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Marcha del pueblo combatiente

Marcha del pueblo combatiente
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Marchadelpueblocombatiente.jpg
Fecha:19 de abril de 1980
Lugar:Quinta Avenida, Ciudad de la Habana
Descripción:
Desfile del pueblo habanero en apoyo a la Revolución y repudio a los suceso de las embajadas de Perú y Venezuela.
País(es) involucrado(s)
Bandera de Cuba Cuba

Marcha del pueblo combatiente. Desfile multitudinario ocurrido en Quinta Avenida, la Habana, el 19 de abril de 1980, en el que participó más de un millón de cubanos, y reeditado el 17 de mayo en todo el país en apoyo a la Revolución. Tuvo su causa en los sucesos de las embajadas de Perú y Venezuela de abril y mayo de ese mismo año y la crisis migratoria consecuente que sirvió de plataforma para una campaña difamatoria orquestada por el imperialismo contra la revolución cubana.

Antecedentes

Después del atentado contra el avión de Cubana de Aviación en Barbados, 1976, las acciones contra Cuba no cesaron. Desde finales de 1979 pequeños grupos de delincuentes comunes y lumpens, apoyados por el imperialismo, penetran por la fuerza en las embajadas de Venezuela y Perú, siendo estimulado por estos gobiernos. La revolución cubana expresó su posición al respecto, pero continuaron dichas «incursiones».

La situación era ya tensa cuando el 1 de abril de 1980, un grupo de antisociales penetró por fuerza en la embajada de Perú. En el hecho perdió la vida el soldado Pedro Ortiz Cabrera, quien protegía la inmunidad diplomática de la sede.

Ante la realidad de que las embajadas no cooperaban a su propia protección, el gobierno de Cuba decidió no sacrificar más la vida de sus soldados y retiró la custodia de la sede peruana y se ofreció hacer lo mismo con cualquier otra que lo solicitara.

Miles de delincuentes tomaron casi por asalto esta casa. Ninguno era perseguido político. Habían disfrutado hasta el momento de la libertad y seguridad que garantiza la sociedad socialista.

La situación originada por la aglomeración en tan pequeño sitio y la imposibilidad del gobierno peruano de prestarle la atención necesaria, hizo que el gobierno revolucionario instrumentara de inmediato la forma de garantizar agua, alimentos y atención médica a los allí reunidos, así como medios higiénicos para las necesidades esenciales.

Las agencias de prensa y los periódicos capitalistas orquestaron una campaña de desinformación. Elogiaban a los «disidentes» establecidos en la sede peruana, obviando su verdadera catadura moral. Esto era algo que sabía distinguir perfectamente cualquier cubano que había visto como los que vivían del robo y el comercio ilícito, rechazando todo el empleo honesto, acudían a la «fiesta» de la embajada. Añoraban irse a Estados Unidos a en busca de horizontes más amplios para sus actividades. Algunos, irresponsablemente, llevaron consigo niños pequeños.

Primera marcha del pueblo combatiente

El 19 de abril de 1980 más de un millón de cubanos, desfiló sin interrupción durante todo el día por las amplias carrileras de la Quinta Avenida; este lugar, entonces sede de la embajada de la República de Perú en Cuba, hoy alberga el museo histórico de la marcha del pueblo combatiente.

Aquella marcha del pueblo combatiente era la indignada respuesta popular a la nueva campaña de agresiones emprendida contra la revolución cubana por el imperialismo norteamericano.

El primero de mayo se concentraban en la Plaza de la Revolución prácticamente todos los habitantes de ciudad de la habana y sus alrededores. Las calles quedaron desiertas.

Fidel, representantes de nuestras organizaciones de masas y personalidades de otros países latinoamericanos hablaron a la impresionante multitud. Una vez más, en momentos difíciles, Cuba no estaba sola.

El Comandante en Jefe se refirió al, apoyo incuestionable que aquella concentración significaba para las ideas del socialismo. Fidel diría con razón, que lo que mas ofendió al pueblo fue que quisieran presentar al lumpen como imagen suya.

Con respecto a los riesgos que implicaba la situación internacional con respecto a los suceso de las embajadas el Comandante en Jefe expresó:

Si no se está dispuesto a desafiar los riesgos de cualquier tipo, los riesgos de agresión militar como los riesgos de su propaganda, no se puede dar respuesta adecuada al enemigo; intimidarse frente a la propaganda es como intimidarse frente a los fusiles enemigos. No hay que tener miedo a nada: eso lo hemos aprendido perfectamente durante 21 años.

Segunda marcha del pueblo combatiente

Marcha del Pueblo combatiente en Sancti Spíritus

La batalla de masas se libró en todo el país durante los meses de abril y mayo. Se sucedieron incontables mítines, actos y declaraciones de apoyo a la Revolución donde el pueblo expresó su repudio enérgico al lumpen y sus instigadores.

El 17 de mayo, en todo el país, se efectuaron manifestaciones de apoyo a la Revolución Socialista, contra el bloqueo económico, los vuelos espías y la permanencia de la base naval de Guantánamo. En la habana, las ocho sendas del malecón se repletaron de pueblo, que desfilo durante casi diez horas frente a la oficina de intereses de estados unidos en cuba.

En aquellas jornadas, el pueblo revolucionario demostró con su disciplina, que en veinte años de lucha frontal contra el imperialismo no había perdido combatividad, y si ganado en conciencia y fervor revolucionario.

Referencias

  • Castro, Fidel. Discurso pronunciado en acto conmemorativo del primero de mayo, efectuado en la Plaza de la Revolución "José Martí", el 1 de mayo de 1980.

Fuentes

  • Artículo: Museo de la Marcha del Pueblo Combatiente. Consultado en www.ecn.org el 15 de octubre de 2011.
  • Castro, Fidel. Discurso pronunciado en acto conmemorativo del primero de mayo, efectuado en la Plaza de la Revolución "José Martí", el 1 de mayo de 1980.