Sainte Chapelle
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Sainte Chapelle. Es un templo gótico situado en Île de la Cité, en el centro de la ciudad de París, Francia. Está considerada una de las obras cumbre del periodo radiante de la arquitectura gótica. Fue construida para albergar las reliquias adquiridas por el rey san Luis de Francia, por lo que ha sido considerada como un enorme relicario. Las paredes han sido remplazadas por ventanas que filtran la luz a través de las vidrieras policromadas.
Historia
La Sainte Chapelle es considerada una verdadera joya del arte gótico. Edificada en el corazón del Palacio de la Cité (Conciergerie), su historia se remonta al siglo XIII, cuando el rey Luis IX -futuro San Luis de Francia- mandó construir una capilla para guardar las reliquias de la Pasión de Cristo. En 1239, luego de dos años de negociaciones, Luis IX había comprado al emperador de Constantinopla la corona de espinas de Cristo por una suma considerable, y en 1241, un trozo de la Santa Cruz proveniente de Bizancio. Por ello es que decidió construir un lugar digno de conservar estos tesoros.
Ningún documento dejó testimonio acerca del autor del proyecto de la capilla; en general se reconoce a Pierre de Montreuil, quien trabajó en Notre Dame y en la abadía de Saint Denis, como el hacedor de la obra. La Sainte Chapelle fue construida entre 1241 y 1248; un tiempo récord para la época.
Concebida como un relicario precioso, debía servir también como capilla real. Estaba compuesta, en realidad, de dos capillas superpuestas: La inferior estaba destinada a la gente común del palacio y la superior, a la familia real. La capilla baja fue dedicada a la Virgen María y sirve de base a la capilla alta. Su altura relativamente baja -6,60 metros en su parte más elevada- y macizos pilares que soportan toda la estructura del edificio, dan la impresión al visitante de entrar a una cripta. El cielorraso está preciosamente adornado en colores oro y azul.
Por medio de una escalera de caracol se accede a la capilla alta, concebida como un relicario monumental, delicadamente pintada y trabajada. Los muros fueron totalmente evitados, instalando en su lugar 670 m2 de enormes vitrales que representan escenas religiosas. La luz que penetra por estos vitrales, en los cuales los colores dominantes son el rojo y el azul, da a la capilla un aire de magnificencia. Es aquí donde se conservan las reliquias, en un imponente relicario de plata y cobre.
La Sainte Chapelle sufrió las vicisitudes del tiempo y los vaivenes de la histoira. Fue afectada por dos incendios, en 1630 y 1776. Los vitrales de la capilla baja fueron destruidos luego de una crecida del Sena en 1690. Durante la Revolución, fue despojada de sus tesoros, algunas estatuas fueron desfiguradas, el mobiliario de la capilla alta desapareció y el relicario fue retirado para su fundición. La Corona de espinas fue salvada y enviada finalmente a Notre Dame. Perdiendo así su función original, en 1803 la Sainte Chapelle fue convertida en lugar de archivo.
Recién en 1837 se propone un plan de restauración, que llevan adelante entre 1840 y 1868 Felix Duban, Jean Baptiste Lassus y Emile Boeswillwald, aconsejados por Viollet-le-Duc, el mismo que encarara la restauración de la catedral de Notre Dame. De los enormes vitrales de la capilla alta, dos tercios son los originales, y constituyen el conjunto más completo del arte del vitral del siglo XIII.

