Iglesia Nuestra Señora del Carmen
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Iglesia El Carmen
El 7 de agosto de 1744 se mercedó, a instancias de Don José Surí Águila y por orden del Cabildo de la villa, con la correspondiente aprobación eclesiástica, el terreno, al pasar la cañada de los Almiquíes, en la colina, cerca del río La Sabana (hoy Bélico) donde en el siglo anterior se habían reunido las familias remedianas emigrantes para fundar la villa que llevaría el nombre de Santa Clara. El objetivo era la fabricación de una ermita que recordara el significativo hecho de la fundación de la villa. La idea parte del Presbítero Don Juan de Conyedo, la nombró ermita Nuestra Señora del Carmen y se cree que la llamara así porque al día siguiente de la fundación es la celebración de la Virgen del Carmen.
Esta ermita, que devino la actual parroquia, resume en su estructura arquitectónica elementos de tres siglos: XVIII, XIX y XX.
En sus inicios fue una modesta construcción de madera y guano, característica de la época en la villa que aún no había alcanzado niveles superiores de desarrollo. Se situó junto al lugar de la fundación, un poco más cerca de la ribera del río La Sabana (hoy Bélico) y se abrió al culto el 29 de julio de 1745. Esta primera construcción fue costeada por el Padre Conyedo.
Posteriormente, con la autorización del Obispo y con el apoyo de sus discípulos Hurtado de Mendoza y Pérez de Prado, Conyedo desarrolló una campaña de recaudación de fondos mediante la limosna, aportada por los vecinos para la construcción de otro edificio, el que existe actualmente, situado a unos metros del primero, más alejado del río, en la cima de la colina, iniciado el 29 de agosto de 1749. En su entorno quedó un espacio abierto convertido en plaza que luego fue el Parque Conyedo, en honor al promotor de la obra, pero con el decursar del tiempo perdió esa denominación para quedarse con el nombre actual coincidente con el de la parroquia. Esta obra concluyó el 22 de mayo de 1754 y la ceremonia de bendición se celebró el 9 de enero de 1755 por el cura Pablo Figueredo y Céspedes.
El 23 de noviembre de 1847 es la fecha que se ha señalado como la conclusión del campanario pero las campanas, tres en total, fueron colocadas el 28 de mayo de 1848. En la primera década del siglo XX, más exactamente en 1909, se construyó la casa parroquial al fondo de la iglesia, integrándose como parte de este edificio; el colegio que funcionaba en el lugar se cerró y el local pasó a ser ocupado como vivienda y sacristía de los sacerdotes de esa comunidad.
En 1955 se inauguró con la colocación de la tarja que en próximos párrafos se menciona la remodelación patrocinada por Eutimio Falla Bonet a este edificio, al cual se le agregó el atrio que circunda el frente y los laterales de la ermita y se renovaron puertas y ventanas.
Con la última reconstrucción ocurrida a finales de la década de los setenta, se le sustituyeron los pisos de losas de barro por las de granito y las de mármol para el presbiterio del altar mayor y la senda central de la nave principal. Se pintó de color amarillo en sus exteriores, blanco en el interior y las puertas y ventanas de carmelita oscuro.
En el año 1989 se hicieron cambios en las ventanas laterales de la casa parroquial y sacristía modernizándolas con persianas.
Esta iglesia asumió las funciones que realizaba la Parroquial Mayor situada en el Parque Vidal, al ser demolida en 1923 hasta 1954 cuando culminó la construcción de la iglesia Santa Clara de Asís.
En el lugar no sólo existe sentimiento religioso y belleza arquitectónica, sino también historia y patriotismo lo que se evidencia al llegar frente al edificio donde se observa una tarja colocada junto a la entrada principal para rememorar los hechos, durante la Guerra de los Diez Años, cuando sirvió de cárcel de mujeres en la que sufrieron prisión un grupo de patriotas santaclareñas. (1)
Este edificio también formó parte del escenario de combate librado por las tropas del Ejército Rebelde en el ataque a la Jefatura de la Policía del Gobierno de Batista.
(1)) La labor investigativa para inscribir en la tarja los nombres de las mujeres prisioneras en la iglesia fue realizada por Oscar Barrero Velasco, Oscar Esparza Monteagudo y el Florentino Martínez Rodríguez. Las patriotas en cuestión son: María de Jesús Ortegosa, Eufemia Chaviano, Martina Lorda, Mercedes Valdés Consuegra, Teresa Doménech,, Javiera Consuegra, Josefa Pérez de Corcho, Pastora González, Pilar Mora Fragoso, Isabel Velasco, Virginia Chaviano e Inés Morillo. Fuente: Periódico La Publicidad 19 de mayo 1955 (material mutilado)
Fuente
Archivo Histórico de Santa Clara Lic. Hedy Aguila Zamora

