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William Rufus Shafter

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General
NombreWilliam Rufus Shafter
Nacimiento16 de octubre de 1835
Galesburg, Bandera de los Estados Unidos de América Estados Unidos.
Fallecimiento12 de noviembre de 1906
San Francisco, Estados Unidos


William Rufus Shafter fue un oficial del Ejército de la Unión durante la Guerra Civil Americana, quien recibió la máxima condecoración de Estados Unidos, la medalla de Honor, por sus acciones en la batalla Batalla de Fair Oaks. Shafter también jugó un papel destacado como general en la Guerra Hispano Cubano Americana.

Sus inicios

Shafter nació en Galesburg, Michigan el 16 de octubre de 1835. Trabajó como profesor y agricultor en los años anteriores a la Guerra Civil Americana.

Shafter sirvió como teniente primero del Ejército de la Unión en el séptimo Regimiento de voluntarios de Infantería de Michigan en varias batallas. Fue herido en una de ellas y más tarde recibió la Medalla de Honor por su heroísmo durante el combate.

Al final de la guerra, había sido ascendido a general de brigada de voluntarios. Se quedó en el ejército cuando terminó la guerra. Durante su servicio posterior en el Guerras Indias, recibió su apodo de "Pecos Bill". Dirigió el regimiento de Infantería 24, otro regimiento de los Estados Unidos, en las campañas contra los indios.


Participación en Guerra Hispano Cubano Americana

Acciones iniciales

Después del desembarco en Siboney, Shafter envió adelante a una división de caballería para reconocer el camino de Santiago de Cuba, fuerza que participó en la Combate de Las Guásimas, dichas fuerzas aunque ocuparon las posiciones españolas sufrieron numerosas bajas.

Durante el ataque a Santiago de Cuba. Shafter envió a su primera división de infantería al ataque de El Caney, mientras que su segunda división de infantería y caballería atacaría a las alturas al sur de El Caney conocido como Loma de San Juan.

Originalmente, Shafter previsto para liderar a sus fuerzas desde el frente, pero sufrió mucho por el calor tropical y fue confinado en su cuartel general fuera de la vista de los combates. No pudo ver las batallas de primera mano, nunca desarrolló una cadena de mando coherente. Según los expertos sus planes de batalla eran simplistas.

Parecía no darse cuenta o preocuparse por el efecto de la matanza masiva de la tecnología moderna poseía armas de guerra por los españoles. Además, sus esfuerzos de recogida de información sobre la disposición de las tropas españolas y su equipamiento fue muy escasa, a pesar de que había un número de fuentes a su alcance, incluidos los informes de reconocimiento del Ejercito Libertador.

Asedio de Santiago de Cuba

La siguiente acción de Shafter fue el asedio de la ciudad de Santiago de Cuba y su guarnición. Sin embargo, la magnitud de las pérdidas estadounidenses en las batallas anteriores hizo que Shafter comenzara a flaquear en su determinación de derrotar a los españoles en Santiago.

Él sabía que la posición de sus tropas eran difíciles, pero de nuevo tuvo poco de inteligencia sobre la situación de los españoles sitiados en el interior de Santiago. Shafter sintió la Armada estaba haciendo muy poco para aliviar la presión sobre sus fuerzas. Los suministros no se podían entregar a los soldados que luchaban en las primeras líneas, dejando a los hombres a merced de sus necesidades, en particular las raciones de alimentos. Shafter mismo estaba enfermo y muy débil. Con este punto de vista de los acontecimientos, Shafter, envió un mensaje dramático a Washington, sugiriendo que el ejército debería renunciar a su ataque y todas las ventajas alcanzadas durante día, y retirarse a un terreno más seguro cerca de cinco kilómetros de distancia. Afortunadamente para Shafter cambió su perspectiva, y realizó nuevas operaciones asedio para después exigir la rendición de la ciudad de Santiago de Cuba y su guarnición.

Con la victoria de la Marina de los Estados Unidos en la Batalla Naval de Santiago de Cuba, el destino de la posición española en Santiago de Cuba estaba sellado. Poco después, el comandante español rindió la ciudad.

Con el aumento incontrolable de la enfermedad en el ejército estadounidense en Cuba, Shafter y muchos de sus oficiales estaban a favor de una rápida retirada de Cuba. Shafter salió de Cuba en septiembre de 1898.

Su retiro y muerte

Shafter se retiró en 1901 y regresó a la agricultura. Murió en 1906 y está enterrado en el Cementerio Nacional de San Francisco.

Fuente