Umbría

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Ciudad de Italia
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Bandera de Umbría
Bandera

Escudo de Umbría
Escudo

EntidadCiudad
 • PaísBandera de Italia Italia
Población 
 • Total800,000 hab.

Umbría. Es una región del centro de Italia. Es una de las regiones italianas más pequeñas, y la única que no se encuentra situada en los confines, terrestres o marítimos, de la nación. Es también la única región de la Italia peninsular a la que no baña el mar.

Contenido

Ubicación

Limita al este y al noreste con las Marcas, al oeste y noroeste con la Toscana y al sur y suroeste con el Lacio. La capital regional está en Perusa.

Historia

La región recibe su nombre por la tribu de los umbros, pueblo de agricultores, que se asentó en la región en los tiempor protohistóricos (siglo VI a. C.): 672 a. C. es la fecha legendaria de la fundación de la ciudad de Terni (Interamna). Su lengua era el umbro, un pariente del latín y del osco.

La evidencia arqueológica muestra que los umbros pueden ser identificados con los creadores de la Terramara, y probablemente también con la cultura de Villanova en el norte y centro de Italia, quienes al comienzo de la Edad de Bronce desplazaron a los originales habitantes ligures por una invasión desde el noreste. Puede, provisionalmente, inferirse que los umbros estaban estrechamente emparentados con el pueblo de la Grecia prehistórica.

Plinio el Viejo afirma que eran la raza más antigua de Italia lo que, ciertamente, está equivocado. Los etruscos invadieron el centro de la península desde el litoral occidental hacia el norte y el este, en un movimiento que llevó doscientos años, entre el 700 y el 500 a. C., arrinconando a los umbros en las tierras altas apenínicas y capturando trescientas ciudades umbras. A pesar de ello, la población umbra parece que no fue erradicada en los distritos conquistados.

Tras la caída de los etruscos, los umbros intentaron ayudar a los samnitas en su lucha contra los romanos (308 a. C.); pero las comunicaciones con el Samnio se vieron impedidas por la fortaleza romana de Narni (fundada en 298 a. C.). En la gran batalla de Sentino (295 a. C.), que se combatió en su propio territorio, los umbros no ayudaron sustancialmente a los samnitas.

A partir del siglo III a. C., los umbros fueron romanizados. La victoria romana en Sentino comenzó un período de integración bajo gobernantes romanos, quienes establecieron algunas colonias, como Espoleto (Spoletium) y construyeron la vía Flaminia (220 a. C.), que se convirtió en un vector principal para el desarrollo romano en Umbría. Durante la invasión de Aníbal en la segunda guerra púnica, tuvo lugar la batalla del lago Trasimeno en Umbría, pero los umbros no lo ayudaron.

Durante la guerra civil romana entre Marco Antonio y Octaviano (40 a. C.), la ciudad de Perusa apoyó a Antonio y fue casi completamente destruida por el segundo. En la época de Plinio, aún existían en Umbría 49 comunidades independientes, y la abundancia de inscripciones y la alta proporción de reclutas en el ejército imperial atestigua su población. Famosos son los restos romanos de Carsulae en los alrededores de Terni.

Lo que actualmente es la región de Umbría no coincide exactamente con la Umbría de la época romana, que se extendía a lo que actualmente sería el norte de la Marcas, Rávena, pero excluía la orilla occidental del Tíber. De esa forma, Perusa estaba en Etruria, y el área de Nursia se encontraba en territorio sabino.

Tras la caída del Imperio romano, los ostrogodos y los bizantinos lucharon por la supremacía en la región. A partir del siglo VI, casi toda Umbría quedó bajo el poder del ducado de Espoleto creado por los lombardos en la parte oriental, que fue independiente entre el año 571 y mediados del siglo XIII. Los bizantinos conservaron el llamado corredor bizantino, una franja de territorio extendida a lo largo del curso del Tíber que se dirigía hacia el Exarcado de Rávena.

La Umbría mística nace con quien será el fundador del monacato, san Benito de Nursia (480-547). Los monasterios que él creó marcaron la historia y la cultura de la religiosidad. En Umbría los monasterior más importantes son la San Pietro, en Perusa, Sassovivo, en los alrededores de Foligno, Santa Maria di Valdiponte, en Montelabbate próximo a Perusa, San Benedetto del monte Subasio, en los alrededores de Asís, San Salvatore di Monte Corona y la abadía de Petroia, en los alrededores de Città di Castello.

Cuando Carlomagno conquistó la mayor parte de los reinos lombardos, se entregaron algunos territorios umbros al Papa quien estableció el poder temporal sobre ellos. Algunas ciudades adquirieron una especie de autonomía (las comuni); a menudo estaban guerreando entre ellas en el contexto del conflicto, más amplio, entre el Papado y el Sacro Imperio Romano Germánico o entre los güelfos y los gibelinos.

En el siglo XIII en Asís, nacieron dos figuras importantes para el catolicismo: san Francisco (1182-1226) y santa Clara. Los espléndidos frescos de Giotto, Cimabue, Lorenzetti y Simone Martini, presentes en la Basilica di San Francesco de Asís, hacen comprender bien la potencia de la religiosidad medieval y el fervor místico de la época. En Todi, en la cripta de la iglesia de San Fortunato, se encuentra la tumba de Jacopone da Todi (h. 1228-1306), poeta y místico seguidor de san Francisco.

En el siglo XIV, nacieron diversas señorías (signorie) locales, pero se vieron absorbidas por los Estados Pontificios, que gobernaron la región hasta finales del siglo XVIII. En el año 1441 el papa Eugenio IV cedió Sansepolcro a la República florentina, y la ciudad pasó así de Umbría a la Toscana.

Tras la Revolución Francesa y la conquista francesa de Italia por Napoleón, Umbría formó parte de la efímera República Romana (1798-1799) y del Imperio Napoleónico (1809-1814). Tras la derrota de Napoleón, el Papa recuperó Umbría hasta el año 1860. Después del Risorgimento y la expansión piamontesa, Umbría fue incorporada al Reino de Italia. Las fronteras de Umbría se fijaron en 1927, con la creación de la provincia de Terni y la separación de la provincia de Rieti, que se incorporó al Lacio.

Características

La Umbría tiene una superficie de 8.456 km2, cubierta por el 53% de montañas, por el 41% colinas y por el restante 6% de llanuras. Sus 800.000 habitantes se subdividen administrativamente en dos provincias, Perugia y Terny, y en 92 municipios que llegan a se 1.752 aglomeraciones si se considera también la enorme cantidad de pueblos y burgos que las forman.

La naturaleza de la Umbria es amable, pero no aburrida. Suaves colinas y dulces montañas nos acompañan junto a los verdes valles y sus ríos (entre ellos el Tíber), con bosques, olivares y campos de girasol marcando y paisaje cambiante. Los grandes lagos, el Piediluco y el Trasimeno, compartido este con la vecina Toscana, están además acompañados en sus riberas con bellos pueblos de pescadores.

Relieve

Los Apeninos umbro-marqueses están constituidos por una maciza estructura dominada por una maciza estructura dominada por los montes Sibillini, cuya cota más alta es el monte Vettore, con sus 2.476m. de altura; pero son muchas las cimas que superan los 2.000 metros. Además de los Sibillini, los Apeninos eugubinos presentan otros ambientes relieves de indiscutible interés ambiental. Entre éstos el monte Cucco (1566m), el monte Penna (1432m) y el monte Pennino (1570). En la zona centro-meridional de la región sobresale el macizo de los montes Martani y al oeste están los mas modestos montes Amerini, que no llegan a 1.000 metros de altitud. En la ladera oriental la montaña spoletina propone nuevamente cimas de altura media. La Umbría participa con su territorio en el Parque Nacional de los montes Sibillini y ha instituido algunos parques regionales, metas del excursionismo.

Llanura

Las llanuras de la región, modeladas por un milenario y paciente trabajo agrícola, ofrecen un espectáculo único y fascinante con filas de olmos, olivos, vides, cipreses, árboles frutales, que le dan a la campiña de la región ese característico y reposado aspecto (“Umbría, corazón verde de Italia”), que se pierde a vista de ojo.

Hidrografía

El río principal que atraviesa completamente la región de norte a sudoeste es el Tíber, que durante muchos siglos fue navegable y vehículo de civilización y de historia. El segundo río umbro por longitud es el Nera, de gran interés naturalista, que recoge las aguas del Velino el cual nos brinda un emocionante encuentro con la Cascada delle Marmore que, con un desnivel total de 160m, es la mas alta de Europa. Los demás cursos de agua de la región son breves y de caudal modesto. La Umbría también es rica de lagos naturales y artificiales. El Trasimeno, es el mayor lago de Italia centro-meridional, pero también es uno de los menos profundos. El segundo lago de la región es el de Piediluco. Artificiales son el accidentado lago de Corbara y el de Alviano.

Clima

El clima de Umbría está condicionado por la posición de la región, es decir por el hecho de que está protegida por los Apeninos y que no tienen salida al mar. En efecto, a pesar de la posición continental de la región, su clima es típicamente mediterráneo, con veranos cálidos y secos e inviernos no demasiados rígidos. Sin embargo, son numerosos los microclimas que atraviesan el territorio regional, provocando diferencias de temperatura que pueden ser notables entre llanura, colina y zonas montañosas. Las temperaturas medias están comprendidas entre 9 y 4º C en invierno y 29-20º C durante la temporada estival.

Desarrollo social

Gastronomía

Es punto y aparte en Umbría; estamos en Italia, y evidentemente sigue los cánones básicos de la cocina de este país, con ingredientes de primera calidad, elaboración artesana y productos básicos como el aceite de oliva y la pasta, pero cada región aporta su punto personal, y la Umbría no es excepción. Como tierra de montaña, las trufas son reinas en muchos platos. No hay que dejar de probar la baggiana de Perugia, a base de habas, albahaca (basilico) y tomate o la Porchetta. Todo ello regado con los grandes caldos de la región, que cuenta con 11 Denominaciones de Origen Controladas. Además, Umbría es una de las regiones punteras en el movimiento del Slow Food, lo que nos evidencia que el comer en esta región va más allá y forma parte de una filosofía de vida.

Artesanía

Es un sector importante dentro de la vida y la economía de la región. Desde el cuero en forma de calzado o prendas de abrigo, hasta la cerámica que podremos encontrar en cualquier punto de la región; destacar también el trabajo en la talla de madera o la forja del hierro. Aparte, podremos llevarnos a casa algunas de las especialidades en embutidos (salame, coppa,etc) o quesos de la región.

Poblaciones de la región

Perugia

La capital es Perugia; su preservado centro histórico posee muestras de arquitectura etrusca, medieval y renacentista creando un atractivo y armónico conjunto. Empezando por los etruscos; que hicieron de ella una de sus urbes principales, gracias a su posición excelente, que permitía una fácil defensa (incluso en la actualidad se llega al barrio antiguo desde diversos ascensores o escaleras mecánicas al pie del monte donde se asienta), dejándonos los restos de un arco y una puerta de la muralla, la cual marcó a posteriori la estructura de la ciudad.

El auténtico foro y corazón de la ciudad vieja es la Piazza 4 de Novembre, donde encontramos algunas de la edificaciones más destacadas de la ciudad, como la Iglesia de San Lorenzo o el Palazzo del Priori, ambos góticos. En este último se encuentra la pinacoteca de la Umbría, que alberga obras de genios como Fra Angelico, Piero della Francesca o el local Perugino, además de otros pintores menos conocidos de la propia región. No dejar de apreciar otra joya de la mencionada piazza: la Fontana Maggiore, con esculturas de Nicola y Giovanni Pisano. Igualmente en el centro, el Colleggio del Cambio, con frescos de Perugino, el renacentista Oratorio de San Bernardino o la muy antigua iglesia de San Pietro.

Asís

La cuna de San Francisco de Asís es uno de los centros espirituales más importantes de la cristiandad, y está por cierto hermanada con nuestra Santiago de Compostela. Su centro histórico parece detenido en la época medieval, y está situado en alto, como muchas de las antiguas ciudades umbrías. Tanto desde la interesante iglesia de Santa Clara como desde el castillo medieval podremos disfrutar de bellas vistas sobre el verde paisaje de la región. En el extremo de la ciudad, su mayor joya, la Basílica gótica dedicada al santo, destacada no solo por su arquitectura, sino por la cantidad de tesoros artísticos que acumula, incluidos los maravillosos frescos de Giotto y Cimabue, restaurados tras el terrible terremoto de 1997.

Gubbio

Es otra de las ciudades de Umbria que no podemos dejar de visitar; con un centro histórico medieval que ha sabido conservarse prácticamente intacto, lo mejor es perderse por su estrechas calles para encontrarnos con una joya de iglesia o una piazza en la que el tiempo se ha detenido, sin olvidar sus bellos palazzi, como el Ducale o el Dei Consoli. Gubbio es sin duda un auténtico oasis de tranquilidad, perfecto para un turismo 'chill-out'; solo hace falta recordar su apodo de 'Ciudad del silencio'; pero sin renunciar a asistir a eventos tradicionales como la mencionada 'Corsa dei Ceri', ni visitar las tiendas de sus artesanos.

Orvieto

Otra ciudad sobre un monte, y en la que, como en Perugia, accedemos a su centro histórico mediante escaleras mecánicas, ascensores, e incluso un funicular desde la estación. Nuevamente nos envuelve un ambiente medieval de calles estrechas, salpicadas aquí y allá con elegantes piazzas, como la del Popolo con su Palazzo en estilos románico y gótico, o la del Duomo, con su impresionante catedral, que posee una de las fachadas más bellas de Italia, con sus mosaicos, bajorrelieves y puertas en bronce, sin olvidar los frescos de su interior. Destacar además el pozo de San Patricio, construido originalmente para proveer de agua a la ciudad en caso de asedio.

Spoleto

Capital del ducado lombardo de su mismo nombre, uno de los más destacados de la alta Edad Media, destaca por su bello centro histórico y por el famoso Festival dei Due Mondi, de artes escénicas y música. El Duomo (catedral) románico se encuentra en una bella plaza rodeada de palacios, y su ábside posee unos interesantes frescos de Fra Filippo Lippi. Muy cerca encontramos el Ponte delle Torri, símbolo de la ciudad, un acueducto con una altura de 82 metros en su punto más elevado. Destacar también el castillo de la ciudad, la Rocca Albornoziana.

Arezzo

Como hemos comentado, el nuevo vuelo de Ryanair es también adecuado para visitar la provincia toscana de Arezzo, vecina de la Umbría. La capital, Arezzo, posee una impresionante plaza mayor, denominada Piazza Grande o Piazza Vasari, flanqueada por impresionantes palazzos y una de las joyas de la ciudad, la iglesia de románica de Santa María, con su impresionante torre y sus bellos bajorrelieves que simbolizan los meses del año, que aún conservan su policromía. También en Arezzo, la iglesia de San Francesco, con los frescos de Piero della Francesca. Destacar además el nuevo museo etrusco.

En la provincia de Arezzo podemos mencionar además Cortona, con su bella vista sobre el lago Trasimeno y Sansepolcro, villa natal del genial pintor renacentista Piero della Francesca, que aloja un museo con obras de este autor, entre otros artistas. No olvidemos los monasterios y ermitas perdidos en la montaña, como La Verna o Camaldoli.

Cultura

Aparte de las grandes ciudades de arte como su capital Perugia, Gubbio o Orvieto, cada pequeña villa puede ser una auténtica sorpresa, con una plaza medieval, una iglesia con frescos o un castillos esperándonos solo al girar una de las calles. Otra de las perlas de Umbría, no solo artísticamente, sino también por la espiritualidad asociada al lugar y sus personajes, es Asís, con su fantástica basílica de San Francisco renacida.

51º Festival dei Due Mondi. Spoleto.Foto de la derecha: La Ópera Ballet Padmavati, quién ha inaugurado el Festival de Due Mondi 2008 © Foto: Marie-Noelle Robert

Pero la cultura no solo son monumentos; Umbria aloja dos de las manifestaciones más importantes de Europa en cuanto a Festivales artísticos se refiere, con el Umbria Jazz que se celebra en Perugia, y el mítico Festival dei Due Mondi (de los Dos Mundos) que tiene lugar en Spoleto, donde la música clásica y el teatro invaden la ciudad durante el verano. No debemos pasar por alto la oferta museística, con el museo - fundación dedicado al artista Alberto Burri en Città de Castello, en un palazzo clásico que contrasta con las modernas y atrevidas obras de este pintor y escultor del pasado siglo. Las fiestas tradicionales tienen también su lugar en el calendario de la Umbria; el 15 de mayo se celebra en Gubbio la 'Corsa dei ceri', donde unos espectaculares y enormes cirios de madera coronados por imágenes de santos son llevados en heroica procesión por las empinadas calles de la ciudad.

Santos patrones

Museos

Fuentes