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Microflora del suelo

Microflora del suelo
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Concepto:La Microflora de suelo está compuesta de tipos mas bien fijos de microorganismos o relativamente fijos según distintos factores.

Microflora del suelo.Tienen una tarea importante en la construcción del suelo, por medio de la desintegración de rocas, así como en el desarrollo ulterior de éste, especialmente en la construcción de suelos fértiles.

La Microbiología del suelo tiene una estrecha relación con el desarrollo de la producción agrícola y en el centenar de años de su existencia, ha ayudado a resolver muchos problemas, fundamentalmente con la conservación e incremento de la fertilidad de los suelos.

Las investigaciones realizadas indican, que el aumento de la fertilidad del suelo sólo es posible si se conocen los procesos que se efectúan en él.

El suelo como medio de cultivo natural

El suelo puede verse como un cuerpo vivo, un sistema vivo, totalmente poblado de microorganismos y en el cual como todo ser viviente, están presentes procesos bioquímicos característicos.

Estos procesos son directa o indirectamente provocados por los microorganismos que participan en la descomposición de la materia orgánica, síntesis y degradación del humus, transformación de diferentes elementos minerales, acumulación de enlaces fisiológicamente activos y otros procesos que determinan en general la fertilidad del suelo.

El suelo constituye un medio de cultivo por excelencia, capaz de soportar una vasta población microscópica, la cual participa en las numerosas transformaciones que allí ocurren, jugando un papel vital en la nutrición de las plantas y por consiguiente en el rendimiento de las cosechas.

La fertilidad del suelo, según se reconoce, está íntimamente asociada al número de microorganismos y a la intensidad con que desarrollan sus actividades vitales, relacionadas con la transformación de elementos nutritivos, biosíntesis, etc. El suelo, al igual que todos los sistemas biológicos experimenta cambios continuos, pero no obstante, permanece relativamente estable.

El suelo es un sustrato complejo y resulta difícil establecer exactamente los factores que dirigen los procesos microbiológicos en él.

Los cambios en la cuantía y composición de la microflora están vinculados con el régimen de las sustancias nutritivas en el suelo y con la nutrición de las plantas.

Los microorganismos llevan a cabo el reciclaje de las sustancias en el suelo, provocando la mineralización de las sustancias orgánicas y transformándolas hasta formas asimilables para las plantas.

Composición del suelo

El suelo consta de cinco componentes principales:

  • Sustancia mineral
  • Agua
  • Aire
  • Materia orgánica
  • Población viviente.

La cantidad de estos constituyentes no es idéntica en todos los suelos, pues varía con la localidad. El suelo está integrado por tres fases:

  • Fase sólida:

a) Partículas minerales: Varían grandemente en tamaño e incluyen desde piedras hasta arena fina, arcilla y limo.

b) Restos de plantas y animales: Comprenden las hojas frescas caídas y otras partes de plantas, así como cuerpos muertos de insectos y otras formas animales. Algunos de estos materiales están muy descompuestos y otros, sólo parcialmente, de modo que su estructura original no es reconocible; en este estado se le denomina HUMUS.

  • Fase líquida: Esta comprende el agua libre y el agua higroscópica, que contienen en solución una concentración variable de sales inorgánicas y ciertos compuestos orgánicos solubles.
  • Fase gaseosa: La atmósfera del suelo difiere de la supraterrestre y se compone de anhídrido carbónico, oxígeno y otros gases en menor cuantía.

En general puede decirse que las propiedades biológicas de un suelo, o sea, el desarrollo y las actividades de sus microorganismos, son el resultado de la acción conjunta de sus características químicas y físicas.


Microorganismos presentes en el suelo

El número de microorganismos en un suelo se cuenta en miles, millones o UFC (unidades formadoras de colonias) por gramo de suelo seco y para su procesamiento estadístico en investigaciones, los datos originales suelen transformarse mediante el logaritmo o la raíz cuadrada del valor.

La composición cuantitativa de la población del suelo y su naturaleza cualitativa, varían con la composición relativa de los constituyentes orgánicos e inorgánicos del suelo, el tipo de suelo, su pH, contenido de humedad, aireación, condiciones climáticas, relaciones que se establecen entre los microorganismos, etc.

Algunos autores, para su estudio, agrupan a los microorganismos del suelo en grandes grupos fisiológicos: amonificantes, nitrificantes, celulolíticos, proteolíticos, ureolíticos, fijadores de dinitrógeno, etc. Otros los agrupan morfológicamente y aun taxonómicamente.

Entre los principales grupos de microorganismos presentes en el suelo se tienen:

Las bacterias se presentan en mayor cuantía, lo cual está asociado fundamentalmente, a su capacidad de reproducción y a sus amplias exigencias ecológicas y nutricionales. Es decir, las bacterias en el suelo rebasan en número a los actinomicetos, hongos y otros grupos microbianos; respectivamente. Sin embargo, en biomasa microbiana, los hongos rebasan a los actinomicetos, bacterias y otros grupos microbianos; respectivamente.

Las bacterias alcanzan el 70% de la microflora y representan el mayor grupo en comparación con los hongos y actinomicetos. El pH óptimo para la mayoría de los tipos bacterianos oscila de 6 a 8, con óptimo de 7.

El número de bacterias y de los restantes microorganismos varían constantemente y las causas no siempre pueden ser analizadas, pues ellos se encuentran en interacción con el suelo y si varían las cifras en un tipo dado, automáticamente provoca cambios en los otros tipos.

Los actinomicetos son menos numerosos que las bacterias y ocupan el 30% de la microflora telúrica. Su crecimiento se ve favorecido a pH entre 7 y 8 con un óptimo de 7,5.

Los hongos ocupan de l 1 al 3% de la microflora del suelo. Ellos se observan como esporas y como micelios fúngicos tanto en suelos ácidos, neutros y alcalinos. Su mayor número aparece en suelos ácidos (pH 5 a 6), donde son capaces de competir con los actinomicetos y bacterias.

Las bacterias pueden medrar en cualquier ambiente, aunque prefieren aquellos con adecuado balance entre el agua y el aire. Los actinomicetos prefieren ambientes secos, de ahí que cuando llueve, despiden un agradable olor a tierra. Los hongos por su parte, se favorecen en suelos húmedos y ricos en materia orgánica. De manera general las poblaciones microbianas y sus actividades, disminuyen a medida que descendemos en el perfil del suelo, lo cual está asociado entre otros factores, a la disminución en el contenido de materia orgánica, la aireación, la humedad y la temperatura.

Materia orgánica en los suelos

El elemento más importante en el reino biológico, que sirve como piedra angular de la estructura celular es el carbono.

Aun cuando la fuente principal de carbono (el CO2) existe en cantidades siempre pequeñas (sólo el 0.03 % de la atmósfera terrestre), los tejidos vegetales y las células microbianas contienen grandes cantidades de carbono (aproximadamente del 40 – 50 % de su peso seco).

La materia orgánica es uno de los constituyentes más importantes del suelo, por la relación directa que ésta tiene con la fertilidad y la actividad microbiológica de los suelos. En la mayoría de los suelos; la materia orgánica ocupa del 2 - 5% de sus constituyentes principales.


Factores limitantes de la microflora del suelo

  • Erosión y baja disponibilidad de nutrientes
  • Fertilización mineral y correctivos
  • Presencia de antagonistas, parásitos y depredadores
  • Temperatura y pH extremos
  • Extremos en los contenidos de aire y humedad
  • Textura del suelo y concentraciones tóxicas de metales pesados
  • Uso de plaguicidas, especialmente los de amplio espectro.
  • Inundaciones y malos drenajes
  • Aradas profundas, volteo del suelo y solarización.
  • Sistemas de producción y explotación del suelo (monocultivo,

cultivos intesivos sin manejo adecuado, minería a cielo abierto)

  • Desinfección, fumigación y esterilización del suelo


Prácticas que favorecen la actividad de los microorganismos

  • Mantenimiento de la biodiversidad dentro de los cultivos y en las fincas.
  • Coberturas vegetales, abonos verdes y alcolchados
  • Inoculación de suelos y semillas con microorganismos y eliminación de competidores.
  • Incorporación de compost, fracciones líquidas y sólidas de biodigestores, humos, excretas, restos de cosechas y otros residuos vegetales
  • Agentes naturales de control: control biológico, plaguicidas botánicos, control cultural


Fuente

  • Brock ; Madigan,Martinko,Parker. "Biología de los Microorganismos".Octava Edición . Editorial Prentice Hall . 1998.