a.C y enfrentó a Julio César y Pompeyo con el objetivo de lograr el control de la República Romana.

Causas de la Segunda guerra civil romana

El inicio de las causas que conllevaron la Segunda guerra civil romana se pueden encontrar en el 59 a.C., siendo el año en el que Julio César alcanzó el puesto de cónsul. El gobierno de César trajo enormes cambios en la sociedad romana, pero enfadó al bando de los Optimates, que consideraban que las reformas beneficiaban demasiado a las clases bajas.

En esa posición, Cesar buscó colaboradores que le pudieran ayudar a mantener el poder, siendo sus aliados en este caso Pompeyo y Craso. Los tres llegaron a un acuerdo por el cual se ayudarían de forma informal para poder ocupar de forma rotativa los grandes puestos del estado, en lo que fue llamado el Primer Triunvirato.

Gracias a estos acuerdos, César comenzó la campaña de las Galias, en las que logró enormes riquezas, preocupando a Optimates por su creciente popularidad y riqueza. En este momento, los senadores comenzaron a decir que César estaba traicionando a la república con sus acciones, e iniciaron un gran apoyo a Pompeyo, al considerar que era el único que podía frenarle. Poco tiempo después, el triunvirato finalizó, ya que Craso murió en una campaña en Partia y Julia, esposa de Pompeyo e hija de Julio César, falleció, terminando con ello con la buena relación entre ambos. Fue en este momento que Julio César puso sus ojos sobre Roma, comenzando su campaña desde la Galia.

Resumen

El 10 de enero del 49 a.C. comienza la llamada Segunda guerra civil romana que enfrentó a las tropas de Julio César contra Pompeyo por el control de la República romana. El punto de comienzo de la guerra fue el paso de las tropas de César por el río Rubicón, ya que estaba prohibido entrar a Roma con legiones.

Desde el primer momento, el avance de Julio César fue total, llegando hasta Roma sin apenas oposición. Por esto Pompeyo escapó de la capital de la república, marchando hacia el sur de Italia, desde donde escaparía hasta Grecia para intentar aumentar sus tropas.

Meses después, Julio César fue hasta Hispania, donde Pompeyo contaba con una mayor cantidad de fieles. La idea del militar romano era cortar todo posible apoyo de Pompeyo, pudiendo eliminar cualquier clase de aliado que pudiera conseguir. En menos de un mes, Julio César consiguió la rendición de las tropas de Pompeyo en Hispania, sin derramar ni una sola gota de sangre. Tras ello, Julio marchó hacia Grecia para enfrentarse a Pompeyo y al grueso de su ejército, logrando una importante victoria en la Batalla de Farsalia. Tras esta derrota, Pompeyo tuvo que escapar hacia Egipto, buscando apoyos de la región, pero fue asesinado por el faraón Ptolomeo XIII.

Luego de la muerte de Pompeyo, la guerra se puso muy de cara para Julio César, quien solo tuvo que derrotar a los restos de las tropas de Pompeyo. Por ello, tras vencer a Catón el Joven en Tapso, y a los hijos de Pompeyo en Hispania, podemos decir que logró la victoria en la guerra.

Fin de la guerra

La Segunda guerra civil romana termina en el 45 a.C. con la victoria de César.

‎Este conflicto, marcado por ambiciones políticas y rivalidades personales, terminó con la derrota de los pompeyanos y selló el destino de la República. César emergió como la figura dominante de Roma, consolidando su autoridad hasta convertirse en dictador, en un giro que cambiaría para siempre el rumbo de la historia romana.

Fuentes