Diferencia entre revisiones de «Usuario:El flaco»
| Línea 36: | Línea 36: | ||
}} | }} | ||
Kathryn Joanna Kuhlman fue una predicadora y evangelista estadounidense. Integraba la corriente del cristianismo protestante y afirmaba realizar milagros por medio del poder del Espíritu Santo | Kathryn Joanna Kuhlman fue una predicadora y evangelista estadounidense. Integraba la corriente del cristianismo protestante y afirmaba realizar milagros por medio del poder del Espíritu Santo | ||
| + | ==Sintecis Viografica== | ||
| + | ==Nacimiento y Niñes== | ||
| + | Concordia, Misuri, fue el lugar donde se establecieron los inmi, grantes alemanes que comenzaron a llegar a fines de la década de 1830. La madre de Kathryn, Emma Walkenhorst, se casó con Joseph Kuhlman en 1891. Según su registro de la escuela secundaria, Kathryn Johal1na Kuhlman nació el 9 de mayo de 1907, en la granja familiar, aproximadamente a 8 kilómetros de Concordia. Kathryn fue llamada con los nombres de sus dos abuelas. No recibió un certifica, do de nacimiento, ya que los mismos sólo fueron obligatorios en Mi, suri a partir de 1910. Cuando Kathryn tenía dos años de edad, su padre vendió la gran, ja de 64 hectáreas, y construyó una casa grande en la ciudad, a la que Kathryn siempre llamaría su "hogar". Una amiga de su infancia describía a Kathryn de esta manera: "...Facciones grandes, pelirroja, con pecas. No podía decirse que Kathryn fuera bella. No era femenina ni atrayente físicamente en nin, gún sentido de la palabra. Era más alta que las chicas de 'nuestra barra'(1,73 m), larguirucha y de contextura masculi, na, y sus pasos largos nos hacían jadear para mantenemos a su ritmo cuando ca, minábamos juntas". De joven, Kathryn también se desta, caba por su "independencia y autocon, fianza y su deseo de hacer las cosas a Sll manera". Se las arreglaba para manejat a su padre, y conseguía casi cualquiet cosa que deseara de él. Según Kathryn, la disciplina siempre estaba a cargo de su madre, una mujer dura, que nunca elogiaba a su hija ni le daba muestras de afecto. Pero Kathryn nunca se sintió que le faltaba amor o que no era deseada. Su padre le daba todo el afecto y el amor que necesitaba. En realidad, Kathryn adoraba de tal manera a su padre que aun treinta años después de su muerte, al hablar de él, los ojos se le llenaban lágrimas.Cierta vez, cuando Kathryn tenía aproximadamente nueve años, quiso hacer algo especial para el cumpleaños de su madre, y decidió darle una fiesta sorpresa. Pues bien, la niña, sin darse cuenta de que el cumpleaños de su madre caía un lunes, fue por las casas de sus vecinos pidiéndoles que en ese día vinieran todos a su casa con una torta para Emma. Los lunes eran día de lavado para los Kuhlman. Todos los demás días de la semana, Emma Kuhlman se vestía con sus mejores ropas de pies a cabeza. Nunca se sabía cuándo podía aparecer una visita inesperada, y a ella le espantaba la idea de que alguien pudiera verla mal vestida, desarreglada. Llegó el lunes, y Emma Kuhlman estaba vestida como para lavar. Mientras trabajaba inclinada sobre la tina de agua caliente, con su cabello húmedo de sudor cayéndole sobre el rostro, su ropa húmeda y sucia, y las piernas descubiertas, sonó un golpe en la puerta. Cuando Emma abrió, vio que todos sus vecinos habían venido a saludarla, vestidos con sus mejores ropas, y allí estaba ella, fatigada y sucia por el trabajo de lavado. Con su orgullo profundamente herido, Emma prometió a Kathryn, por lo bajo, que más tarde se ocuparía de ella.3 iy lo hizo! Emma Kuhlman hizo que su hija se pusiera de pie y comiera hasta el último trozo de todas las tortas que habían traído los vecinos. El padre de Kathryn le enseñó los principios comerciales. Era dueño de un establo. A su hija le encantaba ircon él cuando visitaba a sus clientes para cobrar, y años más tarde reconocería que había aprendido de él todo lo que sabía sobre organización y negocios. | ||
| + | ===Convercion=== | ||
Revisión del 07:55 10 may 2018
| ||||||||||||||||
Kathryn Joanna Kuhlman fue una predicadora y evangelista estadounidense. Integraba la corriente del cristianismo protestante y afirmaba realizar milagros por medio del poder del Espíritu Santo
Sintecis Viografica
Nacimiento y Niñes
Concordia, Misuri, fue el lugar donde se establecieron los inmi, grantes alemanes que comenzaron a llegar a fines de la década de 1830. La madre de Kathryn, Emma Walkenhorst, se casó con Joseph Kuhlman en 1891. Según su registro de la escuela secundaria, Kathryn Johal1na Kuhlman nació el 9 de mayo de 1907, en la granja familiar, aproximadamente a 8 kilómetros de Concordia. Kathryn fue llamada con los nombres de sus dos abuelas. No recibió un certifica, do de nacimiento, ya que los mismos sólo fueron obligatorios en Mi, suri a partir de 1910. Cuando Kathryn tenía dos años de edad, su padre vendió la gran, ja de 64 hectáreas, y construyó una casa grande en la ciudad, a la que Kathryn siempre llamaría su "hogar". Una amiga de su infancia describía a Kathryn de esta manera: "...Facciones grandes, pelirroja, con pecas. No podía decirse que Kathryn fuera bella. No era femenina ni atrayente físicamente en nin, gún sentido de la palabra. Era más alta que las chicas de 'nuestra barra'(1,73 m), larguirucha y de contextura masculi, na, y sus pasos largos nos hacían jadear para mantenemos a su ritmo cuando ca, minábamos juntas". De joven, Kathryn también se desta, caba por su "independencia y autocon, fianza y su deseo de hacer las cosas a Sll manera". Se las arreglaba para manejat a su padre, y conseguía casi cualquiet cosa que deseara de él. Según Kathryn, la disciplina siempre estaba a cargo de su madre, una mujer dura, que nunca elogiaba a su hija ni le daba muestras de afecto. Pero Kathryn nunca se sintió que le faltaba amor o que no era deseada. Su padre le daba todo el afecto y el amor que necesitaba. En realidad, Kathryn adoraba de tal manera a su padre que aun treinta años después de su muerte, al hablar de él, los ojos se le llenaban lágrimas.Cierta vez, cuando Kathryn tenía aproximadamente nueve años, quiso hacer algo especial para el cumpleaños de su madre, y decidió darle una fiesta sorpresa. Pues bien, la niña, sin darse cuenta de que el cumpleaños de su madre caía un lunes, fue por las casas de sus vecinos pidiéndoles que en ese día vinieran todos a su casa con una torta para Emma. Los lunes eran día de lavado para los Kuhlman. Todos los demás días de la semana, Emma Kuhlman se vestía con sus mejores ropas de pies a cabeza. Nunca se sabía cuándo podía aparecer una visita inesperada, y a ella le espantaba la idea de que alguien pudiera verla mal vestida, desarreglada. Llegó el lunes, y Emma Kuhlman estaba vestida como para lavar. Mientras trabajaba inclinada sobre la tina de agua caliente, con su cabello húmedo de sudor cayéndole sobre el rostro, su ropa húmeda y sucia, y las piernas descubiertas, sonó un golpe en la puerta. Cuando Emma abrió, vio que todos sus vecinos habían venido a saludarla, vestidos con sus mejores ropas, y allí estaba ella, fatigada y sucia por el trabajo de lavado. Con su orgullo profundamente herido, Emma prometió a Kathryn, por lo bajo, que más tarde se ocuparía de ella.3 iy lo hizo! Emma Kuhlman hizo que su hija se pusiera de pie y comiera hasta el último trozo de todas las tortas que habían traído los vecinos. El padre de Kathryn le enseñó los principios comerciales. Era dueño de un establo. A su hija le encantaba ircon él cuando visitaba a sus clientes para cobrar, y años más tarde reconocería que había aprendido de él todo lo que sabía sobre organización y negocios.