Juan Gualberto Gómez
Plantilla:Personaje histórico Juan Gualberto Gómez, uno de los patriotas más consecuentes con los principios independentistas que ha tenido la Historia de Cuba. Mencionado por la historiografía cubana casi siempre por ser la persona elegida por José Martí para organizar los preparativos dentro de la Isla para la Guerra de Independencia de 1895, este es apenas un hecho en su larga trayectoria. La grandeza de su vida y obra estriba en la capacidad que tuvo para desempeñarse con acierto y de manera sobresaliente en distintos ámbitos de la esfera pública y política dentro y fuera de Cuba a lo largo de su existencia.
Sumario
Vida:
Tuvo la suerte de nacer libre, pues sus padres Fermín Gómez y Serafina Ferrer, esclavos domésticos en ese entonces, ahorraron dinero para comprarlo desde que estaba en el vientre de su madre. Debido a la natural y manifiesta inteligencia que demostró desde pequeño, sus padres una vez que lograron libertarse y ahorrar algún dinero, decidieron trasladarse a vivir a la Habana para proporcionarle una mejor educación a su único hijo, este hecho también estuvo favorecido por la dueña del ingenio Catalina Gómez, que sentía un especial cariño por el por el pequeño y por el matrimonio de ex -esclavos, que durante años le habían servido fielmente.
Una vez en la Habana los padres pusieron a Juan Gualberto a estudiar en los mejores colegios al que podían acceder los niños negros en aquel entonces y ya había llegado al límite de conocimientos que podía adquirir, cuando estalló la Guerra de los Diez Años. Su inevitable avance hacia el occidente de la Isla llenó de temor a los padres, que temerosos de las consecuencias que la guerra podría traerles al hijo que con tanto esmero había educado, decidieron mandarlo a Europa a estudiar, previo consejo de su antigua ama, la cual residía en la Habana en ese momento, quien les prometió que si lo enviaban a Francia ella los llevaría consigo cuando fuera de vacaciones para que pudieran visitar a su hijo.
En 1869, partió rumbo a París, una de las capitales del mundo más adelantadas en cuanto a los derechos ciudadanos en aquel entonces. Por el día estudiaba carruajería, pero en las noches comenzó a imbuirse de los conocimientos más avanzados y del espíritu revolucionario que dominaban aquella ciudad donde todos los hombres eran tratados por igual sin importar el color de la piel.
Poco tiempo después es deportado a España por su vinculación con los conspiradores de la Guerra Chiquita. Regresa en 1890 y en 1895 es desterrado nuevamente al fracasar el alzamiento independentista del 24 de febrero. Antes de concluir la dominación española pasa a Francia y luego a Estados Unidos, donde coopera con el Partido Revolucionario Cubano. En 1898 regresa a su Patria definitivamente, y a partir de entonces tiene una activa participación en contra de la Enmienda Platt y los gobiernos de turno hasta su muerte.
Participación en el Ejercito Libertador
. Conspiró durante la preparación de la Guerra Chiquita, por lo que fue detenido el 25 de septiembre de 1879 y confinado a la prisión de Ceuta hasta 1882. Después de fundado el Partido Revolucionario Cubano (10.de abril de 1892), Martí delegó en él para la preparación de la guerra en toda la Isla.
Participó en el fallido alzamiento de Ibarra, Matanzas, el 24.de febrero de 1895. Cinco días después se vio obligado a presentarse a las autoridades de Sabanilla. Fue condenado a 20 años de prisión en los calabozos de Ceuta y Valencia. Al constituirse el gobierno autónomo español en Cuba, el 1 de enero de 1898, fue puesto en libertad y marchó a Nueva York. Resultó elegido delegado a la Asamblea de Representantes de la Revolución Cubana, la cual inició sus sesiones el 24.10.1898. Se desempeñó como vocal de ella del 11.11.1898 al 30.6.1899. En diciembre de 1898 acompañó al mayor general Calixto García a Washington, Estados Unidos, como miembro de la comisión enviada para gestionar el reconocimiento a la Asamblea y los fondos necesarios para el licenciamiento del Ejército Libertador. Aprobó la destitución del mayor general Máximo Gómez como General en Jefe del Ejército Libertador (11.3.1899). El 15.9.1900 fue electo delegado, por Oriente, a la Asamblea Constituyente, en la cual combatió a la enmienda Platt. Durante la segunda intervención militar norteamericana (1906-1909) fue miembro de la Comisión Consultiva, con el cargo de vocal. Ocupó los escaños de la Cámara de Representantes (1914-1917) y del Senado (1917-1925), por la provincia de La Habana. Fue redactor de varios periódicos y destacado orador. Realizó una gran campaña en defensa de la raza negra.
Juan Gualberto Gómez y Martí:
Existe un hecho importante que ocurre el 17 de septiembre de 1879. Ese día Juan Gualberto almorzaba en casa de la familia Martí-Zayas Bazán. Para entonces había nacido Pepito (José Francisco). Carmen atendía hacendosa al querido amigo de la casa, cuando Martí es avisado de la orden de su detención por las autoridades españolas.
El criollo mulato aprovecha entonces y oculta documentos comprometedores de la conspiración asociados a la Guerra Chiquita.
Ya en el bufete de Nicolás Azcarate y en el trato diario Juan Gualberto y Martí comienzan una amistad y comunidad de ideas en torno a la patria que rebasarán los marcos de las futuras distancias y de la muerte. Prontamente comenzaron a conspirar juntos en la preparación del nuevo levantamiento que se gestaba en el interior de la Isla y ambos fueron nombrados secretarios de distintos clubes revolucionarios en la Habana.
Periodista
Primero por necesidad y luego porque fue poco a poco adquiriendo el oficio, empezó su larga carrera como periodista, primero de noticias sueltas y después comenzó a involucrarse directamente en la política. En esa línea fue profundizando cada vez más, sus conocimientos acerca de la cultura, el idioma y la historia de Europa, conoció a las personalidades más importantes en ese mundo y participó en los debates parlamentarios donde se discutían las ideas y corrientes socio - políticas más modernas de ese momento. Durante esos años y bajo la supervisión de importantes dueños de periódicos, creció como periodista, se desarrolló como polemista y sobre todo se imbuyó de los principios liberales y de los valores patrióticos tan necesarios en cualquier líder. Finalizaba ya el año de 1877 cuando la personalidad política de Juan Gualberto estaba sólidamente formada, como periodista, polemista y orador público. Sale de Francia y se traslada a Méjico donde conoce al reformista y anti –esclavista Nicolás Azcarate, quien lo convenció de regresar a la Habana, pues ya había sido firmada la Paz del Zanjón y el gobierno prometía reformas liberales para la Isla.
Inmediatamente que regresa a Cuba Juan Gualberto Gómez se incorpora a la intensa vida socio- política que se vivía en la Isla, durante estos años sus pasos iniciales van a estar muy ligados a los reformistas Adolfo Márquez Sterling y Nicolás Azcarate, éste último, abogado de profesión, también había regresado a Cuba y establecido en la Habana un bufete.

