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Homero

Homero
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Poeta épico, autor de los dos más antiguos monumentos de la literatura griega, La Ilíada y la Odisea.
NacimientoEntre 1200 y 600 a.n.e.
Isla de Quíos, Costa de Asia Menor
FallecimientoIsla de Íos.

Homero. Poeta creador o refundidor que dio forma literaria y unidad a unos relatos, orales y probablemente también escritos, que circulaban por Grecia desde hacía siglos.

Homero

Nada seguro se sabe sobre su vida. Muchas ciudades se disputaron el honor de ser su patria. Existe una tradición que le supone ciego, pero este detalle es puramente legendario. Fue jonio, es probable que naciera en Esmirna, viviera en Quíos y muriera en Ios. Heródoto supone que vivió hacia 850 a n.e.; nadie ha rebatido esta fecha. Dicen que Temisto, una mujer del lugar, era su madre, y que Euclo profetizó el nacimiento de Homero en estos versos:

Y entonces en la costera Chipre existirá un gran cantor, Al que dará a luz Temisto en el campo, divina entre las mujeres, Un cantor muy ilustre lejos de la muy rica Salamina. Dejando Chipre mojado y llevado por las olas, Cantando él solo el primero las glorias de la espaciosa Hélade Será inmortal por siempre y no conocerá la vejez

Sin embargo, también se conserva el siguiente epigrama, atribuido al poeta helenístico Alceo de Mesene, en el que Homero protesta sobre su origen salaminio, y niega que se erigiera una estatua suya en esta ciudad y que su padre fuera un tal Demágoras: Ni aunque el martillo surgir como Homero de oro me hiciera entre rayos flameantes de Zeus, soy ni seré salaminio ni el hijo de Meles lo será de Demágoras; ¡tal la Hélade lo vea! Con otro poeta probad; y mis versos vosotros a los Helenos, Musas y Quíos, cantadlos. Aunque ya en la época de la Grecia clásica no se conocía nada concreto y seguro acerca de Homero, a partir del Periodo helenístico empezaron a surgir una serie de biografías acerca de él que recogían tradiciones muy diversas y a menudo datos de contenido fabuloso. En estos relatos se mencionaba que antes de llamarse Homero se había llamado Meles, Melesígenes, Altes o Meón, así como datos muy diversos y con numerosas variantes acerca de su ascendencia. Existe una tradición en la que se dice que la Pitia dio una respuesta al Emperador Adriano acerca de la procedencia de Homero y su ascendencia: Me preguntas por la ascendencia y la tierra patria de una inmortal sirena. Por su residencia es itacense; Telémaco es su padre y la nestórea Epicasta su madre, la que le alumbró con mucho al varón más sabio de los mortales.

Se le considera autor de La Ilíada y de La Odisea, que suman, entre las dos, 27.800 versos. Los Himnos homéricos y la Batracomiomaquia, que también le fueron atribuidos, son posteriores.

La gloria de Homero fue inmensa. Ningún poeta ha sido objeto de una admiración tan constante y tan ferviente. Acerca del lugar donde murió, existe una tradición atestiguada al menos desde el Siglo V a.n.e. de que se produjo en la isla de Íos.

Obras que le fueron atribuidas

Además de la Ilíada y la Odisea, a Homero se le atribuyeron otros poemas, como la épica menor cómica Batracomiomaquia (‘La guerra de las ranas y los ratones’), el corpus de los himnos homéricos, y varias otras obras perdidas o fragmentarias tales como Margites. Algunos autores antiguos le atribuían el Ciclo épico completo, que incluía más poemas sobre la Guerra de Troya así como epopeyas que narraban la vida de Edipo y guerras entre argivos y tebanos. Los historiadores modernos, sin embargo, suelen estar de acuerdo en que la Batracomiomaquia, El Margites, los himnos homéricos y los poemas cíclicos son posteriores a la Ilíada y la Odisea.

La cuestión homérica

Moneda griega de 50 dracmas con una nave en el anverso y la efigie de Homero en el reverso (1986). Se denomina cuestión homérica a una serie de incógnitas planteadas en torno a los poemas homéricos. Entre los interrogantes más debatidos se encuentran quién o quiénes fueron sus autores y de qué modo fueron elaborados. Los investigadores están generalmente de acuerdo en que la Ilíada y la La_Odisea sufrieron un proceso de estandarización y refinamiento a partir de material más antiguo en el Siglo VIII a. n.e. Un papel importante en esta estandarización parece que correspondió al tirano ateniense Hiparco, quien reformó la recitación de la poesía homérica en la festividad Panateneas. Muchos clasicistas sostienen que esta reforma implicó la confección de una versión canónica escrita.

Modo en que fueron elaborados los poemas

Es objeto de debate el modo en el que los poemas homéricos fueron elaborados y cuándo podrían haber tomado una forma escrita fija. La mayoría de los Clasicistas están de acuerdo en que independientemente de que hubiera un Homero individual o no, los poemas homéricos son el producto de una Tradición oral transmitida a través de varias generaciones, que era la herencia colectiva de muchos Cantantes-poetas. Un análisis de la estructura y el vocabulario de ambas obras muestra que los poemas contienen frases repetidas regularmente, incluyendo la repetición de versos completos. Milman Parry y Albert Lord señalaron que una tradición oral tan elaborada, ajena a las culturas literarias actuales, es típica de la Poesía épica en una cultura exclusivamente oral. Parry afirmó que los trozos de lenguaje repetitivo fueron heredados por el cantante-poeta de sus predecesores y eran útiles para el poeta al componer. Parry llamó «fórmulas» a estos trozos de lenguaje repetitivo. Sin embargo existe una serie de investigadores Wolfgang Schadewaldt, Vicenzo di Benedetto, Keith Stanley, Wolfgang Kullmann que defiende que los poemas homéricos fueron originalmente redactados por escrito. Como argumentos a favor de esta postura señalan la complejidad de la estructura de estos poemas, los reenvíos internos a pasajes que se encuentran situados a considerable distancia o la creatividad en el uso de las fórmulas. La solución propuesta por algunos autores como Albert Lord y posteriormente por Minna Skafte Jensen es la «hipótesis de la Transcripción», en la que un «Homero» iletrado dicta su poema a un escriba en el siglo VI a. C. o antes. Homeristas más radicales, como Gregory Nagy, objetan que unTexto canónico de los poemas homéricos como «escritura» no existió hasta el período helenístico.

Rasgos de la sociedad descritos por Homero

Homero describe una sociedad basada en el Caudillaje; se trata de una sociedad guerrera en la que cada región tenía una autoridad suprema que habitualmente es hereditaria. Cada caudillo tenía un séquito personal formado por personas que guardaban un alto grado de lealtad. Disfrutaban de una serie de privilegios: las mejores partes en la distribución de botines y la propiedad de un dominio. Tenían una única esposa, pero podían tener numerosas concubinas, aunque hay un caso en el que Homero menciona una situación de Poligamia: la del rey troyano Príamo.

Las decisiones políticas eran discutidas en un consejo formado por el caudillo y los jefes locales y luego eran explicadas en la asamblea del pueblo. Los caudillos también tenían la función de presidir los sacrificios ofrecidos a los dioses. Homero describe un tribunal de justicia que juzgaba los delitos, aunque a veces las familias de los implicados podían llegar a un acuerdo privado que sirviera como compensación por el delito cometido, incluso en caso de asesinato. En las relaciones exteriores era importante la hospitalidad, que era una relación en la que los caudillos o embajadores estaban obligados a ofrecerse mutuamente alojamiento y ayuda cuando uno viajara al territorio del otro. Entre los hombres libres citados se encuentran los thètes o siervos, que eran trabajadores libres cuya supervivencia dependía de un escaso salario. También se mencionan los demiurgos, que eran profesionales que tenían una función pública, tales como Artesanos, heraldos, adivinos o aedos.

La Esclavitud también era práctica aceptada en la sociedad descrita por Homero. Los esclavos solían tomarse entre prisioneros de guerra, o bien en expediciones de pillaje. Se citan ejemplos de compraventa de esclavos y de personas que ya habían nacido siendo esclavos. Los amos a veces recompensaban a sus esclavos concediéndoles tierras o una casa. Se cita la posibilidad de que una esclava pueda acabar convirtiéndose en la legítima esposa de su señor.

En cuanto a los Valores éticos descritos, se incluyen el honrar debidamente a los dioses; respetar a mujeres, ancianos, mendigos y suplicantes extranjeros y no deshonrar el cadáver de un enemigo muerto. La Incineración es el uso funerario que aparece en los poemas homéricos. La religión era politeísta. Los dioses tenían Características antropomórficas y decidían el destino de los mortales. Se realizaban numerosos ritos tales como sacrificios y plegarias para tratar de conseguir su ayuda y protección. Aunque se conocía el Hierro, la mayor parte de las armas eran de Bronce. Homero describe también el uso del Carro de guerra como medio de transporte empleado por los caudillos durante las batallas.

Influencia de la épica homérica en la literatura griega posterior

La Épica homérica era tan apreciada entre los griegos que fue la herramienta de enseñanza utilizada entre ellos. Además sus versos eran memorizados y repetidos constantemente aunque la gente fuera iletrada, por ello fueron muy conocidos en casi todas las etapas de la Historia griega desde la composición de los poemas. La influencia que tuvo, por su importancia, en otros Géneros literarios contemporáneos o posteriores es fácilmente rastreable en la Lírica y el Teatro griego.

La vinculación de la lírica a la Épic es evidente en temas, influencia de vocabulario “épico” (“homerismos”, arcaísmos conservados por Homero, palabras muy técnicas sobre la guerra etc.), las fórmulas homéricas, los Epítetos tradicionales, muchas escenas épicas (aumentadas, cambiadas o satirizadas para dar cuenta de la originalidad del poeta lírico). Las composiciones de ambos géneros se cantaban ante un público, aunque con funciones diferentes: la épica narraba hechos heroicos del pasado al son de la Lira con una lengua elevada y culta; la lírica criticaba, celebraba, veneraba etc. al son de la Flauta o la lira.

En sus orígenes los Versos épicos eran compuestos y cantados por los mismos autores. Con el tiempo se va separando el autor del ejecutante. En la épica queda un corpus cerrado interpretado por un Rapsoda que se limita a ponerlo en ejecución. En la lírica también ocurre, aunque existen “poietés” líricos que componen y que insertan su nombre en las obras conscientes de su autoría, para que, sea quien sea quien interprete sus poemas, hable de él. El autor de épica podía componer lírica, aunque es una circunstancia especial (en la épica hay pasajes que bien podrían identificarse con monodias líricas mencionadas a la manera de la épica). Las obras de ambos se recitaron en banquetes o fiestas. Se fijaron para ello los poemas por escrito. Sin embargo el Yambo es una parte de la lírica relativamente poco afectada por la épica. Cierto es que se recitaba ante público, pero por lo demás podríamos decir que el yambo es anti-épico. Los temas de la épica muchas veces aparecen totalmente parodiados, su lenguaje no es en absoluto alto, sino completamente contrario y el autor se manifiesta y da datos de sí mismo: el objetivo del yambo es escarniar a otra persona y contar historias realistas de personajes absolutamente antiheróicos.

Fuentes