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Munición

Munición
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Concepto: Conjunto de provisiones y material bélico de los ejércitos:

Munición. Nombre que se le da al conjunto de suministros que precisa un ejército para utilizar sus armas de fuego. Esto abarca desde las balas de fusil y pistola hasta los proyectiles para la artillería.

Etimología: del latín munitĭo, -ōnis, construcción o muro de defensa

Munición para armas ligeras

Calibre

Los calibres de este tipo de munición se expresan o bien en centésimas pulgadas al estilo anglosajón, como el calibre 44 (o .44), es decir, 0,44 pulgadas, o en milímetros al modo europeo 9 mm, 7,62 mm. Como pueden existir diferentes versiones de un mismo calibre a veces nos encontramos con diferentes nomenclaturas, así el calibre .30 es muy popular en uso militar y caza y tiene varias versiones: .30-06, .30-30, en este caso los guiones denotan o bien el año de invención 1906 o bien el peso de la pólvora en el cartucho: 30 grains.

Ampliando un poco el tema, se puede decir que hay tres nomenclaturas básicas para la cartuchería metálica: cartuchos de pólvora negra, anglosajona y europea.

cartuchos de pólvora negra: La munición cargada con pólvora negra, se describe de tres formas: la primera es por uno número y un nombre, normalmente del fabricante - inventor (45 Long Colt); dos números, que indican el diámetro del proyectil en centésimas de pulgada y el peso de la carga de pólvora negra en grains (30-30, 44-40,45-70, 45-90, etc); ó tres números, que a su vez indican el diámetro del proyectil en centésimas de pulgada, el peso del proyectil y el peso de la carga de pólvora negra en grains (44-240-40). Esta última fórmula es la menos utilizada, aunque define completamente del cartucho (44-240-40), al normalmente se llama por el nombre reducido de 2 números (44-40).

cartucheria anglosajona: La cartuchería inglesa se define por un número y un nombre, que expresan el diámetro del proyectil en milésimas de pulgada y el fabricante-inventor de dicho cartucho. Los ejemplos son numerosos:600 nitro express, 30 carbine, 458 Lott, 303 british, 318 Westley Richards, 375 H&H,308 winchester, 45 ACP, 38 Special, 357 Magnum,22 Long Rifle, etc.

cartucheria europea: En la nomenclatura europea también se utiliza una cifra y un nombre, pero como nomenclatura comercial o popular,pero el nombre técnico de toda la cartuchería europea se define por dos cifras, que indicar el diámetro del proyectil y la longitud de la vaina, en milímetros. Por ejemplo: 9*17mm (9mm corto), 9x19mm (9mm parabellum), 7x57, 7x64 (7mm Remington Magnum), 8x57, 8x68, 9.3x62, 9.3x74R,etc. Algunos cartuchos tienen un nombre en nomenclatura inglesa y otro en europea , por ejemplo: .275 Rigby = 7x57, 308 Winchester = 7.62x51 (el del cetme, para los que hicieron la mili).

Como se puede apreciar, el término magnum indica un cartucho con una carga más potente de lo normal, utilizado como marqueting, lo mismo pasaba con los calibres para caza mayor africana, algunos de los cuales añadían la palabra "NITRO", con la misma función.

Los calibres para escopeta emplean un sistema totalmente distinto, mucho mas arcaico, pues era el utilizado antes de la creación de los cartuchos para definir el díametro de los proyectiles de artillería, que se expresaban en función de las libras que pesaba el proyectil (8 libras, 12 libras 24 libras, etc). Al empezar a utilizar arcabuces y mosquetes, siguieron utilizando la misma nomenclatura, pero fraccionando la libra, obteniendo de cada libra (453 gramos) de plomo un número de bolas igual al calibre utilizado. Por ejemplo, cuando se dice que una escopeta es del calibre 12, se quiere decir que con una libra de plomo inglesa (453gr.)de peso, se pueden fundir 12 bolas de ese calibre, unos 18,5mm. Si el calibre es menor, las bolas serán mas grandes (calibre 10 = 19.7mm) y si es mayor, las bolas serán más pequeñas (calibre 28 = 14mm).

Sistema de detonación

Los cartuchos pueden ser de fuego anular o fuego central (rimfire o centerfire en su denominación anglosajona) según el sistema que emplean para provocar la detonación de la carga de proyección de la bala.

El sistema anular es el más antiguo, inventado en torno a 1840 y actualmente está en desuso, aunque en su momento permitió la fabricación del primer cartucho metálico integral práctico. En el siglo XIX se empleó sistemáticamente en revólveres y rifles de palanca. El fulminante se sitúa como un anillo en la zona más externa del culote del cartucho, que es totalmente liso, una aguja golpeada por el percutor del arma que impacta en una zona del borde del culote provoca la detonación del fulminante.

En el sistema de fuego central el culote del cartucho es más grueso y tiene un orificio central terminado en una protuberancia metálica denominada yunque. Sobre el yunque y tapando el orificio se sitúa el fulminante contenido en una cápsula envolvente que hace el conjunto hermético. De esta forma el percutor del arma puede golpear directamente en la zona central aplastando el fulminante contra el yunque y provocando la detonación y el disparo. El desarrollo de este tipo de cartucho permitió la aparición de armas automáticas y al ser más robusto permite la reutilización del cartucho para recarga.

Cartuchos para munición.

Velocidad del proyectil

Se pueden dividir los tipos de munición para armas ligeras en subsónica y supersónica, las balas de pistola y revólver normalmente tienen una velocidad inferior a la del sonido (340 m/s) o en todo caso muy ligeramente superior.

Las balas de fusil, ametralladora, etc., superan ampliamente esta velocidad con velocidades entre 600 y 1000 m/s. Esto es importante porque las balas supersónicas incluso cuando atraviesan el cuerpo limpiamente pueden crear traumas severos en los órganos que rodean la herida, incluso cuando no los han atravesado físicamente, y provocan la expansión de la herida a más tamaño del calibre de la bala, de esta forma es posible causar gran daño con calibres pequeños, como el .223 (5,56 mm) de los fusiles de asalto OTAN frente a calibres grandes de pistola como el .357 o .44 aparentemente más poderosos.

La subsónica suele ser inútil contra chalecos antibalas, la supersónica puede incluso en algunos modelos atravesar varios chalecos unos sobre otros a un centenar de metros. Normalmente la subsónica tendrá un cuerpo cilíndrico corto terminado en una punta esférica mientras que la supersónica tendrá un cuerpo alargado y una punta cónica estirada.

Estructura física del proyectil

Lo siguiente a tener en cuenta es la estructura física de la bala.

Teóricamente y según tratados internacionales, solo son aptas para el combate militar balas totalmente envueltas en una envoltura metálica dura de latón por ejemplo y rellenas de plomo o alguna aleación del mismo. Este tipo de munición, muy extendida, se conoce genéricamente por FMJ (full metal jacket) y tiende a atravesar totalmente el cuerpo.

En la práctica tanto en la guerra como por parte de cuerpos policiales y particulares se emplean también municiones modificadas, en muchos países parte de estas municiones son solo legales para arma corta o caza con rifle ya que a velocidad subsónica no pueden provocar los destrozos que ocasionarían a supersónica y permiten aumentar lo que se llama el poder de parada de un arma, esto es, su capacidad de detener a un individuo o a una especie peligrosa en caso de caza.

Las modificaciones más habituales son eliminar la cubierta dura en el extremo de la bala o truncar el cono o semiesfera de la punta de forma que queda al descubierto el núcleo blando de la misma (JSP - munición de punta blanda), o incluso hacer un hueco en la punta con un punzón (lo que se llama bala de punta hueca - JHP), modificaciones muy típicas en ciertas municiones de revolver o pistola. Al entrar en el cuerpo la bala se aplasta, expandiendo la punta que queda como una especie de champiñón y frenando su penetración rápidamente, causando heridas no muy profundas pero anchas y tirando literalmente hacia atras al que la recibe por la cantidad de energía cinética que dispersa en muy poco tiempo. Esto mismo con munición supersónica provocaría que la bala se partiera o doblara y sus fragmentos empezaran a girar en el interior del cuerpo, provocando un gran orificio de salida y graves lesiones internas. También se puede aplanar la punta y mantener la envoltura integral para conseguir un efecto de dispersión de energía en poco tiempo.

Otro tipo de bala es la perforante, designada internacionalmente por AP (armor piercing). Es una bala externamente similar a la FMJ pero en el interior del plomo lleva un núcleo de acero endurecido, tungsteno, uranio empobrecido, que al frenarse bruscamente la bala y por efecto de la energía cinética, rompe la envoltura y puede llegar a perforar el blindaje que detuvo la bala.

Munición para armas ligeras.

Existen balas con la parte posterior rellena de un material colorante que va dejando un trazo al dispararlas, denominadas balas trazadoras y se usan normalmente para comprobar si el apuntado de un arma es correcto.

Las balas explosivas o incendiarias solo se emplean excepcionalmente en armas de francotirador de gran calibre para destruir depósitos de materiales o combustible, ya que su manipulación es peligrosa para el que las emplea.

La munición de escopeta por su parte consiste en un conjunto de bolitas de plomo endurecido que pueden ser de pequeño tamaño (perdigones) para caza menor, formando una nube que hace más fácil el blanco en piezas pequeñas.

Los cartuchos de escopeta tienen un sistema más complicado ya que hay que indicar el calibre del arma, el largo del cartucho (hay cartuchos de entre 2 3/4 y 3 1/2 que no son necesariamente compatibles con todas las armas del mismo calibre, especialmente los que son magnum) y el perdigón, de tamaño entre 11 y 2 (no quiere decir que lleven ese número de perdigones, es una forma de medir los perdigones, cuanto más bajo más grande es el perdigón).

Luego están los proyectiles que permiten caza mayor con escopeta, conocidas por postas, estas pueden ser varias esferas de calibres 1, 00 y 000 (las 000 son las más gruesas) o una única bala cilíndrica de plomo. También se utilizan los sabot o proyectiles subcalibre, que están formados por una bala de caza mayor expansiva convencional envuelta en una carcasa de plástico del calibre de la escopeta que se desprende al salir del cañón.

Existe munición especial para escopeta que permite emplear escopetas semiautomáticas o de repetición como arma de asalto policial o militar por la potencia que proporciona en un solo disparo, que se considera equivalente a una ráfaga de subfusil.

Munición para artillería

La munición para artillería puede venir como un único conjunto de proyectil y cartucho con propelente o puede venir por separado para piezas grandes. Los proyectiles artilleros suelen ser de un calibre ligeramente inferior al del tubo y llevar una o varias bandas del calibre correcto, de forma que solo esas bandas están en contacto con el cañón del arma. En cañones y obuses de campaña podemos encontrar de forma general munición fragmentaria antipersonal y munición de alto explosivo (internacionalmente designada por HE High Explosive).

En general los proyectiles son de forma cilíndrica alargada y punta cónica. La munición antipersonal y HE lleva la espoleta en la punta, para detonar inmediatamente al tocar el objetivo. Los proyectiles antipersonal tienen una envoltura de acero grueso que suele estar cortado interiormente, o una envoltura delgada recubierta de esferas metálicas por su cara interna, de forma que al detonar el explosivo que lleva en el interior la carcasa salta despedazada en pequeños fragmentos en todas direcciones. Se emplea para atacar concentraciones de infantería. La munición HE tiene una envoltura metálica fina, la justa para soportar el disparo, y una gran cantidad de explosivo, de forma que al detonar genera una potente honda expansiva capaz de destrozar personal, vehículos o instalaciones en el área de influencia. Si se van a atacar búnkers o posiciones fortificadas con hormigón armado se puede emplear munición de demolición, que tiene una envoltura gruesa de acero endurecido, un núcleo de alto explosivo y la espoleta en la base del proyectil, de forma que la punta maciza perfora el hormigón y la energía cinética que se acumula provoca la detonación de la espoleta y el proyectil en el interior del hormigón, demoliendo el área circundante.

La munición de mortero tiene forma cónica con la base esférica. En esa zona esférica se sitúa la espoleta y en la punta del cono se alberga la carga de proyección del proyectil y se disponen una serie de aletas para estabilizarlo durante el vuelo. El contenido es parecido a la munición de artillería a menor escala: alto explosivo o metralla con un núcleo explosivo. La carga de proyección detona al alcanzar la base del tubo y el proyectil sale en una trayectoria parabólica hacia su objetivo.

Tanto los cañones y obuses como morteros pueden disparar toda una serie de proyectiles modificados con diversos fines: incendiarios, fumígenos (crean humo para ocultar el movimiento de las tropas), químicos (dispersan gases letales), etc.

Munición de artillería.

Munición antitanque

Los carros de combate son bastante resistentes a los tipos convencionales de munición artillera y se han desarrollado una serie de proyectiles especiales para sus propios cañones o para la artillería convencional con el fin de destruirlos.

La munición perforante más primitiva aparece en las armadas ya que los buques de guerra fueron los primeros en acorazarse, a un calibre más reducido se adapta en el periodo de entreguerras para la lucha antitanque. Son proyectiles cilindro-cónicos de acero con tratamientos especiales que le dan una dureza adicional y que son completamente macizos o los son en sus 2/3 partes. La eficacia se multiplica si se pone una espoleta en la base del proyectil con una carga de alto explosivo, de forma que cuando el cuerpo macizo atraviesa el blindaje la base explosiona por la energía cinética acumulada destruyendo el interior del blindado.

El incremento del grosor de los blindajes y el uso de blindajes en ángulo anulan en gran parte las capacidades de esta munición. Poco antes de la Segunda Guerra Mundial se comienzan a desarrollar soluciones para el problema. Una primera solución es montar sobre la punta perforante una punta prácticamente chata de un material incapaz de perforar el blindaje como plástico, aluminio e incluso madera. Al tocar una plancha en ángulo la falsa punta se desintegraba pero hacía que el proyectil encarara con la punta buena el blindaje.

Mejorando estas ideas se descubrieron las posibilidades de la munición subcalibre o APDS (Armor Piercing Discarding Sabot). Este tipo de munición, que se sigue empleando hoy en día, se fabrica insertando un núcleo estrecho y largo de un material muy duro, en su día aceros especiales y actualmente carburo de tungsteno o uranio empobrecido, en un proyectil de punta blanda, con un tercio aproximado del calibre del cañón para el núcleo del proyectil. Se requiere el uso de un cañón capaz de dar una gran velocidad al proyectil, 1000 m/s o más. Al impactar con el blindaje se desintegra la punta blanda y la punta larga y estrecha impacta en la coraza, empujada por el resto de la envoltura, que por efecto de la energía cinética literalmente se estampa contra el blindaje. El proceso genera un calor intensísimo que derrite el blindaje en ese punto y hace penetrar el núcleo a altísima temperatura en el interior, proyectando por todo el habitáculo fragmentos del blindaje y del propio núcleo desintegrado.

Aunque se sigue empleando la munición APDS de forma parecida a la original, tiene ya un descendiente que la supera, la munición APFSDS (Armor Piercing Fin Stabilized Discarding Sabot) ideada en la década de 1980 del siglo XX. Consiste en un cilindro largo y estrecho de tungsteno o uranio empobrecido, con una serie de aletas estabilizadoras y terminado en punta, que va en el interior de un cuerpo de aluminio con la forma de proyectil convencional. Es disparado por el cañón de los carros a una velocidad entre 1.000 y 1.400 m/s y a una distancia determinada la envoltura se desprende quedando el núcleo estabilizado por las aletas. Al tocar el blindaje se concentra en una superficie de poquísimos centímetros cuadrados la energía equivalente al impacto de un camión de varias toneladas a gran velocidad, el blindaje se aplasta en la zona y se derrite, generando en el interior una lluvia de material incandescente.

En el caso de la munición HESH (High Explosive Squash Head) o HEP (High Explosive Plastic) se moldea el proyectil a partir de un bloque de explosivo plástico, insertándose en su base una espoleta y metiendo el conjunto en un envolvente de un material duro pero fácilmente desintegrable como plástico o aluminio. Al impactar contra un blindaje la envoltura se desintegra y el proyectil se estampa contra la superficie como una masa hasta llegar a la espoleta de la base que provoca su detonación. La onda provocada por la explosión provoca fracturas en el blindaje lanzando hacia el interior una lluvia de fragmentos metálicos sin necesidad de perforar el casco del vehículo. Esta munición es útil también contra posiciones fortificadas que tengan paredes resistentes como búnkers de hormigón. Actualmente está en desuso ya que no tiene efecto contra los blindajes modernos multicapa de los MBT actuales.

Por último quedan los proyectiles HEAT (High Explosive Anti Tank) que se utilizan también en misiles contracarro ya que la velocidad y energía de impacto son intrascendentes para su efectividad. Comenzaron a emplearse en la Segunda Guerra Mundial. Exteriormente pueden parecer iguales a un proyectil artillero convencional, en ese caso su punta será de un material plástico que se desintegre con facilidad. En el interior disponen de un fino cono metálico, cuya base está en la base de la punta del proyectil y la punta del cono en la base del proyectil, al igual que la espoleta. El espacio entre el cono y las paredes del proyectil está relleno de alto explosivo. Al destruirse la punta la base del cono queda contra el blindaje y se detona la carga, generando por el cono un chorro de gases a temperaturas de miles de grados que desintegran el blindaje en el punto y penetran en el carro, generando una elevadísima presión en su interior, que mata o provoca gravísimos traumas a la tripulación.

La munición subcalibre es relativamente inofensiva contra vehículos ligeros o no blindados, ya que se limita a atravesarlos de parte a parte. Si el vehículo blindado tiene una parte del habitáculo en contacto directo con el exterior la munición HEAT pierde gran parte de su efectividad o la anula por completo.

Munición antitanque.

Fuente