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Vicuña

Vicuña
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Clasificación Científica
Nombre científicoVicugna vicugna
Reino:Animalia
Filo:Chordata
Clase:Mammalia
Orden:Artiodactyla
Familia:Camelidae

La Vicuña (Vicugna vicugna). Es la especie más pequeña de los cuatro camélidos sudamericanos. Apenas alcanza un metro de altura. Habita en las llanuras de los altos Andes, a una elevación de 4000 metros sobre el nivel del mar. Su distribución natural se extiende desde el Ecuador hasta el norte de Chile y Argentina.

Características

La vicuña es un camélido que puede medir de 80 a 90 centímetros, con un largo de 1,60 a 1,75 metro. Es de color marrón en la parte superior del lomo y los laterales; su pecho es blanco. La lana que se puede extraer de la vicuña está considerada la más Tina del mundo.

Habitad y Comportamiento

Ocupa las llanuras abiertas rodeadas de colinas pedregosas y de escarpaduras rocosas. Se trata de lugares de clima frío, seco y ventoso. Las precipitaciones son estivales y las temperaturas suelen situarse por debajo de los 0ºC. La vicuña se desenvuelve en un medio natural árido, situado a 4.000 m de altura. En este desierto, el frío es intenso, el grado de humedad bajo, y la variación entre la temperatura diurna y nocturna a veces es muy grande. La escasa vegetación se compone de algunos arbustos y de plantas herbáceas rasas y muy dispersas.

El sistema social de las vicuñas está muy estructurado. Una parte de los machos adultos vive con un harén formado por dos o tres hembras y sus crías. Los machos establecen dos territorios: una zona de alimentación, que se utiliza durante el día y un territorio de descanso, situado más arriba y frecuentado por la noche. Ambas zonas suelen estar unidas por una franja de terreno que hace las veces de corredor. El macho defiende vigorosamente el acceso a estos territorios. De este modo, las hembras del harén se benefician de una zona protegida. El resto de los machos, adultos y jóvenes expulsados de los harenes, se reúnen para formar grupos que no llegan, por lo general, a los 30 machos célibes. Los machos territoriales empujan a estos grupos, que constituyen un potencial genético de reserva, hacia pastos menos buenos.

Alimentación

La especificidad de los territorios de alimentación, defendidos cada uno de ellos por un macho adulto, supone una notable adaptación a la naturaleza, ya que limita el exceso de pastoreo y reserva las mejores zonas a las hembras reproductoras. Cada uno de estos territorios (de 18 hectáreas de promedio) es conservado por las vicuñas mediante el pastoreo regular, lo que favorece que las partes verdes rebroten e impide la floración y el desarrollo de tallos duros. No resulta fácil saber lo que come la vicuña. En este medio de vegetación rasa, los investigadores tienen dificultades para identificar la planta en el momento en que es consumida; en lugar de ello, examinan el estado de las plantas tras el paso de las vicuñas o bien analizan sus excrementos, que contienen elementos no digeridos.

A pesar del poco alimento de que dispone, la vicuña es muy selectiva. Su fino hocico se adapta perfectamente a la selección de las hierbas jóvenes de entre los tallos más duros. Además, sabe cómo encontrar los brotes tiernos escondidos bajo las piedras, donde se conserva la humedad, y evita comer las hierbas grandes y duras.

A diferencias del guanaco, la vicuña tiene que beber todos los días. Pero para hacerlo debe esperar a media mañana, cuando los abrevaderos ya se han deshelado.

Reproducción

El macho territorial corteja a las hembras de su harén durante la estación lluviosa, en abril, inmediatamente después del período de nacimientos. Intenta montar a la hembra, no para fecundarla, sino para obligarla a echarse en el suelo, donde tendrá lugar el apareamiento. Si la hembra rechaza las aproximaciones del macho, huye al galope proyectando las patas posteriores hacia atrás. La gestación dura once meses y medio; las hembras son muy precoces, ya que pueden dar a luz a su primera cría a partir de los dos años de edad. El 90% de los nacimientos, se produce durante la estación lluviosa, entre febrero y abril. La mayoría de las crías nace por la mañana, de forma que por la tarde están secas para afrontar las tormentas de granizado casi diarias, así como las noches glaciales.

Cuidado de las crías

Durante las dos primeras semanas, la madre huye con la cría hacia zonas altas a la menor señal de alerta. Hasta que alcanza los 4 meses, el pequeño pasa gran parte del tiempo con sus compañeros de juego de los territorios vecinos. De hecho, solamente las llamas muy pequeñas están autorizadas a traspasar los límites de los distintos territorios sin ser inquietados por los machos de los harenes. De este modo, realizan el aprendizaje de la vida social con total libertad. Hacia los 4 meses de edad, su lana empieza a adquirir un color rojizo y comienzan a crecer los pelos largos y blancos de la pechera característicos de la vicuña.

En septiembre, el macho joven, de 7 meses, abandona de vez en cuando el territorio del harén y termina por integrarse en una manada de célibes. Cuando alcanza la madurez sexual, ya está capacitado para vivir solo e intenta establecer su propio territorio.

El destino de las crías hembra es distinto. Expulsadas del harén hacia los 10-12 meses de edad, se incorporan a veces a un grupo de machos a la espera de integrarse en otro harén.

¿Por qué está en peligro?

El único enemigo natural de la vicuña es el puma, que aprovecharía la noche para cazarla en sus dormideros. Pero la vicuña es perseguida por el hombre, fundamentalmente para obtener su lana.

Fuentes