Diferencia entre revisiones de «Señor de los Milagros de Buga»

Línea 13: Línea 13:
 
|venerado = Colombia
 
|venerado = Colombia
 
}}
 
}}
 
 
          
 
          
'''Señorde los Milagros de Buga.''' Crucifijo hallado por una india en un  río, también conocido por El cristo de las aguas.  
+
'''Señor de los Milagros de Buga.''' Crucifijo con la imagen de Cristo, hallado por una india en un  río, también conocido por El cristo de las aguas.  
 
                                    
 
                                    
 
==Como surge la devoción por el Cristo de las aguas==
 
==Como surge la devoción por el Cristo de las aguas==
Línea 23: Línea 22:
 
Escondidos en su regazo tenía los setenta reales que había recogido con ese trabajo humilde y con esos setenta reales compraría una imagen de Cristo crucificado.
 
Escondidos en su regazo tenía los setenta reales que había recogido con ese trabajo humilde y con esos setenta reales compraría una imagen de Cristo crucificado.
 
                  
 
                  
De su meditación la sacó el pisar fuerte de los guardias y el pisar angustiado del hombre que llevaban a la cárcel porque en su pobreza no había alcanzado a pagar los setenta reales que debía. El diálogo de la indígena con la autoridad fue corto porque la caridad no tiene distancias. Con los setenta reales hizo realidad                 su sueño: devolvió la libertad ese otro Cristo pobre y detenido.                 El hombre volvió a su choza y a su trabajo, y la indiecita siguió  hundiendo las manos en las aguas cristalinas del [[Guadalajara]].
+
De su meditación la sacó el pisar fuerte de los guardias y el pisar angustiado del hombre que llevaban a la cárcel porque en su pobreza no había alcanzado a pagar los setenta reales que debía. El diálogo de la indígena con la autoridad fue corto porque la caridad no tiene distancias. Con los setenta reales hizo realidad su sueño: devolvió la libertad ese otro Cristo pobre y detenido. El hombre volvió a su choza y a su trabajo, y la indiecita siguió  hundiendo las manos en las aguas cristalinas del [[Guadalajara]].
 
              
 
              
Unos días  después, la anciana estaba lavando ropa en el río, cuando una ola    colocó delante de ella un pequeño crucifijo de madera, que    resultó para ella una joya más valiosa que todo el oro y la plata y las esmeraldas que le pudieran ofrecer. El crucifijo hallado de  esta manera no podía haber pertenecido por allí cerca a ninguna                 otra persona, pues hacia arriba, a las orillas del río no vivía                 nadie. La feliz lavandera, llena de gozo y perfectamente tranquila                 en su conciencia, respecto a su posesión, se dirigió a su choza e                 improvisó allí un altarcito, sobre el cual colocó el santo                 [[Cristo]] que le había llegado de manera tan misteriosa,                 guardándolo cuidadosamente en una cajita de madera.                   
+
Unos días  después, la anciana estaba lavando ropa en el río, cuando una ola    colocó delante de ella un pequeño crucifijo de madera, que    resultó para ella una joya más valiosa que todo el oro y la plata y las esmeraldas que le pudieran ofrecer. El crucifijo hallado de  esta manera no podía haber pertenecido por allí cerca a ninguna otra persona, pues hacia arriba, a las orillas del río no vivía nadie. La feliz lavandera, llena de gozo y perfectamente tranquila en su conciencia, respecto a su posesión, se dirigió a su choza e improvisó allí un altarcito, sobre el cual colocó el santo [[Cristo]] que le había llegado de manera tan misteriosa, guardándolo cuidadosamente en una cajita de madera.                   
               
+
Una noche la anciana oyó golpecitos en el sitio donde guardaba la imagen y averiguando lo que pasaba se llevó una gran sorpresa al darse cuenta que el Santo Cristo y la cajita habían crecido notablemente, pero se imaginó que eso sería ilusión de sus ojos ya muy debilitados por la edad. Pero pocos días después advirtió que la imagen tenía ya ceca de un metro de estatura. Sorprendida por este milagro les avisó al Sr. Cura Párroco y a los señores más importantes del pueblo, los cuales visitaron enseguida la habitación de la anciana y comprobaron por sus propios ojos la verdad de lo que ella les había contado, y que esta pobre mujer poseía un crucifijo de un tamaño muy difícil de conseguir por aquellos alrededores, y que ella no tenía ni dinero ni amistades para conseguir semejante imagen, y que por lo tanto la existencia de aquel crucifijo allí no se podía explicar naturalmente y que tenía que ser un milagro.                   
Una noche la                 anciana oyó golpecitos en el sitio donde guardaba la imagen y                 averiguando lo que pasaba se llevó una gran sorpresa al darse                 cuenta que el Santo Cristo y la cajita habían crecido                 notablemente, pero se imaginó que eso sería ilusión de sus ojos                 ya muy debilitados por la edad. Pero pocos días después advirtió                 que la imagen tenía ya ceca de un metro de estatura. Sorprendida                 por este milagro les avisó al Sr. Cura Párroco y a los señores                 más importantes del pueblo, los cuales visitaron enseguida la                 habitación de la anciana y comprobaron por sus propios ojos la                 verdad de lo que ella les había contado, y que esta pobre mujer                 poseía un crucifijo de un tamaño muy difícil de conseguir por                 aquellos alrededores, y que ella no tenía ni dinero ni amistades                 para conseguir semejante imagen, y que por lo tanto la existencia                 de aquel crucifijo allí no se podía explicar naturalmente y que                 tenía que ser un milagro.                   
 
               
 
La noticia se                riega con la presteza de la primera resurrección… Los vecinos                vienen y el Cristo de las Aguas, como comenzó a llamarse, hace el                bien y el milagro. Se apodera de la casa de la indiecita y de la                comarca y de todos los corazones… todos lo quieren y lo negrean                con besos y con lágrimas y con la huellas de sus manos y con los                relatos que le hacen de sus trabajos y dolores.
 
 
                  
 
                  
El sabio obispo                de [[Popayán]], que a distancia escuchó los relatos, se exacerbó                en su celo y por un sabio temor a los cuentos de brujas y de                 duendes mandó entonces que lo quemaran, que hicieran desaparecer                esa imagen deteriorada.
+
La noticia se riega con la presteza de la primera resurrección… Los vecinos vienen y el Cristo de las Aguas, como comenzó a llamarse, hace el bien y el milagro. Se apodera de la casa de la indiecita y de la comarca y de todos los corazones… todos lo quieren y lo negrean con besos y con lágrimas y con la huellas de sus manos y con los relatos que le hacen de sus trabajos y dolores.
 
                  
 
                  
Lo que el sabio                 obispo no supo fue que el amor perdura siempre, que al amor no lo                destruye nada…Y el fuego no tocó la imagen, la puso sí a sudar                copiosamente como suda y sufre quien es testigo de injusticias… Y                la gente recogió el sudor en copos de algodón y con eso sanaron                sus males y con eso restañaron las heridas de su corazón.
+
El sabio obispo de [[Popayán]], que a distancia escuchó los relatos, se acerbó en su celo y por un sabio temor a los cuentos de brujas y de duendes mandó entonces que lo quemaran, que hicieran desaparecer esa imagen deteriorada.
 
                  
 
                  
==La historia                dice==
+
Lo que el sabio obispo no supo fue que el amor perdura siempre, que al amor no lo destruye nada…Y el fuego no tocó la imagen, la puso sí a sudar copiosamente como suda y sufre quien es testigo de injusticias… Y la gente recogió el sudor en copos de algodón y con eso sanaron sus males y con eso restañaron las heridas de su corazón.
 
                  
 
                  
 +
==La historia cuenta==
 +
Así lo atestiguó bajo fe de juramento ante otro visitador, en [[1665]], doña [[Luisa de la Espada]], hija de uno de los patriarcas de Buga. Ella aseguró que la imagen, arrojada al fuego, no se quemó,  antes bien sudaba y la gente empapaba algodones en el sudor. Este    testimonio se conserva. En esa misma ocasión otros testigos, igualmente bajo gravedad de juramento, hicieron declaraciones sobre  hechos sorprendentes, especialmente curaciones realizadas por la    devoción al Santo Cristo.
  
Así lo                atestiguó bajo fe de juramento ante otro visitador, en [[1665]],                doña [[Luisa de la Espada]], hija de uno de los patriarcas de                Buga. Ella aseguró que la imagen, arrojada al fuego, no se quemó,                antes bien sudaba y la gente empapaba algodones en el sudor. Este                testimonio se conserva. En esa misma ocasión otros testigos,                igualmente bajo gravedad de juramento, hicieron declaraciones sobre                hechos sorprendentes, especialmente curaciones realizadas por la                devoción al Santo Cristo.
+
En septiembre y octubre de [[1757]] el obispo de [[Popayán]], [[Diego del Corro]], de visita en Buga, como testigo de los sucesos extraordinarios, mandó recoger cuantos documentos pudieron hallarse. Era su intención llevarlos a Lima, para presentarlos al tribunal. Desgraciadamente se extraviaron cuando el prelado viajaba a tomar posesión del arzobispado limeño.
 
 
En                septiembre y octubre de [[1757]] el obispo de [[Popayán]], [[Diego                 del Corro]], de visita en Buga, como testigo de los sucesos                 extraordinarios, mandó recoger cuantos documentos pudieron                 hallarse. Era su intención llevarlos a Lima, para presentarlos al                 tribunal. Desgraciadamente se extraviaron cuando el prelado viajaba                 a tomar posesión del arzobispado limeño.
 
               
 
En 1783 el                rector del seminario de Popayán, y al mismo tiempo capellán del                santuario de Buga, envió a Roma una relación aprobada por su                obispo, en la que se relataban testimonios de numerosas curaciones.                El [[Papa Pío VI]] respondió con 22 "breves perpetuos", en                los que se concedían abundantes indulgencias a los devotos                peregrinos. Se conserva la copia del documento pontificio.
 
 
                  
 
                  
Y el Cristo se                 quedó con el pueblo fiel primero en la casa de la humilde                indiecita, después en la Ermita que con cariño le construyeron                hasta que un terremoto la destruyó, y luego en la otra Ermita cuya                torre convocó por tiempos largos a la gente con el sonar de las                campanas fundidas de armas de las guerras y que todavía hoy se                 levanta orgullosa al lado de la Basílica. Y desde 1907 el Cristo                está en la hermosa Basílica que construyó un pueblo dirigido por                Misioneros Redentoristas.
+
En 1783 el rector del seminario de Popayán, y al mismo tiempo capellán del                 santuario de Buga, envió a Roma una relación aprobada por su obispo, en la que se relataban testimonios de numerosas curaciones. El [[Papa Pío VI]] respondió con 22 "breves perpetuos", en los que se concedían abundantes indulgencias a los devotos peregrinos. Se conserva la copia del documento pontificio.
 
 
 
                  
 
                  
 +
Y el Cristo se quedó con el pueblo fiel primero en la casa de la humilde indiecita, después en la Ermita que con cariño le construyeron hasta que un terremoto la destruyó, y luego en la otra Ermita cuya torre convocó por tiempos largos a la gente con el sonar de las campanas fundidas de armas de las guerras y que todavía hoy se levanta orgullosa al lado de la Basílica. Y desde [[1907]] el Cristo está en la hermosa Basílica que construyó un pueblo dirigido por Misioneros Redentoristas.
 +
             
 
==Fuentes==
 
==Fuentes==
 
+
   
       
 
 
http://www.milagrosodebuga.com/index.php?option=com_content&view=article&id=108&Itemid=164
 
http://www.milagrosodebuga.com/index.php?option=com_content&view=article&id=108&Itemid=164
  

Revisión del 13:34 17 oct 2011

Señor de los Milagros de Buga
Información sobre la plantilla
Santo
Señor de los milagros de buga.jpg
Religión o MitologíaCatólica
Día celebración14 de septiembre
Patrón(a) o Dios(a) dePatrona de Colombia
País o región de origenBandera de Colombia Colombia
Venerado enColombia

Señor de los Milagros de Buga. Crucifijo con la imagen de Cristo, hallado por una india en un río, también conocido por El cristo de las aguas.

Como surge la devoción por el Cristo de las aguas

En 1580 Buga era un pequeño caserío, en el valle del Cauca, Colombia. El río de Buga corría en aquel entonces por el sitio donde ahora está el templo del Señor de los Milagros. Al lado izquierdo del río había un ranchito de paja donde vivía una india cuyo oficio era lavar ropa. Esta mujer era muy piadosa y estaba ahorrando y reuniendo dinero para comprarse un Santo Cristo y poder rezarle todos los días. Reunió 70 reales que era lo que necesitaba para comprarlo y traerlo desde Quito.

Escondidos en su regazo tenía los setenta reales que había recogido con ese trabajo humilde y con esos setenta reales compraría una imagen de Cristo crucificado.

De su meditación la sacó el pisar fuerte de los guardias y el pisar angustiado del hombre que llevaban a la cárcel porque en su pobreza no había alcanzado a pagar los setenta reales que debía. El diálogo de la indígena con la autoridad fue corto porque la caridad no tiene distancias. Con los setenta reales hizo realidad su sueño: devolvió la libertad ese otro Cristo pobre y detenido. El hombre volvió a su choza y a su trabajo, y la indiecita siguió hundiendo las manos en las aguas cristalinas del Guadalajara.

Unos días después, la anciana estaba lavando ropa en el río, cuando una ola colocó delante de ella un pequeño crucifijo de madera, que resultó para ella una joya más valiosa que todo el oro y la plata y las esmeraldas que le pudieran ofrecer. El crucifijo hallado de esta manera no podía haber pertenecido por allí cerca a ninguna otra persona, pues hacia arriba, a las orillas del río no vivía nadie. La feliz lavandera, llena de gozo y perfectamente tranquila en su conciencia, respecto a su posesión, se dirigió a su choza e improvisó allí un altarcito, sobre el cual colocó el santo Cristo que le había llegado de manera tan misteriosa, guardándolo cuidadosamente en una cajita de madera. Una noche la anciana oyó golpecitos en el sitio donde guardaba la imagen y averiguando lo que pasaba se llevó una gran sorpresa al darse cuenta que el Santo Cristo y la cajita habían crecido notablemente, pero se imaginó que eso sería ilusión de sus ojos ya muy debilitados por la edad. Pero pocos días después advirtió que la imagen tenía ya ceca de un metro de estatura. Sorprendida por este milagro les avisó al Sr. Cura Párroco y a los señores más importantes del pueblo, los cuales visitaron enseguida la habitación de la anciana y comprobaron por sus propios ojos la verdad de lo que ella les había contado, y que esta pobre mujer poseía un crucifijo de un tamaño muy difícil de conseguir por aquellos alrededores, y que ella no tenía ni dinero ni amistades para conseguir semejante imagen, y que por lo tanto la existencia de aquel crucifijo allí no se podía explicar naturalmente y que tenía que ser un milagro.

La noticia se riega con la presteza de la primera resurrección… Los vecinos vienen y el Cristo de las Aguas, como comenzó a llamarse, hace el bien y el milagro. Se apodera de la casa de la indiecita y de la comarca y de todos los corazones… todos lo quieren y lo negrean con besos y con lágrimas y con la huellas de sus manos y con los relatos que le hacen de sus trabajos y dolores.

El sabio obispo de Popayán, que a distancia escuchó los relatos, se acerbó en su celo y por un sabio temor a los cuentos de brujas y de duendes mandó entonces que lo quemaran, que hicieran desaparecer esa imagen deteriorada.

Lo que el sabio obispo no supo fue que el amor perdura siempre, que al amor no lo destruye nada…Y el fuego no tocó la imagen, la puso sí a sudar copiosamente como suda y sufre quien es testigo de injusticias… Y la gente recogió el sudor en copos de algodón y con eso sanaron sus males y con eso restañaron las heridas de su corazón.

La historia cuenta

Así lo atestiguó bajo fe de juramento ante otro visitador, en 1665, doña Luisa de la Espada, hija de uno de los patriarcas de Buga. Ella aseguró que la imagen, arrojada al fuego, no se quemó, antes bien sudaba y la gente empapaba algodones en el sudor. Este testimonio se conserva. En esa misma ocasión otros testigos, igualmente bajo gravedad de juramento, hicieron declaraciones sobre hechos sorprendentes, especialmente curaciones realizadas por la devoción al Santo Cristo.

En septiembre y octubre de 1757 el obispo de Popayán, Diego del Corro, de visita en Buga, como testigo de los sucesos extraordinarios, mandó recoger cuantos documentos pudieron hallarse. Era su intención llevarlos a Lima, para presentarlos al tribunal. Desgraciadamente se extraviaron cuando el prelado viajaba a tomar posesión del arzobispado limeño.

En 1783 el rector del seminario de Popayán, y al mismo tiempo capellán del santuario de Buga, envió a Roma una relación aprobada por su obispo, en la que se relataban testimonios de numerosas curaciones. El Papa Pío VI respondió con 22 "breves perpetuos", en los que se concedían abundantes indulgencias a los devotos peregrinos. Se conserva la copia del documento pontificio.

Y el Cristo se quedó con el pueblo fiel primero en la casa de la humilde indiecita, después en la Ermita que con cariño le construyeron hasta que un terremoto la destruyó, y luego en la otra Ermita cuya torre convocó por tiempos largos a la gente con el sonar de las campanas fundidas de armas de las guerras y que todavía hoy se levanta orgullosa al lado de la Basílica. Y desde 1907 el Cristo está en la hermosa Basílica que construyó un pueblo dirigido por Misioneros Redentoristas.

Fuentes

http://www.milagrosodebuga.com/index.php?option=com_content&view=article&id=108&Itemid=164

http://www.youtube.com/watch?v=ZcRntEX6TkQ

http://www.cerromonserrate.com/