Calendario griego

De EcuRed
Calendario griego
Información sobre la plantilla
Concepto:El calendario de la Iglesia Ortodoxa Griega (o calendario griego) es el Juliano llamado así porque lo hizo establecer Julio César.

Calendario griego, del tipo lunisolar, copiado de los babilonios, constaba de 12 meses de 29 y 30 días alternativamente. A este año de 354 días se le añadía un nuevo mes cada tercero, sexto y octavo año. Los griegos intentaron frecuentemente encontrar un intervalo o ciclo que contuviera un número exacto de años solares y lunisolares (es lunación el promedio de tiempo entre dos Lunas nuevas consecutivas). Tal ciclo, el «gran año» de 19 años solares descubierto por el astrónomo griego Metón en el siglo V a. de J.C., no sirvió nunca de base para un calendario práctico. Pero este Ciclo de Metón (o Cielo Áureo) tiene todavía importancia en el cómputo de fechas de las festividades religiosas, ya que solamente es unas pocas horas más largo que 235 lunaciones y por tanto las fases de la Luna nueva caen los mismos días del año en los ciclos sucesivos. El calendario Juliano suele estar en fechas una semana atrasado respecto al Gregoriano (calendario que se usa actualmente).


Contenido

Origen

Un calendario es un sistema de medida del tiempo establecido por la sociedad para las necesidades de la vida civil, con la división por conveniencia del tiempo en ciertos intervalos como son los días, meses y años. Las divisiones de los calendarios se basan en los movimientos de la Tierra y su consecuencia, que son las apariciones regulares del Sol y la Luna.

La vida de la sociedad se ve influida enormemente por la rotación de la Tierra, que provoca la sucesión de los días y de las noches, siendo ambas en principio de diferente duración. Ya en la antigüedad, el hombre se dio cuenta de que a pesar de que los intervalos de luz y de oscuridad eran de diferente duración (según las estaciones del año), sin embargo la suma de dos intervalos consecutivos de luz y oscuridad daba prácticamente una constante (hoy se sabe que no es estrictamente constante debido a los fenómenos astronómicos contemplados en la ecuación de tiempo). Así surgió la división de tiempo básica en todos los calendarios: el día, entendido éste como la agrupación de un intervalo de oscuridad y otro de luz contiguos.

Según Aquilino Morcillo, la primera referencia literaria al día, noche, mes y año, proviene del poema Gilgamesh, escrito en caracteres cuneiformes y que narra las míticas aventuras de este príncipe de la ciudad sumeria de Uruk, que vivió sobre el año 2750 a. de C. La escritura la habían inventado los sumerios sobre el 3300 a. de C. Posteriormente, en la Biblia hay además referencias a la semana y a la hora, y conocemos que los babilonios ya dividían el arco en grados y minutos.

La observación astronómica, en la que los primitivos pueblos agrícolas eran maestros, tuvo una gran importancia, tal y como nos muestran las reliquias megalíticas supervivientes de esos pueblos, como las de Stonehenge en Inglaterra, empezado a construir hace 5000 años, las pirámides egipcias, mayas y aztecas o el intihuatana inca de Machu Pichu.

En primer lugar, hay que destacar la razón de ser de estas construcciones en su aplicación de calendarios, ya que un pueblo agrícola sin escritura necesitó conocer con exactitud la duración del año y de las estaciones, al objeto de prever labores tan vitales como la siembra y la recolección, lo cual no es difícil comprobando, al observar el Sol, que en los equinoccios el día tiene una duración igual a la noche en toda la Tierra (del 20 al 21 de marzo y del 22 al 23 de septiembre), mientras que en los solsticios, las duraciones del día son máximas respecto a las de la noche (21 al 22 de junio para el hemisferio norte), o mínimas (21 al 22 de diciembre). La duración exacta del día y de su noche podía observarse por la posición de las estrellas en el firmamento, pues dado un momento en el día en el que las estrellas ocupan cierta posición, al transcurrir exactamente un día sidéreo volverán a estar en el mismo lugar; y para conocer la duración del día, los sumerios empleaban ya en el 2025 a. de C. la sombra del gnomon, o barra clavada en el suelo.

Al observar la Luna, resulta fácil comprobar que cada 29 días y medio (en números redondos, cada 30 días), existe luna llena. A este período lo llamaron mes. Un año comprendía 12 períodos de lunas llenas o meses, por lo que su duración era de 360 días. Aunque en realidad era de algo más de 365 días, había cuatro días al año en los que reajustar el calendario, por lo que el error estaba siempre bajo control. El hecho de que los calendarios megalíticos prevean hasta la determinación exacta de la fecha de los eclipses, mucho más de lo necesario para determinar los ciclos estacionales agrícolas, es debido a que al ligar la religión y los dioses a los astros, los sacerdotes debían conocer cuándo se ocultaban o manifestaban a los mortales, y cuál era el superior.

El periodo de tiempo que tarda la Tierra en girar 360º sobre sí misma es lo que se conoce como día sidéreo, es el tiempo que se tarda en volver a ver una estrella atravesando el meridiano del lugar. Pero lo anterior no es aplicable al Sol, pues a lo largo de ese intervalo de tiempo, la Tierra se ha movido apreciablemente en su trayectoria alrededor del mismo, y éste tarda unos pocos minutos más que la duración del día sidéreo en volver a atravesar de nuevo el meridiano del lugar. Las estrellas están situadas a distancias enormemente mayores que el tamaño de la órbita de la Tierra, lo que hace que aparezcan prácticamente en la misma dirección desde cualquier punto de la órbita de ésta.

Se ha dividido (quizás de manera algo arbitraria) el día medio en 24 intervalos idénticos llamados horas. Estas a su vez se han dividido en 60 intervalos llamados minutos. A su vez éstos se dividen en 60 segundos. Esta división, que probablemente no es la mejor desde el punto de vista racional, se debe a la tradición histórica, y a pesar de los grandes esfuerzos realizados por la Revolución Francesa para implantar el sistema decimal y sustituir el sistema sexagesimal, actualmente todavía persiste éste último, utilizándose aun en todas las ramas de la ciencia.

Historia

El calendario ático o ateniense tuvo su forma definitiva en el 430 antes de Cristo por la acción de los inspectores, arquitectos y astrónomos, que designaron los días a añadir o a quitar en el mes llamado Poseidón. Más tarde, el calendario y sus actividades correspondientes fue rectificado por Kalippo y Hiparco (Hipparkos, Hipparchos).

Cabe aclarar que el antiguo calendario griego se dejó de usar hace unos 1800 años, siendo desde hace unos 2000 años gradualmente sustituido por el Juliano (hace 1800 años los griegos ya practicamente solo utilizaban el calendario Juliano).

Los antiguos griegos tenían doce meses, como que tenemos hoy en día, mientras que la cronología de los años se basó en la Olimpiadas. El comienzo del año fue de entre el cambio de las estaciones de invierno - primavera, excepto en el calendario ático, que comenzaba el año tras el solsticio de verano. En la antigua Atenas todos los meses tenían 30 días (mes completo) o 29 días (meses circulares). Los meses y su partido en el día de hoy se enumeran a continuación (meses del calendario ático, 1° el nombre en letras griegas)

  • Εκατομβαιών (30 ημέρες) 23 Ιουνίου - 23 Ιουλίου Ekatomvaion (30 días) 23 junio - 23 julio
  • Μεταγειτνιών (29 ημέρες) 24 Ιουλίου - 22 Αυγούστου Metageitnion (29 días) 24 de julio - 22 agosto
  • Βοηδρομιών (30 ημέρες) 23 Αυγούστου - 22 Σεπτεμβρίου Voidromion (30 días) 23 de agosto - 22 septiembre
  • Πυανεψιών (29 ημέρες) 23 Σεπτεμβρίου - 22 Οκτωβρίου Pyanepsion (29 días) 23 de septiembre - 22 octubre
  • Μαιμακτηριών (30 ημέρες) 23 Οκτωβρίου - 22 Νοεμβρίου Maimaktirion (30 días) de 23 de octubre - 22 noviembre
  • Ποσειδεών (29 ημέρες) 23 Νοεμβρίου - 22 Δεκεμβρίου Poseidon (29 días) 23 de noviembre - 22 de diciembre
  • Γαμηλιών (30 ημέρες) 23 Δεκεμβρίου - 22 Ιανουαρίου Boda (30 días) 23 diciembre - 22 enero
  • Ανθεστηριών (29 ημέρες) 23 Ιανουαρίου - 20 Φεβρουαρίου Fiesta de la Flor (29 días) 23 enero-20 febrero
  • Ελαφηβολιών (30 ημέρες) 21 Φεβρουαρίου - 23 Μαρτίου Elafivolion (30 días) de 21 de febrero - 23 de marzo
  • Μουνιχιών (29 ημέρες) 24 Μαρτίου - 22 Απριλίου Mounichia (29 días) 24 de marzo - 22 de abril
  • Θαργηλιών (30 ημέρες) 23 Απριλίου - 23 Μαΐου Thargilion (30 días) 23 de abril - 23 de mayo
  • Σκιροφοριών (29 ημέρες) 24 Μαΐου - 22 Ιουνίου Skiroforion (29 días) 24 de mayo - 22 de junio

El primer día de cada mes, era llamado nouminia. Cada 2-3 años añade un mes intercalado, el Poseidón, por lo que el primer día de cada mes, para coincidir lo más estrechamente posible con la Luna Nueva.

Otros calendarios

Calendario Romano Primitivo

El original calendario romano, introducido hacia el siglo VII a.C., tenía 10 meses con 304 días en un año que comenzaba en Marzo. Al tener el año en este calendario una duración tan diferente de la del año trópico (365,24219 días) las estaciones no se repetían en las mismas fechas de un año para otro. Las estaciones se repetían con periodicidad de un lustro, cinco años estacionales o trópicos se correspondían muy aproximadamente con seis años de 304 días, ya que el intervalo de tiempo transcurrido era de 1824 días, lo que dividiendo entre la duración del año trópico resulta 4,9939 (aproximadamente 5). Dos meses más, Enero y Febrero, fueron añadidos posteriormente también en el siglo VII a.C., durante el reinado del rey Numa Pompilio (715 -673 a.C.), que fue el segundo rey de Roma, ya que reinó después de Rómulo. El calendario que los romanos utilizaban en los primeros tiempos era un calendario lunisolar parecido al empleado por los griegos. A partir de la modificación efectuada durante el reinado de Numa Pompilio, el año romano estaba compuesto de 12 meses lunares, algunos de cuyos nombres se emplean todavía: Martius, Aprilis, Maius, Iunius, Quintilis, Sextilis, September, October, November, December, Ianuarius y Februarius. No obstante, los antiguos romanos no tenían un sistema exacto para la inserción de meses intercalares. Los pontífices o sacerdotes proclamaban el primer día de cada mes las Calendas, (voz de la que deriva calendario) e intercalaban un mes cuando el calendario lo exigía por haberse retrasado. En muchas ocasiones se hacía esta corrección sin ningún cuidado y a veces ocurría que los funcionarios romanos acomodaban el calendario al capricho de los gobernantes, que añadían y restaban no sólo días, sino también meses para alargar o abreviar los periodos de las magistraturas. Como consecuencia de estas irregularidades, el calendario llegó a desajustarse a tal punto que el comienzo del invierno señalaba el de la primavera.

Calendario Juliano

El Calendario Juliano sirvió para corregir los errores del calendario romano primitivo, y proporcionar a todo el Imperio las ventajas de un calendario uniforme. Julio César estableció este nuevo calendario, que entró en vigor el 1 de enero del año 45 a. de J.C., un año antes de morir asesinado. Éste fue el Calendario Juliano, que lleva el nombre de su innovador, para cuya redacción contó César con la colaboración técnica de Sosígenes, astrónomo de Alejandría. Para ajustar el calendario a las estaciones se ampliaron a 15 los meses del año 46 a. de J.C., con una duración de 445 días. Esta adición fue necesaria para corregir el retraso de tres meses que se había acumulado con relación al año trópico.

El año 46 a. de J.C. fue llamado el «año de la confusión» a causa de su longitud; sin embargo, contribuyó de manera definitiva a acabar con el confusionismo hasta entonces vigente. El Calendario Juliano se basaba en el año egipcio de 365 1/4 días. Cada cuatro años se intercalaba un día (éste es el origen de los años bisiestos) y el año se dividió en 12 meses de desigual duración, puesto que 365 no es divisible por 12. En honor de César se dio el nombre de Julius al mes Quintilis. Después del asesinato de César, una falsa interpretación del sistema hizo que el día intercalar de febrero se añadiera cada tres años en lugar de cada cuatro. El sucesor de César, Augusto, corrigió el error acumulado omitiendo el día intercalar durante tres años bisiestos consecutivos y restableciéndolo en el año 8 de nuestra Era, que marca el inicio del sistema actual de años bisiestos. El Senado romano cambió el nombre del mes Sextilis por el de Augustus. Se estableció que el primer mes del año sería Enero.

A continuación se expone cual es el origen de los nombres de los meses en el calendario Juliano, los cuales proceden del antiguo calendario romano y se mantienen en el calendario Gegoriano actualmente vigente:

  • ENERO (Ianuarius) El nombre procede de Jano, el dios romano de las puertas y los comienzos. Enero era el undécimo mes del año en el antiguo calendario romano; aunque en el siglo I a.C., con la reforma de Julio César que estableció el Calendario Juliano, pasó a ser considerado como el primer mes. El 1 de enero, los romanos ofrecían sacrificios a Jano para que bendijera el nuevo año. Su símbolo era una cabeza de dos caras, mirando al Este y al Oeste, por donde sale y se pone el Sol.
  • FEBRERO (Februarius) El nombre procede de la palabra latina februa, que se refería a los festivales de la purificación celebrados en la antigua Roma durante este mes.
  • MARZO (Martius): Para los romanos, que nombraron este mes en honor del dios de la guerra, Marte, era el primero del año.
  • ABRIL (Aprilis): Los romanos dieron a este mes el nombre de abril, derivado de aperire ("abrir"), probablemente porque es la estación en la que empiezan a abrirse las flores.
  • MAYO (Maius): Era el tercer mes en el antiguo calendario romano y tradicionalmente se acepta que debe su nombre a Maia, la diosa romana de la primavera y los cultivos. Las celebraciones en honor de Flora, la diosa de las flores, alcanzaban su punto culminante en la antigua Roma el 1 de mayo. En Europa se levantaban mayos (palos de mayo) en las aldeas adornados con espinos en flor el 1 de mayo.
  • JUNIO (Iunius): La etimología del nombre es dudosa. Diferentes autoridades derivan el nombre de la diosa romana Juno, la diosa del matrimonio, o del nombre de un clan romano, Junius. Otra teoría localiza el origen del nombre en el latín iuniores (jóvenes) en oposición a maiores (mayores) para mayo, que son los dos meses dedicados a la juventud y a la vejez respectivamente. Junio era el cuarto mes en el antiguo calendario romano.
  • JULIO (Quíntilis): Era el quinto mes del año en el calendario romano primitivo y por eso fue llamado Quintilis, o quinto mes, por los romanos. Fue el mes en el que nació Julio César, y en el 44 a.C., año de su asesinato, el mes recibió el nombre de julio en su honor.
  • AGOSTO (Sextilis): Dado que era el sexto mes del calendario romano, que comienza en marzo, fue originalmente llamado Sextilis (en latín, sextus, 'sexto'). Se le dio el nombre actual en honor del primero de los emperadores romanos, César Octavio Augusto, por algunos de los más afortunados acontecimientos de su vida ocurridos durante este mes.
  • SEPTIEMBRE (September): Era el séptimo mes del calendario romano y toma su nombre de la palabra latina septem, siete.
  • OCTUBRE (October): Octubre era el octavo mes del antiguo calendario romano, tal como su nombre, octubre (en latín octo, ocho), pone de manifiesto.
  • NOVIEMBRE (November): Entre los romanos era el noveno mes del año (en latín, novem).

DICIEMBRE (December): Diciembre era el décimo mes (en latín, decem, 'diez') en el calendario romano. Parece ser que Julio César deseaba que el año nuevo comenzara con el equinoccio de primavera, o con el solsticio de invierno, pero el Senado Romano, que tradicionalmente utilizaba el 1 de Enero como comienzo de su año oficial, se opuso a César, con lo que éste se vio en un compromiso y tuvo que ceder. Esta es la razón por la que aún hoy en día nuestro año nuevo comienza en un punto arbitrario de la órbita de La Tierra.

Piedra del Sol o Calendario Azteca

Probablemente es el monolito más antiguo que se conserva de la cultura prehispánica, cuya fecha de construcción fue alrededor del año 1479. Los motivos escultóricos que cubren su superficie parecen ser un resumen de la compleja cosmogonía azteca.

Se trata de una roca de basalto olivino, de unas 25 toneladas y 3,58 metros de diámetro, tallada, según algunos arqueólogos, a finales del siglo XV. Fue hallada en el zócalo de la ciudad de México el 17 de diciembre de 1790, con motivo de las obras que se llevaron a cabo para el nuevo empedrado de dicha plaza. En principio fue colocada en una de las torres de la catedral; más tarde, en 1885, pasó al Museo Nacional en el centro de la ciudad y finalmente, en 1964, al recién inaugurado Museo Nacional de Antropología, en cuya sala Mexica se encuentra en la actualidad. Los numerosos motivos allí esculpidos parecen relacionarse con la astronomía, la cronología y la cosmogonía de los antiguos mexicanos. La piedra presenta una decoración en círculos concéntricos que de interior a exterior parece representar: en el centro el rostro de Tonatiuh (dios del Sol) con adornos de jade y cuchillo de sacrificio en la boca; enmarcando el rostro del Sol está la presencia del símbolo hollín (movimiento), en donde cada aspa tiene cuadretes con representación de los cuatro soles o edades anteriores, que en conjunto con las garras, el rostro central y los rayos conforman el símbolo del quinto Sol, el Sol del hombre nahua (Nahui-Ollín) nacido en Teotihuacan.

A continuación se encuentra el círculo de los veinte días, que se corresponde con la representación de un mes (el calendario náhuatl constaba de 18 meses, de 20 días cada uno, lo que suma un total de 360 días más 5 días nemontemi o aciagos), el círculo comienza por la parte superior y de manera inversa a las manecillas del reloj se representan 20 glifos, que simbolizan a cada uno de los días.

Junto a éste se encuentra el círculo con los cuatro rumbos del Universo y los rayos solares. Delimitando toda la representación del disco solar están dos serpientes de fuego, cuyas colas se encuentran en la parte superior, lugar donde está representado el glifo 13, que para algunos se relaciona tanto con el año del surgimiento del quinto Sol, como con la fecha de la construcción del monolito.

Calendario religioso

Como se ha indicado, el calendario gregoriano es básicamente un calendario cristiano. El calendario oficial de la Iglesia cristiana es la relación anual de las fiestas, los días de los santos y las festividades de la Iglesia, con las fechas del calendario civil en las que tienen lugar. Estas incluyen las fiestas fijas, como Navidad, y las fiestas móviles, que dependen de la fecha de Pascua. El calendario más importante de la Iglesia primitiva fue compilado por Furius Dionisius Philocalus hacia el año 354. Después de la Reforma, la Iglesia Luterana alemana conservó el calendario romano, lo mismo que la Iglesia de Inglaterra y algunas otras Iglesias anglicanas. Las principales estaciones del calendario eclesiástico observadas por la mayoría de los cristianos son, por orden, Adviento, Navidad, Epifanía, Cuaresma, Pascua, Ascensión, Pentecostés y Trinidad. El calendario judío, que procede del antiguo calendario hebreo, ha permanecido inalterable desde el año 900 aproximadamente. Es el calendario oficial del moderno estado de Israel y es utilizado por los judíos en todo el mundo como un calendario religioso. El punto de partida de la cronología hebrea es el año 3761 a.C., la fecha de la creación del mundo según se describe en el Antiguo Testamento. El calendario judío es lunisolar, basado en meses lunares de 29 y 30 días alternativamente. Se intercala un mes extra cada tres años, de acuerdo con un ciclo de 19 años. Otro calendario religioso fundamental es el calendario islámico, utilizado en casi todos los países musulmanes. Se calcula a partir del año 622, el día posterior a la Hégira, o salida de Mahoma de La Meca a Medina. El año islámico consta de 12 meses lunares. Treinta años constituyen un ciclo en el que los años 2º, 5º, 7º, 10º, 13º, 16º, 18º, 21º, 24º, 26º y 29º son años bisiestos de 355 días; los demás son años comunes de 354 días. La fecha islámica correspondiente a la gregoriana se puede calcular con la regla siguiente, con un error máximo de un día: multiplicar el año islámico por 0.970224 y añadir 621.5774. La cifra a la izquierda del punto decimal es el año después de Cristo, y la fracción decimal multiplicada por 365 es el día del año.

Cómo se nombraron los meses

César era un organizador demasiado hábil para que le guste el semejante estado de las cosas. Era, además, hombre enérgico. Por consejo de sus astrónomos asigno al año 365 días y agregó un día extra cada cuatro años a fin de alcanzar al sol. Ese cuarto año el llamado bisiesto. Que se mejoró bastante la situación aunque no del todo. Del calendario romano se tomaron los hombres de los medios actuales. El primero fue llamado en memoria janos, un dios que tenía dos caras, una delante y otra atrás y que, por lo tanto, custodiaba las puertas, ya que podía vigilar los lugares a la vez. Primer mes del año tiene 31 días que la creación romana enero. Febrero: fiesta dedicada en honor a februa, en donde se celebraba la purificación. Segundo mes del año, que en los comunes tiene 28 días y en los bisiestos 29. Marzo: quien recibió su nombre en honor del Marte, el Dios de la guerra. Tercer mes del año, tiene 31 días. Era el primer mes del antiguo calendario romano. Abril: aprilis Dios no nombre al cuarto mes del año, primera juventud, figura cosa rara por su gentileza o color. Mayo: Maia, era una diosa por la cual bautizaron lo romanos a su quinto mes. Quinto mes del año tiene 31 días era el tercero del calendario romano majus dedicado a la Diosa maya. Junio: juno, la esposa del rey de los dioses, Júpiter, dio su nombre a junio ocupa el texto mes del año. Julio: se llamó en homenaje al propio Julio César, y está situado en el séptimo lugar en el calendario. Agosto: octavo mes del año y llamado así en honor de Octavio augusto. Septiembre: nombre que se le dio por el significado griego de la palabra séptimo. Octubre: al igual que el mes anterior su nombre se dio por el significado en griego de la palabra octavo, situado en ese lugar en el calendario. Noviembre: así se dio el nombre por ser el noveno mes del año. Diciembre: así se le llamó por ser el décimo mes designado porque al principio el calendario romano tenía sólo diez meses.

Cómo febrero perdió un día

Al principio, todos los meses padres tenían 30 días excepto febrero, en los años bisiestos, y los impares 31, cosa fácil de recordar. Pero al exigir Augusto que el octavo mes del año llevará su nombre quizá también que tuviera 31 días. Su infantil vanidad no pudo soportar el mes de Julio Cesar, julio tuviera 31 días y el suyo solo 30. De modo que, para complacerlo pero un día de febrero, en vez más pobre del agregó a agosto. ¡Y el ilustre emperador se sintió feliz! El resto de los meses recibió su nombre de las palabras que significaban en latín séptimo, octavo, noveno décimo. Que eran las designaciones de los cuatro meses del año sólo que al principio tenía diez meses. En los primeros tiempos, el año romano, se iniciaba en la primavera, que parece ser la época natural, más tarde el comienzo de fijo el primero de enero porque entonces cuando los cónsules asumían su cargo en Roma.

Enlaces externos

Fuentes

  • Carlos gispert, océano uno color,1997edicion océano Pág. 273
  • Nueva enciclopedia temática, 1993 v.8 (55- 63) pp.
  • Monografías bonsa
  • Mateo Domingo,Alfredo. El Calendario, Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 1988, pg 5-12.