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Río Mayarí

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El Río Mayarí está en la vertiente norte y el más importante de cuantos afluyen a la bahía de Nipe. Recibe varios afluentes, entre ellos el Guayabo, La Ceiba y Jaragueca.

Caracterización

La cuenca hidrográfica del río Mayarí, con un área de 1 231 Km² se localiza entre las regiones Alturas de Mayarí y Montañas de Nipe-Cristal. La longitud del cauce principal es de 107 Km y su naciente se ubica en las alturas de Mayarí Arriba. Abarca las vertientes NE y SE de la subregión Sierra de Nipe y las vertientes NO y SO de la subregión Sierra del Cristal.

La orientación del cauce es de Sur a Norte. Límites de las áreas comprendidas en la cuenca están dados por el Norte la Bahía de Nipe y Océano Atlántico, por el Sur las alturas de Mayarí y por el Este y el Oeste las vertientes NO y SO Sierras de Mícara-Cristal y la vertientes NE y SE Sierra de Nipe, respectivamente.

Está formada por alrededor de 19 afluentes, de los cuales 14 corresponden al municipio Mayarí los que se mencionan a continuación desde la desembocadura hasta tierra adentro: el río Ceiba, con otro afluente conocido por arroyo el Palo; río Guayabo, con su afluente arroyo.  En medio; arroyo Seboruco; arroyo Alcahuete; arroyo El Pino; río Frío con su afluente arroyo Bumba; río Seco con sus afluentes arroyo La Palma y arroyo Medio Falls, río Naranjo y finalmente el río Piloto.

Parámetros morfométricos de la cuenca del río Mayarí.

Esta presenta como principales parámetros morfométricos los siguientes elementos:
Área de la cuenca 1 231 Km²
Densidad de drenaje 1, 5 Km/ Km²
Gasto medio 13, 0 m³/seg.
Vol. escurrimiento 410 millones/ m³
Lámina de escurrimiento medio 333 mm
Lluvia media 1450 mm
Altura media 307 m s n m
Pendiente media de la Cuenca 20, 40 %
Longitud del cauce principal 107 Km.
Pendiente del Río 0, 27 %
Ancho medio de la Cuenca 11, 50 Km.

Geología

Desde el punto de vista geológico el área de estudio se encuentra en la parte central del macizo ultramáfico Sierra de Nipe-Sierra Cristal, constituyendo desde el punto de vista de la tectónica un bloque hundido de tipo graben. Esta subdivisión en bloque según algunos autores, empezó en la fase orogénica Larámica, contemporáneamente con la formación de napes de ultramafitas. En el área se distinguen bien diferenciadas rocas carbonatadas y terrígenos carbonatados sobre yaciendo a las ultramafitas serpentinizadas del complejo intrusivo del Cretácico superior.

Estas rocas presentan diferentes grados de alteración y ha dado origen a varios tipos de harzburgita y en menor grado Dunita y Piroxenitas. Esto se debió al intenso tectonismo sufrido por la región durante el Cretácico y el Paleógeno y hoy se muestran intensamente agrietadas y fracturadas en bloques de diversas dimensiones que van desde algunos m² hasta Km². El macizo también es atravesado por diques de rocas básicas predominantemente Gabbros y Diabasas.

El contenido litológico de la cuenca respecto a los distintos grábenes y semigrábenes no es igual. Se observa una diferenciada característica entre el margen septentrional y el meridional de la cuenca. La sedimentación posterior a la fase orogénica Larámica, empezó en la porción meridional de la zona en el Paleoceno superior, mientras que en la norte en el eoceno medio (Arango et al, 1988).

Las rocas que forman la porción meridional de la cuenca son las siguientes:
Areniscas vulcanomícticas, tobas, olistostromas, conglomerados, margas y caliza del cretácico superior, localizándose en el extremo Sur de la cuenca.
Areniscas, calcarenitas, calizas, margas, pedernales, brechas, olistostromas, toba, tuffitas, andesitas, basaltos del PaleocenoEoceno.
Areniscas, margas, calizas, conglomerados del Eoceno medio superior, constituyen las rocas del bloque graben de Arroyo Seco.

En la porción septentrional de la cuenca el contenido litológico es predominantemente terrígeno-carbonatado y las rocas que las forman son las siguientes:
Arcillas, areniscas, calcarenitas, margas, calizas, conglomerados del Oligoceno, localizándose en las alturas calcáreas de la vertiente NE.
Arcillas, calcarenitas, margas, calizas, conglomerados del Oligoceno – Mioceno inferior, localizándose en las alturas calcáreas de Seboruco, Sabaneta, Monteverde, etc.
Arcillas, areniscas, margas, calizas, conglomerados del Mioceno inferior-medio, localizándose en parte de la llanura aluvial fluvio acumulativas de Mayarí.
Limos, arcillas, arenas aluviales. Depósitos del Cuaternario localizados en la llanura aluvial fluvio acumulativa.
Depósitos carbonatados, terrígenos y turbosos de pantanos del Cuaternario, localizándose en el delta del río.

Geomorfología

En el área de la cuenca van a encontrarse los siguientes escalones morfoestructurales:
Montaña pequeña, de horst-bloque, aplanada, diseccionada, masiva, con una altura de 500 a 995 m s n m. Sierra de Nipe. En ella se encuentran varias superficies de nivelación de génesis denudo-acumulativa de edad Mioceno-Plioceno al que está asociado el yacimiento Mina Pinares.

La Sierra está orientada del NE al SO y las vertientes NE y SE forman el límite Oeste de la Cuenca, donde se encuentran las subcuencas más importantes:
Montañas bajas, aplanadas, diseccionadas, con una altura de 500 a 750 m s n m, donde se encuentra una superficie de nivelación de génesis denudo-acumulativa de edad Cuaternaria, al que está asociado el yacimiento Mina Ocujal - La Ramona.

Premontañas, aplanadas, ligeramente diseccionadas, con una altura de 300 a 400 m s n m. A ellas está asociada la altura media de la cuenca que es de 307 m s n m 
Premontaña y submontaña de bloque en plegamientos, diseccionados, con una altura de 200 a 300 m s n m.

Alturas que ocupan pequeñas áreas asociadas a los sistemas montañosos, son el resultado de ascensos neotectónicos débiles y moderados con una altitud de hasta 300 m s n m (Díaz, D. L et al, 1988). En el área constituyen las alturas de Mayarí, varias alturas ubicadas a lo largo de la cuenca como son: las alturas de Seboruco, con 106m SNM, Sabaneta, con 106m SNM, Colorado, con 100m SNM, etc.

Las llanuras ocupan gran parte del territorio y corresponden a las zonas de descenso relativos o de ascensos neotectónicos más débiles, cuyas amplitudes son inferiores a los 100 m (Díaz, D. L et al, 1988), distinguiéndose por su génesis las siguientes:
Llanuras y terrazas fluviales erosivas, altas, colinosas, que ocupa gran parte del cauce superior del río cuyo valle es de fondo plano y se observan las 1ra y 2da terrazas. La edad de los procesos que dieron origen a esta llanura es Cuaternaria. (Díaz, D. L et al, 1988).

Llanuras y terrazas fluvio-acumulativas y erosivo-acumulativa, medianas, ligeramente onduladas y planas, cuya edad es Cuaternaria. En esta llanura se encuentran los principales núcleos poblacionales y parte de la infraestructura económica del área. El valle es de fondo plano y se observan la 1ra, 2da y 3ra terrazas.

Llanura y terraza fluvio-marina deltaica, plana, parcialmente cenagosa (h= 2-3, 5-7 m), de edad Cuaternaria. (Díaz, D. L et al, 1988). En ella se encuentra el delta que forma el Río en su desembocadura en la Bahía de Nipe.

En el fondo de los valles se acumulan espesores variados de sedimentos areno-arcillosos, arcillo-arenosos, cantos, gravas, arenas, bloques y otros procedentes de la denudación compleja de los distintos tipos de rocas que forman el macizo Nipe-Cristal.

Presas y micropresas existentes

La red hidrográfica del río Mayarí está formada por alrededor de 19 afluentes, de los cuales 14 corresponden al municipio Mayarí. Varios de estos afluentes poseen micropresas, las cuales se encuentran en un estado de conservación regular debido a que la faja hidroreguladora falta en algunas de ellas y la calidad de las aguas es baja (contaminación por residuales líquidos y descarga de sedimentos por la deforestación y la minería). El agua es utilizada por la población y para el uso en la ganadería.

El potencial hídrico actual es bajo debido al poco aprovechamiento de las aguas en la generación de energía eléctrica. Se prevé la construcción de nuevas centrales hidroacumuladoras y la reparación de las ya existentes. La calidad de las aguas de los afluentes del río Mayarí es baja y los ríos que como el Piloto, Naranjo, Seco y Guayabo nacen en la altiplanicie Pinares de Mayarí son fuentes potenciales de transporte de sedimentos.

Estado de la faja forestal

Posee una vegetación ribereña de poco ancho, pero prácticamente todo el cauce del río carece de vegetación ribereña arbórea, debido a la intensa actividad minera y forestal que hubo en la zona. Existen algunas terrazas de plataforma constante que llegan hasta las mismas márgenes en las que se ha plantado Pino, pero con una supervivencia muy baja.

La reforestación se encuentra a un 75% del área total lo que significa alrededor de 870 árboles por hectáreas, valor este que no es satisfactorio para las márgenes de un río que demanda una cubierta vegetal de alrededor del 95% del área para que no incidan sobre éste los efectos erosivos de las aguas de escurrimiento superficial.

Las causas fundamentales que han incidido en el deterioro de la cabezada del río se centran en la deforestación intensiva y la explotación minera irracional en el período neocolonial, violando leyes fundamentales como: Ley Forestal, Ley de Mina, Ley del Agua y Ley de Medioambiente que establecen la prohibición de la explotación minera y la deforestación en las márgenes de los Ríos sin tener en cuenta las franjas hidroreguladoras, proporcionando la contaminación de las aguas y a su vez deteriorando los refugios de la flora y la fauna de la localidad.

Principales impactos ambientales

Los principales impactos en el área son:
1. Explotación de los recursos minerales, especialmente la minería a cielo abierto.
2. Construcción de viales mal ubicados y en algunos casos sobredimensionados, sin sistemas de drenajes y de protección adecuado.
3. Disminución de la cobertura vegetal.
4. Aumento de los procesos erosivos.
5. Contaminación de las aguas del Río.
6. Pérdida de la diversidad biológica.

Fuentes

  • 1. Arango, A y cols.1988. Informe Geológico. Proyecto C.H.A de Río Guayabo y Río Sojo. Holguín.
  • 2.Batista, J. L., (1974): Isolíneas del escurrimiento medio anual. Voluntad Hidrául., 32:13 15.
  • 3. Batista, J. L., (1973): División del territorio nacional en regiones hidrológicas y características del escurrimiento. Voluntad Hidrául., 28:14 29 Caribe. P.N.U.D. 1990.
  • 4. EIIM. CITMA. Diagnóstico medioambiental de la meseta Pinares de Mayarí. Mayarí/1996.
    Nuevo Atlas Nacional de Cuba, 1989., y INRH, Holguín, 1987.