Diferencia entre revisiones de «Ramón Vélez Herrera»

(Poema)
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Ignacio Valdés Machuca y Manuel González del Valle, dirigieron sus primeros pasos en las letras. <br />
 
Ignacio Valdés Machuca y Manuel González del Valle, dirigieron sus primeros pasos en las letras. <br />
 
En 1833 publicó con muy buena acogida su primer libro de poemas y en 1837 y 1838 los siguientes. Colaboró en las principales publicaciones de la época La Moda, El Mensajero Semanal, Revista de la  Habana, Correo de la  Tarde, Cuba Literaria, La Piragua. Codirigió Floresta Cubana. Sus mejores logros , a juicio de Lezama, están en su poesía criollista, en forma octosilábica romanceada.
 
En 1833 publicó con muy buena acogida su primer libro de poemas y en 1837 y 1838 los siguientes. Colaboró en las principales publicaciones de la época La Moda, El Mensajero Semanal, Revista de la  Habana, Correo de la  Tarde, Cuba Literaria, La Piragua. Codirigió Floresta Cubana. Sus mejores logros , a juicio de Lezama, están en su poesía criollista, en forma octosilábica romanceada.
 
==Poema==
 
 
La flor de la Pitahaya<br />
 
(A José Fornaris)<br />
 
 
Una noche deliciosa<br />
 
Que la luna derramaba<br />
 
Su diáfana claridad<br />
 
Sobre los monte de Guara;<br />
 
Que las graciosas sitieras<br />
 
Bellas y regocijadas<br />
 
Pasaban la Noche Buena<br />
 
Bailando como de Pascua,<br />
 
Sin que el temor las aflija,<br />
 
O las turbe la desgracia;<br />
 
Sienten un vivo rumor<br />
 
Y ven por la encrucijada<br />
 
Como los aires rompía<br />
 
En una hermosa potranca<br />
 
Una gallarda mujer<br />
 
Tan bella como bizarra.<br />
 
Sencillamente vestía<br />
 
Sembrado de estrellas blancas<br />
 
Un traje azul, ostentando<br />
 
Con una inocente gracia<br />
 
Al soplo del cefirillo<br />
 
"La flor de la  Pitahaya."<br />
 
Entra, y las lindas sitieras<br />
 
Los ojos en ella clavan,<br />
 
Y como heridas del sol<br />
 
Quedan todas deslumbradas.<br />
 
Sobre las trenzas tan negras<br />
 
La bella flor resaltaba,<br />
 
 
Y lo blanco de las hojas<br />
 
Y el verde de la esmeralda<br />
 
Como un disco relucía<br />
 
Formando una mezcla rara<br />
 
De tornasoles rojizos<br />
 
"La flor de la  Pitahaya." <br />
 
 
Cortóla en los manantiales<br />
 
De aguas serenas y claras,<br />
 
Sentóse en la fresca yerba,<br />
 
En las lindas guardarrayas<br />
 
De zapotes y bambúes<br />
 
Que dan entrada a su casa.<br />
 
Rogóle Jenaro fuera<br />
 
Con la hermosa flor a Güara,<br />
 
Y ella por corresponder<br />
 
A sus amorosas ansias<br />
 
Ciñó en su airosa cabeza<br />
 
"La flor de la  Pitahaya." <br />
 
 
Apenas rompe la orquesta<br />
 
Ya las sitieras pasmadas<br />
 
Envidian los atractivos<br />
 
De la deidad sobrehumana,<br />
 
Que una vestal parecía<br />
 
Por lo bella y lo gallarda.<br />
 
Prendando los corazones,<br />
 
Y arrastrando las miradas<br />
 
De la alegre muchedumbre<br />
 
Recorre Elena la sala,<br />
 
Uno le arroja un pañuelo,<br />
 
Otro la requiebra y canta,<br />
 
Aquél le fija los ojos.<br />
 
Esotro admira sus gracias;<br />
 
Y cual las parleras aves<br />
 
Despiertan en la enramada<br />
 
Saludando con sus himnos<br />
 
La hermosa vuelta del alba,<br />
 
Así saludan gozosos<br />
 
"La flor de la  Pitahaya." <br />
 
 
Jenaro acercóse a ella,<br />
 
Miróla, y con faz turbada<br />
 
Sacóla, bailando airosa<br />
 
Con tal donaire y tal gala,<br />
 
Que la concurrencia al verla<br />
 
De júbilo se arrebata.<br />
 
Atónitos los guajiros<br />
 
A solas se preguntaban<br />
 
Quién era aquella mujer<br />
 
Cuya belleza encantaba,<br />
 
Y supieron que era Elena<br />
 
Que aquella noche hasta Guara<br />
 
Vino sólo por lucir<br />
 
"La flor de la  Pitahaya." <br />
 
 
En tanto la guajirita <br />
 
Se mece como una palma, <br />
 
O como el junco de un río <br />
 
Tan flexiblemente baila<br />
 
Que en el duro suelo apenas<br />
 
Los pequeños pies estampa.<br />
 
 
Alzan galanes y damas,<br />
 
El pueblo flores arroja,<br />
 
Cúbrese el aire de capas,<br />
 
Y en tumulto resonar<br />
 
Se oyen vivas y palmadas<br />
 
Que aturden con ronco estruendo:<br />
 
Cuando súbito clamor<br />
 
¡Gloria a Elena! todos claman,<br />
 
Y gloria a Elena responden<br />
 
Los ecos en las montañas.<br />
 
Ella con noble ademán<br />
 
Saluda, cruza la sala,<br />
 
Monta su yegua ligera,<br />
 
Y con las riendas terciadas<br />
 
Velozmente se despide<br />
 
Como una flecha lanzada<br />
 
Del arco, tendiendo al viento<br />
 
"La flor de la  Pitahaya."<br />
 
  
 
==Fuentes==
 
==Fuentes==
 
*[http://www.bdigital.bnjm.cu/index.php?secc=autores&author=16 bdigital]
 
*[http://www.bdigital.bnjm.cu/index.php?secc=autores&author=16 bdigital]
 
[[Category:Poeta]][[Category:Escritor cubano]]
 
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Revisión del 12:38 2 jul 2012

Ramón Vélez Herrera
Información sobre la plantilla
Ramón Vélez.jpg
Nacimiento4 de marzo de 1808
La Habana, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento9 de septiembre de 1886

Ramón Vélez y Herrera. Escritor cubano del siglo XIX que se destacó como poeta del Romanticismo y Ciollismo.

Datos biográficos

Nació en La Habana, Cuba, en 1808 Estudió en el Real Seminario de San Carlos, donde fue alumno de Luz y Caballero, Saco y Govantes, graduándose de Bachiller en Filosofía y Leyes en 1829, pero se dedicó al cultivo de la literatura que era su verdadera vocación. Ignacio Valdés Machuca y Manuel González del Valle, dirigieron sus primeros pasos en las letras.
En 1833 publicó con muy buena acogida su primer libro de poemas y en 1837 y 1838 los siguientes. Colaboró en las principales publicaciones de la época La Moda, El Mensajero Semanal, Revista de la Habana, Correo de la Tarde, Cuba Literaria, La Piragua. Codirigió Floresta Cubana. Sus mejores logros , a juicio de Lezama, están en su poesía criollista, en forma octosilábica romanceada.

Fuentes