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Cecilio Acosta

Cecilio Acosta
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Cecilio acosta.jpg
Amigo de José Martí.
NombreCecilio Acosta
Nacimiento1 de febrero de 1818
San Diego de Los Altos Bandera de la República Bolivariana de Venezuela Venezuela
Fallecimiento8 de julio de 1881
Caracas Bandera de la República Bolivariana de Venezuela Venezuela
NacionalidadVenezolano
CiudadaníaVenezolana
EducaciónAgrimensor (1840) y Abogado 1848).
OcupaciónEscritor, periodista, humanista y educador.
Cecilio Acosta. Escritor, periodista, humanista y educador venezolano con grandes aportes a la Educación.

Síntesis biográfica

Nacimiento

Nacido en San Diego de los Altos, el 1 de febrero de 1818.

Niñez

Vivió en el ceno de una familia pobre, y su primera educación estuvo a cargo del presbítero Mariano Fernández Fortique, párroco del pueblo.

Estudios

Influido por su mentor, Acosta ingresa en 1831 al Seminario Tridentino de Santa Rosa, en Caracas, donde inicia la carrera sacerdotal. Allí estudió latín y otras lenguas. En 1840 abandona el seminario y pasa para la Academia de Matemáticas, donde se gradúa de Agrimensor en 1840. Comienza la carrera de Filosofía y Derecho en la Universidad Central de Venezuela. Al cabo de una lucha bizarra contra la estrechez económica y su endeble salud, recibe el título de Abogado en 1848.

Publicaciones

Comenzó publicando ensayos en algunos periódicos de su país. Uno de los medios que más utiliza para comunicar sus ideas fue La hoja del diario. Deja constancia del aprecio que tiene por el periódico, o "El libro del pueblo", como él lo llama. Escribió para otros periódicos como La Época y El Centinela de la Patria, entre los años 1846 y 1847.

Publicó en 1856 uno de los ensayos de mayor importancia, el cual tituló, “Cosas sabidas y cosas por saberse”, lo escribió en forma de carta, dirigida a un amigo suyo, residente de algún lugar del campo venezolano. En este ensayo dedica mayor espacio y profundidad a sus ideas pedagógicas, aplicadas a la realidad venezolana para evaluar en forma crítica el estado de atraso y la orientación equivocada de los estudios que por entonces se realizaban en la universidad. Reflexionó sobre el fin de la educación y aseveró que este ha de ser fecundar las dotes naturales de toda persona que le habiliten para los menesteres sociales relacionados con su existencia; para ser padre de familia, ciudadano e industrial; y de aquí la necesidad de la instrucción elemental que fecunda estas dotes. (ACOSTA, 1856)

En 1857, cristaliza su pensamiento estético, en particular, su meditación sobre la lengua castellana y los géneros literarios. Mantiene una nutrida correspondencia con notables de Latinoamérica, España y Venezuela.

Cargos y responsabilidades que desempeñó

Vivió Acosta, apartado de compromisos burocráticos y con ello ganó independencia de criterio y tiempo para estudiar y meditar, por ello, fueron muy escasos los cargos públicos que desempeñó; así se destacan: secretario de la Facultad de Humanidades de la Universidad Central en 1848, Titular de la Cátedra de Legislación Universal, Civil y Criminal y de Economía Política en 1853. En 1872 fue designado miembro de la Comisión Codificadora por el General Antonio Guzmán Blanco.

A la penuria económica que tuvo por compañera, hay que añadir las consecuencias de haberse enemistado, en sus últimos años, con Guzmán Blanco. Sólo escasos y fieles amigos se atrevían a visitarlo en su modesta vivienda. Pero entre sus ilustres contertulios se contaron José Martí y Lisandro.

Está por estudiarse el valor literario de su prosa, así como su posible influencia sobre el estilo de José Martí.

Aportes a la Educación

Planteó un crítico análisis a la Venezuela del siglo XIX, cuyas condiciones políticas, económicas, educativas y sociales se superarían mediante la paz, el progreso, la libertad y la instrucción pública ilimitada. Asimismo, construyó una crítica sobre la educación y propuso que el civismo era posible a través de la evolución científica y tecnológica de la enseñanza, educación e instrucción.

Según él, el divorcio entre el sistema educativo y el productivo es una de las enfermedades más graves de Venezuela y figura entre las causas principales de la pobreza de su gente.

Propuso que si no era atacado el problema de la enseñanza de la lectoescritura y corregido con pragmatismo, seriedad, severidad, profundidad y rapidez la sociedad en conjunto no experimentaría cambios profundos y sustanciales desde el punto de vista científico y tecnológico, vitales para el desarrollo integral de esta. Sentenció que la libertad y el progreso tienen como bases la posesión de la lectoescritura.

Define que la instrucción elemental, debe comenzar desde lo básico y desde las bases sociales para luego, fomentarla en todas las esferas del hombre y de la sociedad. Por ello, propone una instrucción elemental generalizada, la cual puede ser desarrollada por cada individuo para luego ser colectiva.

Acosta comprende que el problema de la falta de instrucción elemental es un problema político, a lo que propone “descentralizar la educación, para que sea de todos”. Ello se refiere al acceso de la instrucción como derecho, concebido dentro de un proyecto de país plenamente definido. Es decir, de una educación creativa e inclusiva, generalizada, útil al individuo y a la sociedad en donde este se desenvuelve con su trabajo creador.

Muerte

El viernes 8 de julio de 1881 falleció Cecilio Acosta. Su pobreza era tanta, que hubo necesidad de apelar a la caridad de sus amigos para costear los gastos de entierro. Moría en la indigencia quien había sido millonario en conocimientos útiles y en altos valores éticos.

Pocos días después de su muerte, el apóstol cubano José Martí, quien por entonces residía en Caracas, publicó en la Revista Venezolana, su hermosísimo retrato en homenaje a Cecilio Acosta, donde escribió:

“Estudiar sus virtudes e imitarlas es el único homenaje grato a las grandes naturalezas y digno de ellas. Trabajó en hacer hombres: se le dará gozo con serlo”. (MARTÍ, 1881)


Entre 1908 y 1909 se publicaron cinco volúmenes, sus Obras Completas, donde se muestran los variados planteamientos políticos, económicos, sociales y educativos. También escribió poesía. Sus restos descansan desde 1937 en el Panteón Nacional de Caracas.

Fuentes

  • RODRÍGUEZ, Antonio José. Vida ejemplar de Cecilio Acosta. Caracas: Ministerio de Educación, 1985.
  • SALCEDO BASTARDO, José Luis. Cecilio Acosta, una lección para la juventud. Caracas: Ediciones de la Presidencia de la República, 1977.