Torre de Doña Blanca

Torre de Doña Blanca
Información sobre la plantilla
Obra Arquitectónica  |  (T orre)
Torre-de-dona-blanca-albarracin.jpg
Descripción
Tipo:T orre
Estilo:Mamposteria
Localización:Albarracín / Teruel / Aragón
Uso actual:Se utiliza como muestra de exposiciones relativas a la ciudad de Albarracín.
Datos de su construcción
Inicio:Fortificacion defensiva

La torre de Doña Blanca forma parte de la historia de esta comunidad ,para finales del XIII, se la considera como uno de los castillos del sistema defensivo de la ciudad.

Según las últimas excavaciones, parece ser que su origen es árabe. En el siglo XVII era la biblioteca del convento de los dominicos que ocupaba el recinto del cementerio actual. La torre de doña Blanca es considerada una verdadera fortificación, el tercer castillo de la ciudad.

Ubicación

La Torre de Doña Blanca se encuentra en el extremo sur o más meridional de Albarracín, como atalaya de vigilancia de la hoz que conforma el río Guadalaviar e intramuros del principal recinto amurallado de la ciudad, en la calle de San Juan de la localidad de Albarracín, provincia de Teruel, junto a la Iglesia de Santa María la Mayor y cerca del castillo musulmán de Albarracín.

Estructura

Se trata de una torre de planta cuadrada de gruesos muros y 18 metros de altura, distribuida en 4 plantas, de las que la última constituye un verdadero mirador sobre la ciudad. En sus muros se abren varias saeteras. La puerta de acceso se encuentra a media altura en la parte norte.

Materiales de construcción

Construida con mampostería. Como curiosidad, presenta trocitos de hierro en sus juntas.

Estado de conservación

Ha sido restaurada por la Fundación Santa María de Albarracín, y se encuentra en bien estado de conservación. Visitas Se utiliza como muestra de exposiciones relativas a la ciudad de Albarracín.

Protección

La declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 (BOE núm. 125, de 5 de mayo de 1949) sitúa los castillos españoles bajo protección estatal. La Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español (BOE núm. 155, de 29 de junio de 1985) establece el marco general de protección del patrimonio histórico.

Historia

En el año 1.600 los padres dominicos se instalaron en las inmediaciones de la torre y fundaron el Convento de San Bruno, solicitando su uso al rey Felipe III y quedando, por tanto, anexionada al citado convento. Posteriormente, la torre se convirtió en la biblioteca y los archivos de la propia Diócesis de Albarracín. Este espacio se decoró con pilastras y una bóveda vaída, quedando la torre abandonada tras la desmembración en 1.581 de la Diócesis en dos: una de Albarracín y otra de Segorbe. A su vez, el solar del convento se fue convirtiendo en el actual cementerio.

En el año 2001 se reconstruyó gran parte de la torre con fondos del Gobierno de Aragón, del Ayuntamiento de Albarracín y de otras entidades. Este proceso de restauración se llevó a cabo por la Fundación Santa María de Albarracín. Como contrapartida, el Ayuntamiento de Albarracín la cedió a la citada Fundación y ésta la incorporó como centro o espacio expositivo en el marco de sus “Espacios y tesoros” para dinamizar culturalmente nuestra ciudad.

la Leyenda de Doña Blanca

Doña Blanca era era la hermana menor de uno de los reyes de la Corona de Aragó. Una princesa de extraordinaria belleza. Tanto, que la esposa de su hermano, el heredero a la Corona de Aragón, estaba celosa de ella, puesto que todos los ojos se posaban en la joven princesa. Cuando su hermano subió al trono, Doña Blanca permaneció en la corte junto a su madre, pero la nueva reina no iba a permitir su presencia. Algunos de los grandes nobles aragoneses le aconsejaron que huyera a Castilla, camino del reino vecino. La joven y su corte hicieron una parada en la ciudad de Albarracín, señorío de la familia Azagra. Las gentes la recibieron con entusiasmo y ella se aposentó en la torre más al sur. Trascurridos unos días, los habitantes esperaban impacientes volver a ver a la princesa en su marcha hacia Castilla. Mas el tiempo pasó y la comitiva regresó a Aragón, pero sin Doña Blanca. Los habitantes de Albarracín creyeron que algo terrible le habría sucedido y habría muerto, y que había sido enterrada en una de las torres junto de la muralla. Pero nadie supo qué sucedió en realidad. Dicen que Doña Blanca murió de melancolía, presa en el interior de la torre. Cuentan los habitantes de Albarracín que todas las noches de luna llena durante el verano, cuando las campanas de la iglesia de Santa María tocan a medianoche, se puede ver la figura de una mujer que baja a bañarse al río Guadalaviar. Es el espíritu de Doña Blanca, que vaga errante de pena por las aguas del Guadalaviar (…).

Fortificaciones próximas

Fuente