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Racionalismo arquitectónico

Racionalismo arquitectónico
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Concepto:Corriente arquitectónica surgida en Europa en la segunda década del siglo XX y que supuso un cambio radical en la visualidad y estética constructiva, al asumir la línea recta, la conjugación de los volúmenes puros y el uso de determinados tintes para la decoración final de edificio. Todo ello determinó un repertorio formal arquitectónico que presentó múltiples similitudes con las producciones de las vanguardias pictóricas europeas, especialmente con el cubismo y el neoplasticismo.

Racionalismo arquitectónico. Corriente arquitectónica nacida en Europa a raíz de las desbastadoras consecuencias de la Primera Guerra Mundial. El racionalismo centra su interés en una nueva estética que basa su fundamento en el uso de determinados materiales de construcción, como vía para ponderar arquitectónicamente una visualidad técnica y estandarizadora, la que a su vez se convierte en rechazo a toda ornamentación vacía y gratuita. De manera general las obras de arquitectura racionalistas se caracterizan por el predominio de los conceptos de estructura y función; por el uso de las formas geométricas simples con criterios ortogonales y por la concepción dinámica del espacio arquitectónico.

Antecedentes

A finales del siglo XIX el art Noveau comenzó a romper con la tradición artística, señalando un primer intento de modernidad en las artes plásticas, pero el nuevo estilo derivaba en una estética artesanal y permeada de ornamentalismo vacuo y preciosista, elementos estos que la nueva estética racionalista niega.

Los primeros quince años del siglo XX, poseen la peculiaridad de ser los más vertiginosos en cuanto al ritmo de creación e invención humana. En este cuarto de siglo convergen en Europa, cambios radicales en lo social, en lo político y en lo tecnológico. En este período se gestan importantes corrientes de la plástica europea y comienzan a producirse entre los artistas nuevas concepciones y estilos plásticos, donde el uso de las líneas rectas, el gusto por los volúmenes, la preferencia por simplicidad y por determinados tintes ganan preponderancia; comenzando ello a influir en los artistas racionalistas.

Otro evento de sustancial importancia a la hora de analizar el surgimiento del racionalismo lo es sin dudas la desolación que las ciudades europeas mostraban al concluir la Primera Guerra Mundial; este ambiente de destrucción e incertidumbre reclamaba un cambio no sólo en las estructuras de las ciudades, sino también en la visualidad y expresión en la arquitectura. En este contexto eclosiona la corriente racionalista, deudora de cambios sustanciales en el pensamiento moderno y caracterizada por el empuje constructivo de postguerra.

La orientación constructiva racionalista se propaga en Europa entre los años 1925-1940. La construcción de obras aisladas y la penetración de novedosos métodos constructivos, van conformando escuelas en la que la labor e influencia de los grandes maestros del racionalismo se hace sentir. En este sentido, muchos son los arquitectos y discípulos que se congregan en pos del nuevo estilo. Producto a ello el gusto por el nuevo movimiento comienza a expandirse rápidamente y se construyen obras racionalistas hasta en América, llegando a constituir el racionalismo arquitectónico una práctica constructiva que establece sus bases en la depuración, en lo esencial, en lo práctico y lo funcional.

Se destaca dentro de los racionalistas, por su importante labor investigativa y constructiva, la figura del arquitecto suizo Le Corbusier, representante de la escuela francesa y uno de los artistas más sobresalientes en la historia de la arquitectura internacional.

Principios o postulados del racionalismo

Los arquitectos racionalistas en su afán de concebir obras en la que la estética industrial se hiciese sentir, resumían en sus construcciones los siguientes aspectos:

  • Bloques arquitectónicos elevados sobre pilotis (pilares)
  • Planta baja libre.
  • Fachada libre, independiente de la estructura.
  • Ventanas longitudinales (fenêtre en longueur).
  • Cubiertas planas y con la presencia de jardines.
  • Predominio de los colores rojo, azul, amarillo; más los acromáticos negro, gris y blanco.

Las características de las construcciones racionalistas

  • Preponderancia de los conceptos de estructura y función.
  • Inclinación y gusto por el uso de las formas geométricas simples y con criterios ortogonales
  • Empleo del color y del detalle constructivo en lugar de la decoración sobrepuesta y gratuita
  • Concepción dinámica del espacio arquitectónico
  • El uso de materiales de nuevo tipo como el acero, el hormigón y el vidrio.

Fuentes