Aida Pelayo

Plantilla:Personaje históricoAida Pelayo Pelayo: Destacada pedagoga cardenense, miembro del Frente Cívico de Mujeres Martianas

Síntesis biográfica

Nace el 9 de octubre de 1912 en el seno de una humilde familia cardenense. Sus primeros pasos serán en una escuela de monjas y otras privadas en la ciudad de Cárdenas. A los 7 años, la familia se traslada a vivir en La Habana ingresando en una escuela anexa a la Normal para Maestros, donde recibe con devoción las clases de Historia y comienza a descubrir a Martí.

Fue una niña intranquila, maldita, majadera y muy cariñosa, por lo que los maestros le tomaban afecto. Supo de niños tan inquietos como ella, por lo que escoge el camino del magisterio, alentó los sentimientos patrióticos y formó a muchos pequeños como hombres y mujeres de bien.

La maestra

Se desempeñaba como maestra primaria en la capital.  Con verdadero fervor martiano desarrolló en la madurez de su concienciacon su labor profesional como maestra y educadora.

La escuela para niños desamparados le dio una incuestionable

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Contribuyó a superar adultos que no sabían leer ni escribir

razón para seguir luchando por los derechos del hombre. No solo  educó a muchos niños, sino también contribuyó a la superación de los revolucionarios que no sabían leer ni escribir, muestra una vez mas de su gran amor por la enseñanza educacional y de su capacidad para hacerle frentre a los objetivos propuestos en aquella época.

Ejemplo de su altruismo fue la fundación de la escuela Lino Figueredo para niños desamparados, primera de género en el país.

Por la resolución ministerial No. 05632 de fecha 29 de diciembre de 1953 se declara a Aida Pelayo Pelayo cesante en el cargo de maestra del aula tercera de la escuela No. 145, convirtiéndose de esta forma en la primera maestra cesanteada por la dictadura de Fulgencio Batista.

Labor revolucionaria

Durante 1930 integra las filas del Directorio Estudiantil Normalista, participando con esa pasión arrolladora que le caracterizó toda su vida en la lucha contra las dictaduras, contra las injusticias sociales.

Integra el Ala Izquierda Estudiantil y después de la caída del tirano Machado ingresa en la Liga Juvenil Comunista, participando en cuantas acciones populares se organizan en defensa de las más legítimas demandas del pueblo, tras la frustración del proceso revolucionario de los años treinta. No se detuvo solo a participar sino que motiva a la constitución del Frente Cívico de Mujeres Martianas que surgió y se movió en aquel contexto y contribuyó hasta donde fue posible, a la lucha que derrocó a la tiranía.

Su papel a veces fue propiciar encuentros; otras, distribuir propaganda propia o de otros sectores, principalmente del Movimiento 26 de Julio y del Directorio Revolucionario. Protegía combatientes de estas organizaciones sin dejar de tener contactos con otras. Asistía a los presos políticos sin distingo. Iba a la morgue a identificar mártires, sin dejar de atender a los familiares de estos, o de presos, protegiéndolos cuando era necesario y también ayudándolos moral y materialmente.

Juicio donde denuncia abusos contra el pueblo; (segunda de derecha a izquierda)

Trasladaba armas y explosivos, o los guardaba. Se preocupaba porque sus cuadros conocieran las raíces de los males de la República, divulgando boletines y análisis económicos como Bancarrota. Pensamientos de Martí presidían todos sus documentos y los actos en que participó los cuales eran propiciados por el propio frente o secundados por otro.

Estuvo vinculada con dedicación, entereza y entusiasmo a las luchas emancipadoras del pueblo cubano y demás causas internacionalistas y producirse el golpe de estado del 10 de marzo de 1952, tenía una acusación del gobierno derrotado de Carlos Prio Socarrás, a través del fiscal general de la república, por haber criticado el anuncio por el aumento del precio del café.

Durante las primeras acciones que desarrolla es detenida y quien la defiende en su condición de joven abogado es Fidel Castro Ruz, al que la unirá una estrecha amistad. Durante las acciones del asalto al Cuartel Moncada y Carlos Manuel de Céspedes el 26 de julio de 1953, es detenida por el SIM trasladada a la cárcel de Guanabacoa, después a Guanajay y por último a la cárcel de mujeres de Santiago de Cuba hasta que se termina la causa 37 por la que fue llevada porque según la dictadura integraba el grupo de "los intelectuales".

Participó en tres atentados a Esteban Ventura, estando  activa en importantes organizaciones como La Liga Antiimperialista, tabien tomó parte en numerosas campañas contra el fascismo, la repatriación de los excombatientes cubanos que pelearon en la guerra civil española y la liberación de presos políticos como Luís Carlos Prestes, de Brasil y el boricua Pedro Albizu Campos.

El Frente Cívico de Mujeres Martianas

En homenaje al año del Centenario del natalicio de José Martí, funda el Frente Cívico de Mujeres Martianas, con el fin de unir a todas las mujeres, sin importar procedencia ni pensamiento político, para luchar por los derechos del pueblo

La idea

Uno de esos días inquietantes Aida Pelayo Pelayo localiza a Olga Román Sánchez y a Carmen Castro Porta y es en su casa hubicada en el edificio de la calle de Industria 260 , en el centro de la capital cubana donde les habla entusiasmada de la idea de aglutinar a un grupo de mujeres y constituir una organización para combatir a la dictadura. Sin importar procedencia, ni pensamiento político para luchar por los derechos del pueblo.

El grupo de mujeres empezó a reunirse en la vivienda 

Tarja situada en Industria 260, donde se realizaron múltiples reuniones

donde residía Aída Pelayo. Ellas tenían como objetivo principal  combatir los desmanes imperantes tras el cuartelazo y así contribuir a conquistar la ansiada libertad con sangre, esfuerzo y coraje, en aquel lugar se gestaron muchas de las actividades revolucionarias del Frente.
Al crecer la incorporación de mujeres a la organización recién constituida, sus integrantes aprovecharon la autonomía de que estaba investida la Universidad de La Habana, para empezar a congregarse en el Patio de los Laureles. La mayoría de ellas procedían de las capas más modestas de la clase media, obreras, amas de casa de humilde condición económica y también profesionales.

En una de las acciones del Frente

Meses después, el Salón de los Mártires de la casa de altos estudios, sirvió de sede a la constitución oficial del Frente Cívico de Mujeres Martianas. Se reunieron Aida Pelayo Pelayo, Olga Román Sánchez, Pastora Núñez González, Alicia de Armas Menéndez, Eva Jiménez Ruiz, Mercedes Rodríguez Rodríguez, María Teresa. León Comensán, María Iglesias Tauler, Rosa Mier López, y Carmen Castro Porta, constituyéndose el núcleo central de lo que llegaría a ser el Frente Cívico de Mujeres del Centenario Martiano.

El sentimiento era preciso. Era necesario establecer contactos, organizaciones para luchar contra el represivo régimen que había comenzado aquel 10 de Marzo de 1952; el estudiantado, los hombres, las mujeres, todos precisaban, insistían en participar.

La organización

Después de un laborioso trabajo, se convocó en el mes de Noviembre de 1952 a la asamblea definitiva para fundar el organismo de lucha.

La Federación Estudiantil Universitaria volvió a ceder al Salón de los Mártires. Las efigies de Mella, Trejo y Guiteras presidieron el acto. Alrededor de una larga mesa tomaron asiento más de 40 mujeres. Allí estaban entre tantas compañeras Carmen Castro Porta, [[María Catalina Cortina|María Catalina

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Acto que preside Aida

Cortina]], Eva Jiménez Ruiz, Martínez, Rosa Mier Roque, Pastora Núñez Jiménez, Olga Román Sánchez, la apertura del acto fue corta y precisa.

Esta reunión se realizó para dejar constancia de su decisión conjunta de luchar por el derrocamiento de la dictadura, y contribuir con su ayuda y esfuerzos, a instalar en el poder al pueblo con un gobierno de acuerdo a sus aspiraciones y voluntad soberana. La generación del Centenario se vistió también de trajes femeninos.

Después de luchar activamente contra la dictadura batistiana, el Frente Cívico de Mujeres Martianas se disolvió como organización el 28 de enero de 1959, junto a la tumba del Apóstol, en el Cementerio de Santa Ifigenia. Desde entonces, sus integrantes se dedicaron por entero a trabajar, para consolidar la Revolución triunfante.

Muerte

El 26 de marzo de 1998, después de haber cumplido bien la obra de la vida, falleció en La Habana

Bibliografía

  • Castro Porta, C. 1989. La Lección del maestro. Edición Ciencias Sociales. La Habana

Fuentes