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Novela policiaca

Novela policíaca
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Concepto:Clase de textos o género literario dentro de la novela, que es a su vez un género de la épica o narrativa. Su principal móvil lo constituye la resolución de un caso

Novela policiaca. La novela policíaca, policial o detectivesca es una clase de textos o género literario dentro de la novela, que es a su vez un género de la épica o narrativa. Su principal móvil lo constituye la resolución de un caso. Por tanto, se trata de una estructura novelística cerrada. El protagonista, un policía o detective, resuelve el caso usando la razón (siglos XVIII - XIX), basándose en la indagación y observación, o usando la intuición , los sentimientos y la deducción (siglos XX - XXI).

Clasificación de los géneros novelísticos

En la literatura hay distintas clases de novelas, las cuales según el parámetro con el que se las clasifique serán distintas o semejantes. Según el carácter de los hechos narrados: Fantásticas, Policiales o Detectivescas, Realistas y Ciencia-ficción

Según el tema tratado: Aventuras, Amor o Sentimentales, Misterio o Terror, Histórica, Biográfica

Definición del género: novela policíaca

Es una narrativa en la cual mediante la observación, el análisis y la deducción lógica aplicada a un hecho policial, se busca descubrir al autor de un delito y sus móviles. Hay quienes sostienen que tanto el cuento como la novela policial son expresiones de un género menor, producto de la cultura de la masa, y que, por esto, buscan sólo entretener, divertir, distraer. Para quienes adoptan una postura más radicalizada, se trata de una literatura de evasión.

Según E. Anderson Imbert en el cuento policial "Al rompecabezas le falta una pieza" el género detectivesco es un juego: "En la literatura policial, la investigación nunca falla, el detective triunfa ...". Por eso las novelas detectivescas no pueden encontrar crímenes perfectos: ya que el describirlos es descubrirlos. En la vida, en cambio, la investigación policial suele fracasar. Hay millones de homicidios que han quedado sin resolver

Características de la novela policíaca

Durante el siglo XIX, el detective de estas novelas hizo triunfar la razón por sobre todo, además de demostrar la seguridad y tranquilidad de poseer el mundo. La figura del detective privado nace como una crítica a la policía institucional del estado, ya que se consideraba que había fracasado con sus responsabilidades.

La novela policíaca se acerca a la naturaleza humana de una manera mucho más cruda que otros géneros, mostrando la parte amarga tanto de las personas como de las sociedades. El detective, que empezó siendo un personaje burgués, elegante y ocioso (novela policíaca inglesa), fue evolucionando hacia el tipo duro que buceaba en la inmundicia de su tiempo (novela policíaca estadounidense o novela negra). Mientras al principio sólo se mostraban los hechos y las investigaciones del detective, luego se fue poniendo mayor énfasis en la vida y motivaciones del delincuente y las raíces socioculturales de la delincuencia. La novela negra evolucionó y se vulgarizó gracias a su éxito en colecciones populares hacia el subgénero del “thriller”, donde se mezcla la novela policíacas y la novela fantástica.

Antecedentes

Aunque el género tiene muy antiguos precedentes , la tragedia de Sófocles, Edipo Rey, o la novela picaresca, o la biografía de criminales, o los libros de causas célebres, el género es fundamentalmente tan moderno como la misma literatura de ciencia-ficción y se desarrolla fundamentalmente durante los siglos XIX y XX. En sus inicios es calificada como "literatura barata" o "subliteratura" porque el crimen era de por sí un tema antiestético y no había trasfondo moral ni artístico.

Entre los antecedentes que dan origen a este tipo de escrito se encuentran otras manifestaciones literarias como la novela gótica o de horror (siglo XVIII), que deasarrolla dos tipos: una novela con hechos de horror, como “El Monje” (1796) de Matthew Lewis y otra con hechos de misterio como Frankenstein (1818) de Mary Shelley. Estos tipos de novela aportaron al género policíaco el carácter racional, ya que en ellas los misterios siempre tienen una explicación lógica al final del relato.

Otra manifestación literaria que influye en el género es la novela de aventuras, que es un relato extenso donde el protagonista sufren numerosas peripecias, para llegar al final de un difícil viaje. Su protagonista es un héroe que representa al ser humano como debería ser, un hombre lleno de virtudes.

Un antecedente histórico importante para el desarrollo de este tipo de novela es la creación de la institución policial en Prusia (1822) y luego en Londres (1829), con la Policía Metropolitana en Scotland Yard. En esos años también se prohibe la tortura para la confesión de los criminales y comienza a buscarse indicios para que un sospechoso confesara su culpabilidad.

Orígenes y padres del género

El origen de la novela criminal o de misterio tiene una fecha concreta. En 1844, Soren Kierkegaard publica “El concepto de angustia”, e inmediatamente después ve la luz "El cuervo", de Edgar Allan Poe. No hay una coincidencia fruto de la casualidad. Hay un estrecho margen de tiempo, más bien, en el que la causalidad hace su trabajo. ¿Por qué aparece la novela policíaca? Es el miedo, la “filosofía de la angustia” o “de la inseguridad” de la que habla Kierkegaard, quien reina en el alma de la gente. En una época convulsa aparece la neurosis de la sociedad industrial. Algunos autores aprovechan incluso este hecho para opinar sobre el origen social de la novela policíaca desde un enfoque marxista.

Más allá de proyecciones de teorías políticas, lo que parece seguro es que el hombre decimonónico estaba necesitado de este género, como se está ahora. En cierta manera todo encaja con la definición de Thomas Narcejac: "La novela policíaca -dice- es un relato donde el razonamiento crea el temor que se encargará luego de aliviar".

Puede decirse que el creador de la novela policíaca es el estadounidense Edgar Allan Poe, en sus cuentos Los crímenes de la calle Morgue (1841), El misterio de Marie Roget (1842-1843), La carta robada (1844) y El escarabajo de oro (1843). Los tres primeros son protagonizadas por Auguste Dupin, el primer detective de ficción, que sirve de modelo a uno de los personajes arquetípicos del género, el detective Sherlock Holmes de Sir Arthur Conan Doyle, quien considera dos aspectos al resolver un crimen: se fundamenta en deducciones y se obliga a no adivinar nada. Finalmente llega a conclusiones razonadas, como una máquina lógica perfecta.

Doyle, junto a Agatha Christie y otros autores, llevan el género a su madurez formando la llamada escuela inglesa de novela policíaca, caracterizada por un desarrollo casi matemático de la trama, centrada en la resolución del enigma a través de pistas y piezas que deben encajarse, fórmula intelectualizada y psicológica en sus mejores momentos que es desenvuelta casi siempre en espacios interiores y en estratos sociales de clase alta. Entre los ingleses merece también citarse a Wilkie Collins quien, con “La piedra lunar” (The Moonstone, 1868) es considerado como uno de los precursores del género.

La escuela estadounidense de novela policíaca, por el contrario, formada principalmente por Dashiell Hammett, Raymond Chandler y Jim Thompson, critica el escaso realismo de esas novelas y deja en segundo lugar la importancia del enigma y lo subordina a la suspensión, siempre con el fin de subrayar los aspectos sociales del crimen y la denuncia de una sociedad corrupta, contribuyendo a crear la llamada novela negra, de ambientación urbana y callejera y donde se devuelve el crimen a la calle y a los ambientes miserables donde más se suele cometer, de forma que se cuestionen los valores éticos y materialistas de la sociedad capitalista de consumo como responsable en última instancia del crimen. Gracias al detective de la historia se resuelven los enigmas de la historia

Fuentes