Casa del Vínculo de Osorio

Revisión del 15:21 30 may 2014 de Damaris jc.ssp (discusión | contribuciones) (Página creada con '{{Otros usos|Alojamiento (desambiguación)}} {{Definición |nombre= Casa del vinculo de Osorio |imagen=Casa_de_Osorio.jpg.jpeg |tamaño= |concepto=Edificación que tiene fines d...')
(dif) ← Revisión anterior | Revisión actual (dif) | Revisión siguiente → (dif)
Para otros usos de este término, véase Alojamiento (desambiguación).
Casa del vinculo de Osorio
Información sobre la plantilla
Casa de Osorio.jpg.jpeg
Concepto:Edificación que tiene fines de vivienda familiar.

Una de las pocas casas de dos plantas de primera mitad del siglo XVIIIen el municipio de Trinidad.

Historia

Existio en la calle Real del Jigüe esquina a San José, llamada del Vínculo de Osorio, en honor de la obra pía que dejara su propietario José González de Osorio, para dote de jóvenes casaderas, preferidas sus parientas y en ausencia de éstas, huérfanas. Según disposición testamentaria de 22 de abril de 1752, Osorio ordena que las casas de su morada de rafa y teja de alto y bajo que lindan las unas con otras en la calle del Jigüe «se vinculen reedificándolas.» Meses después, dispone que la que compró a Tiburcio de Mendoza se añada al mismo compromiso para que con ello se ordene José González, su sobrino, vecino de la Florida. La casa comprada a Mendoza «madera y guano en la calle del Jigüe» fue unida a las anteriores y transformada en una casona de dos plantas. Solamente los «colgadizos de teja y rafa en lo interior del solar» adjunto a lacasona han llegado a nuestros días.

Transendencia

En 1834, los herederos de González de Osorio venden la vivienda a Pedro José Isnaga uno de los tantos de dicha procedencia que se avecindara en Trinidad a principios del siglo XVIII. En su testamento expresa que fue obligado con Josefa López Marrero, «con qen no tube sucecion porque a los cinco o seis días hizo Viaje para la América». Logró divorciase a cambio de la entrega de 3 000 pesos a la López y murió soltero y sin hijos, por lo que dejó innumerables donaciones a sus parientes y mandas muy elevadas a la iglesia por su alma y la de sus antepasados, encargadas a los párrocos de La Habana José Antonio Cortés y Francisco Javier de Villa, sus parientes. Para las iglesias también dejó cuantiosos legados: a la de San Blas de Palmarejo, 50 pesos para que con ello se hagan unos candelabros de plata; 50 pesos para la virgen de La Caridad; 300 pesos para la construcción de la capilla de San José en la iglesia Parroquial; 600 pesos a entregar a los monjes del convento de Santa Elena de la Florida para hacer un palio de seis varas para el convento de San Francisco de Trinidad; 800 pesos para acabar la ermita del Calvario a la bajada de la barranca del río Táyaba; 700 pesos para acabar de «la Hermita de Jesús Rescatado de la Ciudad de la Trinidad», iglesia de la que no tenemos noticia pero que es, sin dudas, el antecedente de la que bajo la advocación de San Francisco de Paula se fabricara años después, pues a la responsabilidad de este legado ascendente a 1 800 pesos quedó obligado Pedro Pomiel, quien comprara la tenería que González de Osorio y el legado de Pomiel, administrado por Fernando Hernández de Rivera y luego por su hijo el presbítero Manuel, fue el utilizado para la construcción de dicho templo.


Fuente

Libro Trinidad de Cuba.pdf