Diferencia entre revisiones de «Sitio arqueológico Jigue (Matanzas)»

m (Protegió «Sitio arqueológico Jigue (Matanzas)» ([Editar=Sólo moderadores] (indefinido) [Trasladar=Sólo moderadores] (indefinido)))
(Sin diferencias)

Revisión del 09:50 2 ene 2026

Jigue es el primer sitio arqueológico del municipio Colón
Información sobre la plantilla
Institución con sede en Cuba
Fundación:Descubierto el sitio Jigue en el año 2017
País:Cuba
Sede:Jigue, municipio Colón (Matanzas)

Sitio arqueológico Jigue (Matanzas). El descubrimiento del Sitio Arqueológico Jigue representa un hito para la historia del municipio Colón y para la comprensión de la presencia aborigen en la región de Matanzas.

Dado que el municipio no contaba con evidencia material de asentamientos indígenas hasta 2017, este hallazgo abre nuevas perspectivas para la enseñanza de la Historia de Cuba en los centros educacionales locales y contribuye a cerrar un vacío histórico que había sido perpetuado por la falta de investigaciones rigurosas.

Antecedentes

Durante siglos el municipio de Colón se presentó como un territorio sin huellas arqueológicas visibles, una ausencia que no se debió a la falta de interés sino a la combinación de factores geográficos y socio económicos que hicieron que la investigación científica se dirigiera hacia otros lugares más accesibles o con evidencias más evidentes. La distancia relativa a las costas y la intensiva antropización impulsada por la industria azucarera y las actividades agropecuarias provocaron que los estudios históricos se centraran en la economía y el desarrollo social, dejando en segundo plano la dimensión prehistórica del área.

En la etapa revolucionaria, cuando los docentes de Historia de Cuba abordaban la Comunidad Primitiva, transmitían el mensaje de que no existían pruebas materiales concluyentes sobre la presencia de grupos aborígenes en el territorio colindante. Sin embargo, se dejaba abierta la posibilidad de su existencia al señalar los nombres de lugares con raíces prehispánicas que habían sido registrados por las autoridades coloniales: Cunagua (la hacienda donde surgió San José de los Ramos), Jigüe, Guareiras, Agüica y Guasimal. Estos vocablos son como ecos del pasado que todavía resuenan en el paisaje.

Además de la toponimia, la oralidad preservada por los pobladores y los espiritistas sirve como testimonio vivo de una tradición ancestral que, aunque no haya dejado restos materiales visibles hasta ahora, sigue contando historias sobre los antiguos habitantes del territorio. Esta memoria colectiva complementa las evidencias lingüísticas y ofrece pistas valiosas sobre la presencia aborigen en la región.

Cabe destacar que existen sitios con filiación aborigen documentada en varios municipios colindantes como Martí, Los Arabos, Calimete y Jagüey Grande que corroboran que el legado indígena no solo estaba presente en Colón sino también en sus alrededores. La combinación de estos elementos—toponimia, oralidad e investigaciones arqueológicas en municipios vecinos—abre una ventana fascinante hacia un pasado aún por descubrir y estudiar con mayor profundidad.

La investigación

La problemática científica estimuló la creación de un grupo de aficionados a la Arqueología pertenecientes al proyecto sociocultural Colón y Arte. Dos de sus miembros: Willian Alexander Aragón Marcos, presidente del citado proyecto, y Carlos Manuel González Quintana, Historiador de la Ciudad de Colón, el 27 de diciembre de 2014 hallaron de forma accidental en una parcela arada de la cooperativa de producción agropecuaria (CPA) Gerardo Antonio Álvarez Álvarez, las primeras evidencias materiales consistentes en abundantes restos faunísticos, objetos líticos tallados y en volúmenes pulidos, y de concha, de indudable factura aborigen. La parcela, con una marcada inversión estratigráfica colinda con la margen sur del arroyo Jigüe, ocupa un área de unos 100 m2 y pertenece a la comunidad rural Jigüe del Consejo Popular San José de los Ramos.

Notificado el hallazgo a especialistas del Departamento de Arqueología del Instituto Cubano de Antropología (ICAN) procedieron a su investigación y corroboración.

La visita preliminar realizada el 3 de julio de 2015 por el Doctor Ulises González Herrera, Investigador Auxiliar del Departamento de Arqueología del Instituto Cubano de Antropología (ICAN) y Jefe del Proyecto Nacional Científico Técnico Arqueología de prácticas mortuorias en sociedades aborígenes de Cuba, y el MSc. Dany Morales Valdés, también especialista del ICAN, y los trabajos de prospección y excavación del 26 al 29 de marzo de 2017 por parte de los arqueólogos Dr. González Herrera, Gerardo Izquierdo Díaz, Doctor y Vicepresidente del ICAN, y el Máster Jorge F. Garcell Domínguez, Presidente de la Subcomisión Nacional de Arqueología y miembro del Consejo Nacional de Patrimonio, permitieron corroborar científicamente la existencia del sitio arqueológico aborigen denominado Jigüe 1, perteneciente a comunidades con un bajo nivel de desarrollo en la producción de alimentos y cuya antigüedad oscila entre unos 1 300 a 1 200 años antes del presente (A.P) según los fechados radiocarbónicos realizados. Se presenta como un espacio de posible fijación residencial extendida en el tiempo bajo cielo abierto, en las coordenadas X: 519600; Y: 329670, hoja cartográfica 4084 III – Colón; escala 1: 1 50000.

El espacio ocupado por los aborígenes está alejado de la costa norte por unos 30 km. A pesar de ello, su ubicación en las inmediaciones del arroyo garantizó una fuente segura de abasto de agua y el aprovisionamiento de recursos alimenticios de altos valores proteicos como pescados, aves, reptiles y moluscos.

El trabajo de laboratorio facilitó también, la comprensión de las similitudes existentes entre estos grupos y los que habitaron Cayo Jorajuría, Canímar 1 y Playitas (norte de Matanzas), y el de Cayos de Piedra al norte de Villa Clara, en cuanto a la industria de la lítica. Ello sugiere la hipótesis de un desplazamiento aborigen desde el noroeste al sureste mediante la navegación costera y desde el archipiélago Sabana – Camagüey, hasta alcanzar localidades del interior siguiendo las fuentes fluviales. Ese indica ser el caso de Jigüe 1, donde los aborígenes en la búsqueda de nuevas fuentes de alimentación, se valieron de la cuenca hidrográfica del río La Palma, del cual arroyo Jigüe es un afluente, transportando consigo las conchas y el sílex, materias primas presentes en los suelos de Cayo Jorajuría y áreas aledañas.

Los útiles de labor de conchas de gasterópodos halladas demuestran el empleo de esos moluscos como recurso alimenticio y después como materia prima en la preparación de artefactos integrados por maceradores, gubias, raspadores y puntas de lanza.

El uso de talleres con lítica en el área favoreció al aborigen a la hora de disponer de una amplia tipología de pequeños y medianos artefactos representada por cuchillas, perforadores, raspadores, y puntas de flecha y de lanza acondicionados para enmangue. Mientras que la presencia de lajas molederas sugiere que el aparato molienda – maceración respondió al procesamiento de diversos recursos comestibles como parte de su dieta, donde el consumo de ejemplares de jutías conga, carabalí, enana y de Colón constituyó el alimento esencial.

El hallazgo en funciones de la educación.

El grupo de aficionados a la Arqueología del proyecto Colón y Arte, convertido en un grupo de la Sociedad Espeleológica de Cuba, desde el año 2016, a raíz de los hallazgos, realiza un trabajo sistemático de Educación Patrimonial con los pobladores de la comunidad Jigüe, con lo que dota a los docentes del territorio de Colón de información veraz sobre la presencia aborigen, de gran utilidad para los contenidos de las clases de Historia de Cuba.

En la escuela primaria Guillermo Llabre creó una unidad básica con alumnos de 4to a 6to grados, quienes reciben nociones de Arqueología y contenidos de Historia Local y de Patrimonio dirigidos a la formación de un sentido de pertenencia por su terruño. Las ponencias de los niños han sido premiadas en los eventos sobre Historia de Colón y disfrutan en su centro de un montaje permanente de evidencias debidamente estudiadas y fuera de su contexto.

A la experiencia se sumaron los miembros de la Cooperativa de Producción Agropecuaria Gerardo Antonio Álvarez cercana a Jigue. Las características esenciales del sitio arqueológico y varias de sus evidencias han sido llevadas a otras escuelas del municipio para facilitar el vínculo de la Historia Local con los contenidos docentes, y se clasifican las evidencias del sitio para el futuro montaje de una Sala de Arqueología Aborigen, en el Museo Municipal José Ramón Zulueta.

El Sitio Arqueológico Jigue constituye la primera evidencia material comprobada de asentamientos aborígenes en el municipio Colón. Su descubrimiento no solo corrige una brecha histórica sino que también ofrece un valioso recurso pedagógico para la enseñanza de la historia cubana a nivel local.

Fuentes

  • González Herrera, Ulises M, Gerardo Izquierdo Díaz y Jorge F. Garcell Domínguez: Informe de trabajos arqueológicos realizados en el sitio Jigüe 1, municipio Colón, Matanzas. Departamento de Arqueología del ICAN, IX / 2017, pp.1 – 4
  • González Herrera, Ulises M., Gerardo Izquierdo Díaz, Dany Morales Valdés, Osvaldo Jiménez Vázquez, Willian Alexander Aragón Marcos y Carlos Manuel González Quintana: Jigue 1, primer hallazgo de un sitio arqueológico aborigen en el municipio de Colón, Matanzas, Cuba. En: Revista Sociales. Publicación Anual de la Comisión de Ciencias Sociales de la Academia de Ciencias de la República Dominicana, 2022, pp.163 – 192