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Ernesto García Alzola

Ernesto García Alzola
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Profesor, poeta y narrador.
NombreErnesto García Alzola
Nacimiento7 de noviembre de 1914
La Habana, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento14 de abril de 1996
La Habana, Cuba
ResidenciaCubana
NacionalidadCubana
CiudadaníaCubana
EducaciónLic en Pedagogía
Alma materUniversidad de la Habana
Ocupaciónjefe del Grupo de Investigación y desarrollo de Medición y Evaluación de la Universidad de la Habana
TítuloDr en ciencias pedagógicas
Partido políticoPCC
Obras destacadasRumbo sin brújula, Diálogo con la vida, Metodología de la enseñanza de la Literatura
PremiosPremio Nacional de Cuentos “Anselmo Suárez y Romero”

Ernesto García Alzola (1914-1996). Profesor, poeta y narrador. Formó parte del Directorio Normalista, formó parte de la junta de gobierno de la Escuela Normal y se desempeñó como Vicepresidente de la Asociación Cubana de Naciones Unidas, fué fundador del ISP "Enrique José Varona".

Biografía

Hijo de emigrante castellano y de cubana, nació en el poblado de Ceiba del Agua, en la provincia La Habana, el 7 de noviembre de 1914.

Cuando tenía 2 años de edad, la familia se trasladó al vecino poblado de Alquízar, donde el padre abrió una tienda de ropas. Durante el período republicano llamado de “Las Vacas gordas“ la suerte les fue favorable; pero pronto acabó la bonanza, pues el padre murió cuando Ernesto tenía 11 años de edad y la madre fue incapaz de mantener la tienda, que en poco tiempo quedó vacía y arruinada.

Cursos y premios

En 1928 ingresó en la Escuela Normal, donde ocupó el sexto lugar de los 37 estudiantes seleccionados entre 500 aspirantes. Obtuvo en los cursos 1928-1929 y 1929-1930 el premio al alumno más destacado de su año. En 1930 la Escuela Normal cerró sus puertas por órdenes del dictador Gerardo Machado, lo que le acercó tempranamente a las actividades políticas de su generación como parte del llamado Directorio Normalista.

Después de la caída del tirano, regresó a las aulas; se graduó como maestro primario en 1934 y formó parte de la Junta de Gobierno de la Escuela Normal en ese año. En 1935 comenzó a trabajar en una pequeña escuela de enseñanza primaria. Se graduó en la carrera de Pedagogía en la Universidad de La Habana en 1939, con once premios.

También comenzó la de Filosofía y Letras en la propia institución, fue presidente de la Asociación de Estudiantes de la Escuela de Pedagogía y se reveló como un destacado deportista que acumuló diversas medallas y premios nacionales de importancia en diversos eventos y fue elegido atleta universitario más destacado del país. Durante diez años continuó siendo maestro rural, con sólo pequeños ascensos obtenidos mediante oposiciones.

Nombrado como Director

En 1945 fue nombrado director de la Escuela Anexa a la Normal y codirector de la Escuela Libre de La Habana. Fue profesor de Literatura en la Escuela Normal de La Habana y, al triunfo de la Revolución, se le eligió como el primer Secretario General de la Sección Sindical de ese centro. Impartió clases de Literatura Española y de Literatura Cubana y también de Filosofía y de Economía política.

Al producirse la Reforma Universitaria, fue nombrado en 1961 profesor de la Universidad de La Habana en la Escuela de Economía, aunque su trabajo lo realizaba como profesor de Estadística Educacional en la Escuela de Educación; posteriormente, se desempeñó como profesor de Gramática y Composición y, finalmente, de Literatura Española, Didáctica de la Lengua y la Literatura.

El Dr. García Alzola estuvo entre los fundadores del Instituto Pedagógico de la Universidad de La Habana, en 1964, donde también fue dirigente sindical y tuvo una destacada participación en la vida universitaria. En ese centro trabajó como profesor de Literatura y Didáctica de la Lengua y atendió Relaciones Internacionales. Formó parte del Consejo de Dirección de la Facultad de Humanidades -como representante del Instituto Pedagógico- y fue miembro de la Comisión Nacional de Investigaciones Pedagógicas.

Los que fueron sus alumnos recuerdan que uno de los retos que les impuso la vida universitaria fue estar a la altura de las exigencias culturales del Dr. García Alzola, quien les abría mundos insospechados con su magisterio. De él aprendieron a amar la profesión, a esforzarse por alcanzar las más altas metas, a tener confianza en sus posibilidades reales, a sentir placer por la lectura, a escribir sin miedo a la pluma, a amar la investigación.

Nuevas funciones

Promovido al Departamento de Investigaciones, desde sus nuevas funciones como jefe del Grupo de Investigación y desarrollo de Medición y Evaluación, el Dr. García Alzola continuó influyendo en la formación de muchos profesores jóvenes. Con ese fin, ofreció cursos de postgrado de Medición y Evaluación, y orientó a los aspirantes a investigadores en la confección de instrumentos y en el diseño y procesamiento estadístico de sus trabajos.

A los que iniciaban las tareas para la obtención del grado de doctor, les brindaba el consejo oportuno, la crítica útil, el aliento y la fuerza que inspira la confianza. Poseía un fino humor criollo, y su disposición a ayudar a los necesitados, ya fuera en el plano intelectual o en el material, fue proverbial.

Acciones suyas aparentemente intrascendentes por la discreción con que las realizaba ponían de relieve su generosidad y la responsabilidad que sentía hacia los jóvenes que se iniciaban en el magisterio, para quienes el suyo resultó siempre paradigmático. Desde 1965 ostentaba la categoría docente de profesor titular. Durante años, fue Secretario del Consejo Científico del Instituto Superior Pedagógico “Enrique José Varona”, además de presidir la comisión para el otorgamiento de las categorías docentes de profesor auxiliar y titular.

Otras propuestas

Propuesto por la Universidad, durante diez años desempeñó también los cargos de Vicepresidente de la Asociación Cubana de Naciones Unidas (ACNU) y de Secretario de la Comisión de Escritores y Artistas del Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos. Como vicepresidente de la ACNU tomó parte en diversos eventos internacionales. Fue miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y en varias ocasiones representó a esa organización en diversos países.

Después de su jubilación en 1976, continuó atendiendo sus cargos en la ACNU y en el Movimiento por la Paz, además de iniciar un activo trabajo en Talleres Literarios y seguir al frente de sus responsabilidades en la UNEAC. Su producción literaria se inició en 1939, cuando publicó su primer libro de poesía, Rumbo sin brújula.

Pocos años después publicó un tomo con su obra poética madura, Diálogo con la vida. En 1953 ganó el premio de la Dirección de Cultura y de la Comisión Organizadora de los Actos y Ediciones del Centenario Martiano por su poema Martí va con nosotros. En 1983 publicó el cuaderno de poemas Siempre cantando a la primavera.

Cuentos

Sus cuentos Juan Peralta, El velorio y Siete horas obtuvieron Mención de Honor en el Concurso “Hernández Catá” en 1944. Al año siguiente ganó el Premio para autores cubanos en ese mismo concurso, con el cuento El molino de viento. En 1952 obtuvo el Premio Nacional de Cuentos “Anselmo Suárez y Romero” con su libro Siete horas y otros cuentos, que fue publicado con el título El paisaje interior.

En 1986 vio la luz su libro de ensayos La literatura como arma, y en 1989 Ensayos acerca de Manuel Cofiño, selección y prólogo. Pero la obra que le ha permitido ocupar un sitial en la pedagogía cubana es Lengua y literatura: su enseñanza en el nivel medio, que apareció en 1971, ha tenido múltiples reediciones por su impacto en el contexto educacional cubano y ha sido objeto de reconocimiento también en el extranjero.

Este libro ha contribuido a la formación de varias generaciones de profesores de Español y Literatura de todo el país y conservado por más de treinta años su vigencia, y es de obligada consulta en la actualidad. No han sido superados sus trabajos sobre la prioridad de la lengua oral, el arte de escribir, la entrada en la literatura, la problemática actual de la enseñanza de la literatura y el tratamiento de los géneros literarios, abordados por él en esta obra.

Después de jubilado

Ya jubilado, el Dr. García Alzola participó como coautor de los libros Didáctica de la lengua, publicado en 1978, y Metodología de la enseñanza de la Literatura, en 1980, para los cuales elaboró los capítulos respectivos de Historia de la enseñanza de la lengua en Cuba e Historia de la enseñanza de la literatura en Cuba, los cuales son referencia imprescindible para quien quiera investigar acerca de la enseñanza de la lengua y la literatura.

Ernesto García Alzola falleció en La Habana el 14 de abril de 1996, a los 81 años de edad, y dejó tras de sí una intensa y fructífera vida. Vivió intensamente el proceso ascendente de la Revolución, en el que participó activamente en los campos de la educación y la cultura, y desde su condición de profesor se sintió plenamente identificado con los principios sociales y humanos revolucionarios.

Fuente