Leyenda Carlos Ayala
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Carlos Ayala leyenda del destripador trinitario producto del cual toma el nombre la Discoteca Ayala ya que fue en esta cueva donde Ayala cometía sus crímenes.
Contenido
A la medianoche del 15 de julio de 1879 una detonación ensordeció la morada ubicada a espaldas del Aljibe de Santa Ana Acueducto Antiguo. Vecinos y custodios de la cárcel que quedaba a 400 pasos de la vivienda acudieron al auxilio voceado. El fuego de mechones y alguna lámpara de aceite les allanaron el camino hasta la viuda y tres hijos, quienes gemían sin consuelo posible de rodillas ante don Roque Álvarez, ya cadáver con la sien ensangrentada.
El maleante penetró silenciosamente, y cuando se disponía a salir con la niña Carmen Álvarez cargada, Don Roque se despertó e intentó detenerlo.
La escena del crimen delataba premeditación, el perro envenenado, colillas de cigarros y fósforos. Trinidad no hablaba de otra cosa, las calles olían a pánico. Tres días transcurrieron sin señal minúscula del culpable hasta el 18 de julio. Ante la presión del inspector de la policía, la hermana de la desaparecida,Tomasa Álvarez, confesó que un conocido de la familia frecuentó su casa en los últimos días: Carlos Ayala Agama.
Entre los antecedentes del individuo sobresalía la violación de un niño. El nerviosismo y la intranquilidad lo desenmascararon ante las autoridades. La hermana y la esposa también se mostraron ansiosas. En el registro a la vivienda fueron ocupados varios objetos como cápsula de revólver, manta y prendas de la desaparecida que intentaron quemar las cómplices, según se supo después.
Esa tarde, mientras arrestaban a Ayala, el oficial y algunos pobladores hallaron una casucha de guano dentro de una cueva ubicada en la periferia de la ciudad. En su interior descubrieron un camastro y cepo rústico ensangrentados, serrucho, martillo, escalera, útiles de cocina, hacha, sogas y una manito izquierda sobresalía de la tierra. Era el cuerpo mutilado de Carmen Álvarez, a medio enterrar. Los investigadores mencionan otros dos cadáveres que no se identificaron.
Datos biográficos de Ayala
Carlos Ayala Agama, pardo libre, natural de Trinidad, de 29 años, carpintero de oficio, que había participado dentro de filas españolas en la Guerra de los Diez Años y exmiembro del cuerpo de bomberos de Trinidad, estatura alta, pelo negro, ojos negros, nariz regular, barba poca, remitido por el inspector de policía y en disposición del Señor Juez de la Instancia por homicidio y rapto.
En la cárcel real dio muchos problemas. Decía ser brujo, gritaba e insultaba a todo el mundo. La aplicación de la sentencia demoró tres años y eso le hizo creer que era protegido por fuerzas oscuras y el gobierno español, hasta que llegó el fallo condenatorio que dispuso la ejecución en garrote vil en un lugar llamado La Mano del Negro.
Es probable que fuera un psicópata, aunque para la época no había un nivel de ciencia que permitiera definir un perfil psicológico del asesino.
Muerte del Destripador
El 29 de octubre de 1879 se celebró la vista pública del caso y los trinitarios desbordaron los alrededores del Juzgado Municipal. Durante el juicio el acusado inculpó al padre, pero ante las evidencias confesó los asesinatos y la violación de Tomasa Álvarez.16 de febrero de 1882.