Escuela Profesional de Comercio de Santa Clara
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La Escuela Profesional de Comercio de Santa Clara fue una institución educativa cubana fundada en 1927 en Santa Clara, entonces provincia de Las Villas. Surgió de la reorganización de las escuelas elementales de comercio, con el objetivo de formar personal para el comercio, la industria y la administración pública o privada. Tras el triunfo de la Revolución se transformó en el Instituto de Economía Ramón Pando Ferrer.
Sumario
Historia
Fundación y organización
La escuela se fundó en 1927. A comienzos de la década de 1930, un grupo de jóvenes alumnos de la enseñanza comercial constituyó un Comité de Plantel para cubrir las veintiuna cátedras creadas a virtud de la Ley reorganizadora de las Escuelas Elementales de Comercio, que le dio el carácter de Escuela Profesional de Comercio. Se constituyó un tribunal integrado por miembros de los sectores económicos, destacados profesores de otros centros de enseñanza y una representación de las clases estudiantiles de dicha escuela, para celebrar un concurso al que concurrieron todas aquellas personas que se consideraron capacitadas para ser profesores de algunas cátedras. De estos se seleccionaron los catedráticos que integrarían el claustro.
Los programas fueron confeccionados contemplando las necesidades específicas del sector comercial e industrial, inspirados en el propósito de impartir a los jóvenes estudiantes una enseñanza teórico-práctica que los capacitara para el desempeño de cualquier cargo en la administración pública o privada. [1]
Especialidades y funcionamiento
Entre las especialidades que podían estudiarse estaban: Contador Profesional, Administrador Comercial, Tenedor de Libros, Pericial de Aduana, Taquígrafo, Mecanógrafo, Corresponsal, Agente de Venta y Publicidad.
Funcionaban dos sesiones, una diurna y otra nocturna. Esta última fue creada con el propósito de dar oportunidad a la juventud que trabajaba en la industria o en el comercio. Bastó una década de esforzado y tesonero esfuerzo en pos de la superación profesoral para ir formando en la conciencia de padres, comerciantes, industriales y autoridades el justo reconocimiento del prestigio académico al cual aspiró desde el inicio de sus funciones el claustro, conformado por doce profesores.
Locales
Según una publicación del periódico La Publicidad, titulada La Escuela Profesional de Comercio de Santa Clara, un plantel olvidado por todos los gobiernos, la escuela había deambulado por diferentes locales, al parecer ninguno adecuado para la importancia de la especialidad que en ella se desarrollaba. Estuvo en un local ruinoso en la calle San Pablo (ahora Garófalo), entre Luis Estévez y Carolina Rodríguez; después en el Billarista, en la calle Marta Abreu; y por último en Independencia, entre Alemán y Río. La crítica periodística era de fecha 30 de septiembre de 1945[2] , lo que hace pensar que surtió efecto. Ante la importancia que iba teniendo la Escuela Profesional de Comercio, el Estado invirtió presupuesto en la compra del terreno ubicado en la Boulanger Park, antigua finca Boulanger, de una familia de origen francés, y que después fue el estadio de pelota con el mismo nombre, situado en la calle La Cruz (Chiquitín Pedraza), entre San Cristóbal (Eduardo Machado) y San Miguel (Ave 9 de Abril). Se construyó un bello edificio con un campo sport bien amplio que aún se conoce por el estadio La Boulanger. [3]
Etapa revolucionaria
Después del triunfo de la Revolución se aplicaron programas educacionales novedosos y este tipo de escuela pasó a la enseñanza técnica para convertirse en un Instituto de Economía con el nombre de Ramón Pando Ferrer, estudiante de la Escuela Profesional de Comercio que cayó en la lucha contra la tiranía batistiana [4] . Aunque mantuvo los mismos vínculos con la especialidad del comercio, amplió su matrícula y modificó los planes de estudio, acordes con los nuevos tiempos que la Revolución imponía para este sector en Cuba. [5]
Gran Feria Nacional de Productos Comerciales e Industriales
Uno de los eventos de más trascendental importancia llevado a cabo por la Escuela Profesional de Comercio de Santa Clara en sus inicios fue la Gran Feria Nacional de Productos Comerciales e Industriales, celebrada en febrero de 1941.
Con esta feria pretendían buscar un mayor acercamiento entre la población y dicha escuela, que redundaría en beneficio de la enseñanza comercial y de la economía nacional. Era el propósito fundamental del claustro de profesores al hacer esta feria.
Millares de personas desfilaron diariamente por los salones de la exposición para admirar las artísticas exhibiciones que hicieron centenarios de firmas comerciales de toda la República. Un ambiente de vigoroso optimismo y de sana alegría reinó durante los ocho días que duró la feria, contribuyendo a ella la gentileza y amabilidad de profesores, el entusiasmo juvenil del alumnado y el aporte magnífico de arte musical y declamatorio ofrecido por lo más selecto de la juventud villareña. [6]
Referencias
- ↑ Las Villas. Álbum Resumen Ilustrado. 2da edición. Editorial Cubana. Imprenta La Milagrosa. La Habana, 1941.
- ↑ Periódico La Publicidad, 30 de septiembre de 1945.
- ↑ García González, Luis A. Apuntes para la historia del béisbol en Santa Clara. Inédito.
- ↑ Águila Zamora, Hedy. Síntesis biográfica de Ramón Pando Ferrer en Conmemorativos de Santa Clara. Inédito.
- ↑ Águila Zamora, Hedy y otros. Síntesis histórica municipal de Santa Clara. Editora Historia del Instituto de Historia de Cuba. La Habana, 2010. ISBN 978-959-7048-87-9.
- ↑ Las Villas. Álbum Resumen Ilustrado. 2da edición. Editorial Cubana. Imprenta La Milagrosa. La Habana, 1941.
Fuentes
- Águila Zamora, Hedy y otros. Síntesis histórica municipal de Santa Clara. Editora Historia del Instituto de Historia de Cuba. La Habana, 2010. ISBN 978-959-7048-87-9.
- Águila Zamora, Hedy. Síntesis biográfica de Ramón Pando Ferrer en Conmemorativos de Santa Clara. Inédito.
- García González, Luis A. Apuntes para la historia del béisbol en Santa Clara. Inédito.
- Las Villas. Álbum Resumen Ilustrado. 2da edición. Editorial Cubana. Imprenta La Milagrosa. La Habana, 1941.
- Periódico La Publicidad, 30 de septiembre de 1945.

