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Temperamento

Temperamento
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Psicología, el temperamento. La vida psíquica del hombre es semejante a un torrente impetuoso. Ininterrumpidamente se modifican entre sí las impresiones del mundo interior, el recuerdo sobre el pasado, los ensueños sobre el futuro, los deseos, las ideas, los sentimientos. El curso de este torrente de la vida espiritual en las personas es diferente. Unas personas responden rápida y fácilmente a los hechos y acontecimientos del mundo que les rodea; ellas son impresionables.
Para diferenciar las particularidades dinámicas individuales, por el temperamento, de aquellas que están condicionadas por los motivos y los estados psíquicos, es necesario el conocimiento de signos complementarios.

Signos complementarios

1. A diferencia de los motivos y de los estados psíquicos, idénticas propiedades del temperamento se manifiestan en un mismo hombre en las más diversas formas de actividad y con los más diferentes objetivos; por ejemplo, en el trabajo, el juego, el deporte y en las diferentes clases.
2. Las propiedades del temperamento son firmes y constantes en el transcurso de un largo período e la vida del hombre o de toda la vida.

Las diferentes propiedades del temperamento en un hombre dado no se combinan casualmente, sino que, con arreglo a las leyes objetivas, están relacionadas entre sí y constituyen determinadas organizaciones y estructuras que caracterizan el tipo de temperamento. De manera que por propiedades del temperamento entendemos aquellas propiedades de la psiquis individualmente estables que determinan la dinámica de la actividad psíquica del hombre, las cuales permanecen relativamente constantes frente a diferentes contenidos, motivos y fines de la actividad, constituyen la estructura que caracteriza el tipo de temperamento.

Base fisiológica del temperamento

I. E Pavlov, al estudiar la actividad nerviosa superior de los animales, encontró que los perros se diferencian por el carácter de la formación y transcurso de los reflejos condicionados, se diferencian también por el temperamento; llegó a la conclusión de que el temperamento depende de la misma causa que las particularidades individuales de la actividad reflejo-condicionada.
La causa de las particularidades individuales de la formación de los reflejos condicionados, según I. E Pavlov, son las propiedades del sistema nervioso. El diferenció tres propiedades fundamentales:

1) la fuerza de los procesos de excitación e inhibición.
2) el grado de equilibrio entre las fuerzas de la excitación y la inhibición o, dicho de otro modo, el equilibrio del sistema nervioso.
3) la rapidez de los cambios de la excitación a la inhibición y viceversa; dicho de otra forma, la movilidad de los procesos nerviosos.

I. E Favlov explicó que el temperamento de cada animal no depende de cualquiera de estas propiedades por separado, sino de sus combinaciones. A tal combinación de las propiedades del sistema nervioso, de la cual dependen, al mismo tiempo, las particularidades individuales de la actividad reflejo condicionado y el temperamento, la llamó tipo de sistema nervioso. I. E Pavlov diferenció cuatro tipos de sistema nervioso básicos:

1) fuerte, equilibrado, móvil.
2) fuerte, desequilibrado, móvil.
3) fuerte, equilibrado, pasivo.
4) tipo débil.

Origen de los tipos de sistema nervioso

I. E Pavlov llamó al tipo general genotipo, es decir, adquirido, a través de la herencia. En la actualidad, el condicionamiento hereditario del tipo general del, sistema nervioso está argumentado por muchos hechos. El conjunto de investigaciones sobre perros, aves, conejos y ratones, ha establecido una relación fidedigna entre la fuerza del sistema nervioso de los padres y de los descendientes.
Además, mediante selecciones se han creado especies (razas) de perros que poseen inercia de los procesos nerviosos, lo que es raro que se encuentre en los animales. Aunque en estos experimentos se ha demostrado la transmisión de la herencia de una de las propiedades y no sus combinaciones (el tipo), es decir lo que se transmite por herencia o es básico en la característica general del tipo de sistema nervioso (la fuerza) está estrechamente relacionada con la propiedad fundamental (la movilidad).
Sin embargo, aunque la base fisiológica del temperamento es el tipo general del sistema nervioso, el conocimiento de las propiedades fisiológicas del tipo de, sistema nervioso es insuficiente para caracterizar psicológicamente el temperamento. De la misma propiedad fisiológica del tipo de sistema nervioso depende no solo una, sino múltiples propiedades psíquicas diferentes del temperamento. Así, por ejemplo, de la fuerza de la excitación depende la energía, el estado de ánimo, la intensidad de la actividad y la rapidez del movimiento, entre otros. Además, del tipo general de sistema nervioso depende no solo el temperamento, sino también muchas otras propiedades psíquicas, como por ejemplo, algunas particularidades de las sensaciones, la brillantez y prominencias de las imágenes de la imaginación, etcétera.
Al mismo tiempo, como ya se ha dicho, una propiedad determinada del temperamento depende no de una, sino de algunas propiedades diferentes del tipo general de sistema nervioso Este tipo de relación, en el que una variable dependiente esta condicionada por algunas variables independientes y una variable independiente condiciona algunas variables dependientes, recibe el nombre de dependencia multivalente.
Las propiedades psicológicas del temperamento dependen de forma multivalente de las propiedades fisiológicas del tipo general de sistema nervioso. Por ello la investigación fisiológica de las propiedades del tipo general de sistema nervioso, aunque es necesaria, resulta insuficiente para comprender las leyes objetivas de la formación del temperamento. Esta debe ser complementada por el estudio psicológico.

Tipología de los temperamentos

Si comparamos a diferentes personas por su temperamento, se revelará que existe un numeroso, grupo de ellas con similares propiedades del temperamento. De aquí surgió, ya en el siglo I d.n.e., la suposición de que existen diferentes tipos de temperamento. Por tipo de temperamento se comprendió un conjunto determinado de propiedades psíquicas que caracterizan cualquier grupo numeroso de personas.
Después, en psicología se aprendió a medir exactamente algunas propiedades del temperamento por sus manifestaciones externas, se reveló que tal idea sobre los tipos de temperamento es muy simplista. El grado de semejanza entré las propiedades depende de la unidad de medición. Es prácticamente imposible encontrar a dos personas cuyas propiedades del temperamento sean idénticas. Por eso, se desconoce qué, el nivel de semejanza es necesario para catalogar al hombre en un determinado tipo de temperamento. Algunos psicólogos extranjeros suponen que el tipo de temperamento, en general, no es un concepto rigurosamente científico.
Superar semejante subjetividad es posible solo si por tipo de temperamento se entiende no un conjunto simple de propiedades en determinado grupo de personas, sino las leyes objetivas, la relación, recíproca necesaria de estas propiedades. Tal correlación de las leyes objetivas de las propiedades que caracteriza el tipo de temperamento se manifiesta de diferentes formas.

Características psicológicas de los tipos de temperamento

La característica psicológica de los tipos de temperamento se determina por las siguientes propiedades básicas:
1. Sensitivo. Aquel que requiere el mínimo de fuerzas de influencias externas para provocar cualquier reacción psíquica en el hombre. Con esto se relaciona el mínimo de la fuerza de excitación para el surgimiento de la excitación (el umbral bajo de la sensación) ó el nivel mínimo de insatisfacción de las necesidades que, sin embargo, causan dolor.
2. Reactividad. Se define por la fuerza con que las personas reaccionan emocionalmente a las influencias externas o internas de una u otra fuerza. Donde más claramente se manifiesta la reactividad es en la esfera emocional y en las impresiones.
3. La actividad. Esta dada por el grado de actividad con que el hombre influye sobre el mundo circundante y supera los obstáculos externos e internos durante la realización del fin.
4. Correspondencia entre la reactividad y la actividad. Enjuiciamos aquí de qué depende el grado mayor de actividad del hombre: de las circunstancias casuales externas o internas (por ejemplo, del estado de ánimo, de los acontecimientos casuales, el fin intencionado o por su aspiración).
5. El ritmo (tiempo) de la reacción. Está determinado por la rapidez con que transcurren las diferentes reacciones psíquicas y procesos: rapidez de los movimientos, ritmo del lenguaje, ingeniosidad, agilidad mental.
6. La plasticidad y su opuesto la rigidez. En este caso enjuiciamos con cuánta facilidad y agilidad se adapta el hombre a las influencias externas cambiantes (plasticidad) o, al contrario, cuán inerme y estancada es su conducta (rigidez).
7. La extroversión y la cualidad contraria, la introversión. Se establece a partir de qué, en mayor medida, dependen las reacciones y actividad del hombre: de las impresiones externas en un momento dado (extrovertido) o, por el contrarió, de las imágenes, representaciones e ideas vinculadas con el paso y el futuro (introvertido).

Actualmente todavía no existen suficientes hechos para dar una característica global y desarrollada de todos los tipos de temperamento siguiendo un programa determinado.

Véase También

Fuente