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Limpia del Escambray

Limpia del Escambray
Información sobre la plantilla
Limpia del escambray.jpg
Fecha:8 de agosto de 1960
Lugar:Escambray
País(es) involucrado(s)
Cuba

Limpia del Escambray. El 8 de agosto de 1960, grandes contingentes de jóvenes cubanos, convocados y dirigidos por Fidel, se volcaron sobre El Escambray, cadena montañosa ubicada en la entonces provincia de Las Villas y que no cede en altura ni complejidad sino a la Sierra Maestra, para combatir y aniquilar a bandas de alzados preparadas y sostenidas por la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Inicios

Por orden de Eisenhower la CIA preparó a los exiliados cubanos y diseñó un plan de invasión a Cuba para establecer un gobierno y empezó a ponerlo en práctica a mediados de 1960. Formaba parte de este plan el crear, fomentar y desarrollar grupos armados contrarrevolucionarios en las montañas del Escambray para que apoyaran e hicieran recepción de la multitud de exiliados cubanos que invadirían Cuba con la ayuda Estadinense para establecer el nuevo gobierno, invasión que en ese entonces se creía sería por la zona de Trinidad-Casilda.

Cuando la sección de inteligencia informó a Fidel Castro de la inminencia de una invasión, Fidel tomó la decisión de limpiar todo movimiento contrarrevolucionario en la Sierra del Escambray haciendo una incursión masiva de tropas, operación que ha sido conocida como La Limpia del Escambray y que constituyó la mayor ofensiva en Lucha Contra Bandidos.

Estrategia del enemigo

Los alzados, que llegaron a formar grupos pequeños pero numerosos, eran contrarrevolucionarios generalmente de conocida procedencia del viejo ejército del derrocado tirano Fulgencio Batista Zaldívar, o despóticos ex mayorales de la zona, u otras gentes de igualmente baja estofa enviados por los Estados Unidos.

El enemigo escogió el lugar por su agreste naturaleza; además, por el hecho de que, durante la guerra revolucionaria, operaron allí elementos que pronto mostraron su verdadera cara pro imperialista, elementos que amenazaban y perturbaban la vida en los campos y ciudades aledañas y fundamentalmente, constituían focos que secundarían y apoyarían la invasión  que se preparaba.

Olvidó el enemigo que fue esta la región en que hombres al mando de Camilo y del Che libraron campañas victoriosas y que la población villareña fue activa combatiente por la Revolución.

Los bandidos se sostendrían fundamentalmente gracias al apoyo norteamericano, que les llegaría sin falta, por aire o mar. En efecto, independientemente de otras vías, muy pronto aviones norteamericanos dejaron caer paracaídas con armas y otros tipos de auxilio para sus peones en las montañas isleñas. Muchos de estos envíos espectaculares cayeron en las manos revolucionarias.

Ofensiva final

Los milicianos que llevaron a cabo la hazaña conocida como limpia del Escambray arribaron desde todos los puntos de la Isla, además de los aportes sustanciales de la combativa población de los términos de la provincia. Las unidades se formaron bajo el mando de experimentados cuadros el Ejército Rebelde.

A partir de aquella fecha, en carreteras, caminos, sitios y puntos de la amplia zona, las montañas abarcan municipios de gran importancia en el centro y sur el de la antigua provincia, los jóvenes combatientes establecieron campamentos, tendieron cercos, persiguieron alzados, protegieron a los campesinos… Fue una batalla gloriosa que se libró día a día, en las duras condiciones que impuso la lucha. Haber pertenecido a ella, o colaborado e en su realización, de una manera u otra, constituye timbre de orgullo.

La limpia se extendió hasta abril del 1961. La tarea encomendada a la juventud cubana se cumplió cabalmente. José R. Herrera Medina, historiador y veterano de las luchas contra los bandidos, señala que se ocuparon 945 armas, entre estas, fusiles, morteros y ametralladoras. Los objetivos de la limpia, señala Herrera en su libro "Operación Jaula", se cumplieron exitosamente, en primer lugar, se eliminó el peligroso foco de alzados que la CIA preparaba como apoyo a la invasión mercenaria. En segundo lugar, se probó la eficacia de las Milicias Nacionales Revolucionarias con la realización de una operación en la que participaron sesenta mil milicianos, que junto a los miembros del Ejército Rebelde unos y otros, jóvenes tuvieron siempre cerca la dirección de Fidel Castro Ruz a lo largo de toda la campaña.

Tras la limpia, vino, en 1961, la Invasión de Playa Girón, que se convertiría en la primera derrota del imperialismo en América. Luego, continuarían la preparación e infiltración de bandidos en el Escambray y otras montañas cubanas. En 1965 serían derrotadas las últimas bandas. Antes, cayeron 98 combatientes revolucionarios; entre estos, su primer Jefe, el Comandante Manuel Piti Fajardo Rivero, (Piti), el Comandante Tony Santiago, el teniente Obdulio Morales Torres, el soldado Bernardo Arias y el miliciano José A. Soto Carballosa.

Como se ha instaurado en la historia, la reseñada fue una efectiva cruzada en defensa de la Revolución y una histórica hazaña del pueblo cubano.

Fuentes