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Tarta de dulce de leche
Información sobre la plantilla
Tarta dulce leche.jpg
Descripción de la receta
Una tarta dulce, cremosa y con un punto crujiente.
País de origen
Varios de los países donde se produce se atribuyen su invención, pero, ninguno ostenta la denominación de origen.
Género
Postre
Ingredientes
dulce de leche, nata para montar, galletas (tipo maría, digestive o similar), mantequilla, gelatina neutra en polvo o 3 hojas de gelatina.


Tarta de dulce de leche

La Tarta de dulce de leche , una receta sencilla, versión fría y sin horno con una mousse y una base de galletas. La elaboración de esta tarta de dulce de leche lleva solo 5 ingredientes

El dulce de leche es una preparación a base de leche y azúcar utilizada en repostería para rellenos y coberturas. Con una cocción lenta y prolongada se obtiene un resultado caramelizado y con un intenso sabor. Una auténtica exquisitez que se vuelve casi adictiva. Muy extendido en América Latina, también recibe otros nombres como manjar, cajeta o arequipe, llegando a ser toda una institución en Argentina. Dulce que será la base de esta deliciosa tarta.

Historia

La tarta de dulce de leche tiene su origen en el mismísimo dulce de leche. Sin embargo, el dulce de leche, manjar blanco, arequipe o cajeta (varios nombres según el país), muchas son las naciones que se disputan su autoría.

Varios se disputan el invento del dulce de leche. Argentina, Chile, Uruguay, Perú, Brasil, México… La disputa por quién inventó el dulce de leche tiene varios contendientes en América Latina.

A pesar de que varios de los países donde se produce se atribuyen su invención, ninguno ostenta la denominación de origen.

El historiador argentino Daniel Balmaceda, autor de La comida en la historia argentina, señala que el origen del dulce de leche estaría en Indonesia, desde donde alrededor del siglo VI fue llevado a las islas cercanas, entre ellas las Filipinas. Al ser conquistadas estas últimas por la corona de España en 1565, los españoles conocieron la receta y la llevaron al resto de sus territorios, en especial a las colonias americanas.

En la antigüedad y antes de la colonización de América, el escritor e historiador argentino Rodolfo Terragno asegura que el dulce de leche se encuentra en diversas culturas antiguas. En el Āyurveda, por ejemplo, aparece con el nombre de rabadi y se recomienda para evitar enfermedades y corresponde al postre de la India actual más comúnmente llamado rabri. No obstante, su parentesco como subproductos lácteos, el rabadi (al que Terragno llama «dulce de leche blando») es un subproducto del yogur, y el khoya (al que denomina «dulce de leche duro») es ricota.

En Brasil, se encuentra un relato escrito acerca de la producción de dulce de leche, datado en el estado brasileño de Minas Gerais en 1773.

El naturalista suizo Johann Rudolf Rengger, quien viajó al Paraguay entre 1819 y 1825, menciona en su libro Viaje al Paraguay en los años 1818 a 1826, la elaboración de dulces producidos, entre otros, a partir de leche y almíbar de azúcar. En este país el dulce de leche se considera un producto tradicional.

En Argentina, se encuentra en el Museo Histórico Nacional un documento que fecha la invención del dulce de leche hacia 1829 en instancias en que estaban por reunirse para firmar el Pacto de Cañuelas Juan Manuel de Rosas y su enemigo político (y primo hermano) Juan Lavalle en la estancia del primero en el partido de Cañuelas, en las afueras de Buenos Aires.

La leyenda cuenta que todo comenzó el 24 de junio de 1829 cuando el general Juan Lavalle y el general Juan Manuel de Rosas firmaron el “Tratado de Cañuelas” con el objetivo de terminar la sangrienta batalla entre compatriotas. El 17 de julio, Lavalle llegó a la estancia de su antiguo enemigo Rosas, para terminar de arreglar cuestiones pendientes. Cansado por la larga cabalgata, Lavalle se tiró a descansar cerca de la cocina donde las mujeres de servicio estaban preparando “lechada” (leche con azúcar caliente para el mate). Al cabo de un rato, una de estas mujeres se asustó por el fuerte ronquido del general y dejó la “lechada” desatendida para avisarle a Rosas que el enemigo dormía en su territorio. Cuando llegó Rosas con sus hombres preparados con palos y machetes para atacar al intruso, cuenta la leyenda que Rosas se echó a reír y ordenó que dejaran dormir tranquilo a Lavalle. Dada la orden, todos se retiraron, incluyendo la cocinera. Una vez que Lavalle se despertó, notaron que la “lechada” se había convertido en un espeso potaje que emanaba un agradable dulzor. Alguien lo probó, le encantó y lo convidó al resto de los presentes. Y así se dice que surgió el dulce de leche.

Sin embargo, el mismo Ducrot, en su libro Los sabores de la patria: las intrigas de la historia argentina contadas desde la mesa y la cocina (1998) sobre la gastronomía argentina, explica que la anécdota de Rosas solo es una mistificación derivada de otra acontecida doce años antes en Chile. Indica que, tras la llegada del Ejército de los Andes a Chile en 1817, se produjo la difusión de este producto chileno hacia el Río de la Plata y Perú, y que el principal responsable de su promoción fue precisamente el libertador argentino José de San Martín a quien, en lugar de la lechada, se le ofreció «manjar» para atenuar el amargor y endulzar su mate. A San Martín, reconocido sibarita, le gustó de tal forma el «manjar» que se llevó varios frascos en la Expedición Libertadora del Perú (1820-1824) para él y sus hombres. En su retorno hacia el Río de la Plata, se llevó otros frascos junto con la receta para producirlo.

En Sudamérica, en 1998, el cronista argentino Víctor Ego Ducrot manifestó que el dulce de leche se originó en la Capitanía General de Chile, llegó a Cuyo y a Tucumán, donde se utilizó como relleno para los alfajores, y posteriormente a Buenos Aires. En 2008, durante el Primer Seminario de Patrimonio Agroindustrial de Mendoza, el arquitecto argentino Patricio Boyle dio cuenta de que el Colegio de Mendoza reportó en su libro del Gasto y las Entregas, entre 1693 y 1712, la importación de varios frascos de «manjar»: «se importan en el siglo XVII varios frascos de manjar, el célebre dulce de leche de origen chileno y que viajan a través de la cordillera hasta el colegio de Mendoza». En Chile existen registros de su consumo desde la época colonial.

Información de la receta

  • Tiempo de preparación: 20 minutos
  • Tiempo total: 4 horas y 20 minutos
  • Raciones: 8
  • Categoría: repostería
  • Tipo de cocina: internacional
  • Calorías: 395 kcal por cada 100 g

Ingredientes

Ingredientes de la tarta de dulce de leche para 8 personas

Tarta de dulce de leche
  • 350 g de dulce de leche
  • 400 g de nata para montar
  • 100 g de galletas (tipo maría, digestive o similar)
  • 50 g de mantequilla
  • 6 g de gelatina neutra en polvo o 3 hojas de gelatina

Para decorar (opcional):

  • Chocolate puro en polvo
  • Crocanti de almendras

Para servir (opcional):

  • Nata montada

Utensilios necesarios

  • Molde circular con fondo amovible de 22 cm de diámetro

Elaboración

Triturar las galletas… lo más fácil es hacerlo con el robot de cocina o el accesorio picador de la batidora de mano. Tienen que quedar como harina. También se pueden meter dentro de una bolsa hermética y aplastar con el rodillo de cocina.

Forrar el molde con papel de hornear en la base. En las paredes se puede dejar tal cual o forrarlo con una lámina de acetato transparente para pastelería y sujetarlo con pinzas.

Derretir bien la mantequilla en un cazo a fuego medio o al microondas unos segundos. Mezclar con las galletas. Cubrir la base del molde con la mezcla de galletas. Debe quedar bien compacta, para ello, se puede presionar con el fondo de un vaso. Reservar.

Poner a hidratar la gelatina tal y como indique el fabricante. Si son láminas, deberán estar unos minutos en remojo. Si es en polvo (como en este caso) bastará con ponerla en un cuenco pequeño con una o dos cucharadas de agua.

Poner a calentar 100 g de la nata. Cuando hierva, retirar del fuego y disolver en ella el dulce de leche. Volver a calentar removiendo con frecuencia hasta que la nueva mezcla esté muy caliente. En ese momento, añadir la gelatina e integrar bien con unas varillas.

Montar la nata con unas varillas de mano o eléctricas. Bastará con que quede semimontada, esto es que coja cuerpo y se espese.

Integrar la mezcla de dulce de leche a la nata montada. Realizar en dos o tres veces, con movimientos envolventes, para que no baje mucho.

Transferir el relleno con cuidado dentro del molde y llevar a la nevera un mínimo de 4 horas, hasta que haya cuajado bien, o mejor hasta el día siguiente.

Una vez cuajada, desmoldar la tarta de dulce de leche. Si se usa la lámina de acetato, se debe quitar el molde directamente y despegar la lámina con cuidado tirando de ella. Si no se usa la lámina, entonces pasar primero un cuchillo alrededor de la tarta para despegarla de los bordes.

Como sugerencia de decoración, se puede cubrir la superficie con chocolate en polvo usando un espolvoreador o poniendo el chocolate en polvo en un colador. Por último, decorar los bordes con una banda de crocanti de almendra.

Servir con nata montada si se desea.


Resumen fácil de preparación

  1. Triturar las galletas
  2. Mezclarlas con la mantequilla derretida
  3. Colocar un círculo de papel de hornear en la base del molde. Si se desea, forrar las paredes del molde con acetato transparente de repostería
  4. Cubrir la base del molde con la mezcla de galletas. Compactar bien
  5. Poner en remojo la gelatina
  6. Calentar 100 g de nata e incorporar poco a poco el dulce de leche
  7. Calentar la mezcla y, cuando hierva, retirar del fuego, añadir la gelatina, mezclar bien
  8. Montar el resto de la nata. Tiene que quedar semimontada
  9. Incorporar poco a poco el dulce de leche a la nata
  10. Transferir la mezcla al molde. Enfriar mínimo 4 horas o de un día para otro
  11. Desmoldar
  12. Decorar al gusto. Por ejemplo, con chocolate en polvo y crocanti de almendra

Fuentes