Convento e Iglesia de San Francisco de Asís
Convento e Iglesia de San Francisco de Asís | |
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| Advocación | San Francisco de Asís |
| Ubicación | Trinidad, Sancti Spíritus, |
| Arquitectura | |
| Construcción | siglos XVIII y XIX |
Convento e Iglesia de San Francisco de Asís. Fue una institución de tipo religiosa que existió en Trinidad, Cuba, durante la época colonial. Su construcción data de los siglos XVIII y XIX por parte de los monjes franciscanos y en especial por Fray José de la Cruz Ezpí de Valencia. En 1826 ya había dejado de funcionar como centro religioso de la Orden Franciscana debido al debilitamiento de esta en Trinidad.
En la edificación que albergo este convento actualmente se encuentra ubicado el Museo Nacional de Lucha Contra Bandidos.
Historia
Orden Franciscana
El Convento e Iglesia de San Francisco de Asís esta vinculado a la Orden de San Francisco u Orden Franciscana. Esta orden tuvo presencia en Trinidad desde el Siglo XVI, cuando los frailes Antonio del Espíritu Santo, Hernando de los Reyes, Pedro de la Sota y Antonio de la Sala, entre otros, comenzaron a efectuar misas en la región en distintos años de dicho siglo.
También existió una comunidad y un hospicio de dicha orden en la calle de Gutiérrez esquina a Guaurabo primero, y después, en la calle llamada Las Animas (luego Cristo, de la Veracruz), según aparece de la Real Cédula del 21 de septiembre de 1730, de Felipe V, mediante dicha cédula se autorizó a esta Orden Seráfica a construir su Convento en las casas donadas por los esposos Don Gerónimo de Fuentes y Doña Micaela Albeláez, donde se encontraban la Ermita de Nuestra Señora de la Consolación de Utrera y la casa solariega contigua de dichos donantes. Todas fueron utilizadas por los Franciscanos para la Iglesia y Convento durante todo el siglo XVIII y principios del XIX.
Construcción del Convento
El Convento de San Francisco de Asís está unido a la memoria de aquel Santo misionero que se llamó Fray José de la Cruz Ezpí de Valencia. Ese templo fue obra de su fe, de su tesón y de su grandísima caridad y humanidad.
Dice el historiador La Sagra, bien informado y acucioso investigador, que el padre Valencia llegó a Trinidad por el año 1809 y que comenzó, con toda presteza y fervor, la construcción del convento e iglesia de San Francisco de Asís, con el óbolo de los vecinos y la ayuda personal de los fieles, citando el hecho de que el propio Teniente Gobernador Coppinger, con su caballo, cargaba piedras para la magna obra.
Tanto fué apreciado el buen Padre Valencia por la erección de dicho convento e iglesia que, en sesión celebrada por el Ayuntamiento en 22 de julio de 1814, en que se conoció de un oficio del Provincial, Fr. Franco Zerrano concediendo la estancia en esta ciudad del Fr. José Ezpí de Valencia, "hasta la conclusión del Convento de San Francisco y sus claustros, de que quedó enterado en Consistorio, y se acordó que le oficie al Rdo. P. Procial, por el Sr. Presidente dándole las gracias". Y aparece, en el escrito de 23 de junio de 1814 a que se refiere el acuerdo anterior "que, de tener efecto la obediencia, (era una orden para que regresara a Puerto Príncipe, donde fue tan santa y fructífera su labor) del R. P. Ezpí. QUEDARIA LA OBRA DE LA IGLESIA, PROBABLEMENTE, SIN CONCLUIR, CUANDO NO, PARA SIEMPRE, PARA MUCHOS AÑOS, PUES, ES INDUDABLE QUE SE DEBE ESTA MAGNIFICA OBRA A SU ACTIVIDAD Y FERVOROSA RELIGION, INVIRTIENDO EN ELLA CUANTO ADQUIERE DE LIMOSNAS Y PRODUCTO DE MISAS, SERMONES Y SU INCANSABLE TRABAJO PERSONAL QUE HA SIDO EJEMPLAR".
Salta a la vista que, la iglesia y convento de San Francisco de Asís, fueron obra de la constancia y labor del Padre Valencia con el auxilio de este pueblo, pues, en aquel entonces, ricos y pobres invirtieron cuanto fue posible en la piadosa obra siguiendo el ejemplo R.. P. Ezpí. Así consta de los documentos oficiales que se citan y aparecen en el libro de actas municipales de los años 1812 y 1821.
Vio terminada su obra el Padre Valencia, alzarse la torre majestuosa hasta colocar en ella el signo de la redención humana. Sin estar completamente terminada fue inaugurado el culto en la Iglesia nueva de San Francisco, el 11 de abril de 1813, con el, jubilo más justificado de su fundador y de todo el pueblo católico. Se colocaron en la torre dos históricas campanas: la procedente de la ermita de la Cruz de la Piedad y la que estaba en la iglesia de Nuestra Señora de la Consolación de Utrera, y otras dos que no perduraron, pues, en el acuerdo que se cita luego, de 17 de octubre de 1853 consta que estaban rotas, por lo que se dispuso lo conveniente para que fueran suplidas las campanas y perduraran, como perduran, a través de la inconstancia de los años. Por cierto que, al mencionar la iglesia de Nuestra Señora de la Consolación de Utrera, apuntamos el hecho de conservarse su imagen adornada de preciosas joyas en la iglesia Santísima Trinidad, al lado del altar de la Veracruz.
Referencias
- Marín Villafuerte, Francisco y Rodríguez Altunaga, Rafael. Historia de Trinidad. Parte Cuarta. Capítulo VI: De la Iglesia y Convento de San Francisco de Asís. La Habana, Biblioteca de Historia Filosofía y Sociología, Editado por Jesús Montero. 1945.