Francisco Galán Blanco
| ||||||||||||
Francisco Galán Blanco Francisco Galán Blanco, más conocido como Pacho Galán, fue un músico, arreglista, compositor y director de orquestas colombiano, La importancia de su obra musical radica en haber sido el creador del merecumbé.
Sumario
Biografía
Nació en Soledad el 3 de octubre de 1906 en el hogar de Adolfo Galán Niebles y Teresa Blanco.
Proveniente de una familia de músicos, inició sus estudios musicales muy joven, haciendo su primera composición a los 14 años, un vals llamado Teresa. Posteriormente en junio de 1929, el tema Masato, una rumba, fue grabado por la Orquesta Panamericana en el sello Columbia de los Estados Unidos.
En ese mismo año se casa con Carmen Gravini, teniendo tres hijos, Francisco que reside en Bogotá, Carmen en los Estados Unidos y Armando Galán, trompetista, arreglista y profesor del programa de música de Bellas Artes de la Universidad del Atlántico.
Posteriormente ingresaría a la Banda Departamental, tocaría en algunas agrupaciones hasta hacer parte definitiva de la Orquesta Sosa, poniendo su talento creativo y de orquestador al servicio de Luis Felipe Sosa.
Cuando se muere Sosa y se crea la Atlántico Jazz Band en 1940, pasa a ser el arreglista de la mayoría de los porros, guarachas, cumbias y fandangos que interpretara o grabara la Atlántico Jazz Band.
En 1952 a los 46 años de edad fue cuando se inició realmente el éxito nacional e internacional de Pacho. Había grabado por primera vez en Medellín con Discos Sonolux y con la colaboración musical de Luis Uribe Bueno Ay cosita linda, el merecumbé que le daría la vuelta al mundo. Además de conocer la gloria con esta composición se convirtió en el único músico costeño y colombiano en el presente siglo en crear nuevos ritmos bailables que trascendieron en el mundo de la música popular hispanoamericana.
Falleció el 21 de julio de 1988 en Barranquilla, ciudad donde había transcurrido gran parte de su carrera artística. Residía en ese momento cerca a una de las 14 esquinas de Siete Bocas en el Barrio Recreo. Antes de morir salió a recorrer las calles de Barranquilla. Algunas veces lo encontraban sentado a la orilla de las carreteras que comunicaban a esta ciudad con el resto del país, como queriendo salir o en una permanente búsqueda.
El maestro Pacho Galán tuvo muchas facetas en las diferentes formas de orquestar, utilizando saxofones, trompetas, trombones, clarinetes, piano, percusión, violines, flautas, cantantes, etc. Los instrumentos donde recargó su estructura musical dentro del contexto de la mayoría de sus arreglos de música popular, fueron los saxofones y la percusión; teniendo estos instrumentos una participación especial dentro de cada obra musical. De esta manera logró crear una identidad sonora y un estilo personal, para después continuar incorporando los demás instrumentos que componían su orquesta dentro de su propio estilo.
El merecumbé es una fiel muestra de estos conceptos, grandes éxitos como Cosita linda, Merecumbé en Bogotá. Merecumhé en saxofón, Tico Noguera, Río y mar y demás, donde el uso de los saxofones determinaba el aire de merecumbé que se quería expresar dando a este una marcación o su perfil cadencioso con "sabor" a merecumbé La participación de estos elementos instrumentales determinan con claridad la procedencia a la cual pertenece el concepto musical creado.
Es muy importante anotar que la divagación musical de la nueva melodía del maestro Pacho, estaría enmarcada dentro de la elegancia, timbre, sonoridad, articulación, color, resonancia y la parte más importante, la interpretación por parte del especialista, quien de una forma majestuosa logra una identidad, con su asimilación y compenetración con el creador, logrando así los resultados alcanzados.
Para el maestro Pacho Galán las trompetas, los saxofones y el ritmo fueron parte definitiva para la identidad de sus creaciones musicales.
Otras composiciones del maestro Pacho Galán son: El monito, Ay que rico amor, El bombom, Vanidosa, Dámela Manuela, Ve lo que haces, Merecumbé para soñar, Mi amor es tuyo, Rico y sabrosón.
Paseó la música colombiana por el mundo....
Pacho Galán le ha dado a nuestro país un brillo internacional ocultándose tras una sencillez natural que irradia respeto y admiración.
Su importancia cruzó rápidamente las fronteras hasta lo más recóndito del mundo cuando una noche, en Medellín, Matilde Díaz le interpretó su famosísima "Cosita Linda" iniciándose así la gran era de la música colombiana: la era del merecumbé, el nuevo ritmo creado por el maestro Pacho y que en poco tiempo llegó a ser tema obligado de todas las orquestas en los cinco continentes.
"Cosita Linda" la compuse en 1954 dedicada a una muchacha que conocí en el Paseo Bolívar de Barranquilla. Traté de enamorarla, pero más nunca supe de ella. La recordaba muchísimo, por eso aquello de "soñaba que te besaba, y que en tus brazos dormía...". No me pregunte su nombre, porque en realidad nunca lo supe. Lo que tampoco sabía en aquellos momentos el maestro Galán, era que su melodía iría a caminar a pasos agigantados. "Todavía me llegan cheques en dólares de diferentes partes del mundo por los derechos de autor de "Cosita Linda". Aquella canción fue solicitada inmediatamente por un inmenso cantante negro llamado Nat King Cole, ídolo mundial, que se encargó de hacerla sonar por las cuatro latitudes. Después sería la célebre Sonora Matancera y muchísimas agrupaciones de diferentes partes del exterior. Con "Cosita Linda" nació, hace exactamente veinte años, uno de los más originales ritmos colombianos y de los que más vuelta le ha dado al mundo: el merecumbé.
Siguiendo los pasos del abuelo soledaño
Pacho Galán nació con la vena musical metida en la cuna: su abuelo Manuel, tocaba el bombardino en las "papayeras" que se organizaban en Soledad con motivo de las procesiones y fiestas de San Antonio. Su tío, llamado también Manuel, era el mejor clarinetista de toda la región; y su padre, Adolfo, hacía de primera trompeta en la Banda Departamental que dirigía el maestro Luis M. Sosa. "Fue mi padre quien me hizo profesional de la música pues me llevó a hacer parte de la banda que ensayaba en el parque de San José y tocaba retretas en los barrios. Yo aprendí a tocar trompeta a escondidas de mi casa. Mi mamá no quería que me convirtiera en músico. Ella pretendía que estudiara para que siguiera carrera de Medicina. Pero yo quería ser músico. Me pusieron en la escuela pública de Luis Caparroso y a los quince años, cuando el director decidió organizar una banda de guerra, yo pedí que me dejaran la trompeta. El padre Julio Rodríguez, lo mismo que Julio Lastra, se encargaron de darme el pulimento final. Recuerdo que hicimos el debut en Soledad a donde viajamos en una de las "chivas amarillas" de Arturito de Castro.
Ese día invitaron a todos los padres de familia. Yo, por temor, nada le dije a los míos. Pero el desfile tenía que pasar justamente por todo el frente de mi casa. Mi mamá, que había llegado de hacer mercado, me vio y cuando regresé al hogar me esperaba con una correa. Pero aquel castigo sirvió para querer más a la música".
El merecumbé, una locura y el contrato desechado
El merecumbé fue la locura no sólo en el país sino fuera de él. Después de "Cosita Linda" brotaron como torrentes en la inspiración del mismo Pacho Galán muchos otros que hicieron bailar a millares de colombianos: el brazalete (hoy interpretado por Billos Caracas Boys como "La butifarra de Pacho"), Ay que rico amor, Río y mar (la más bella composición dedicada a Barranquilla), CaraSucia, El bombón, Merecumbé en Bogotá, Mujer celosa, No me des con ese palo, Tico Noguera (dedicado a Vicente Noguera Carbonell, presidente del Country Club de Barranquilla y hoy Superintendente bancario), Merecumbé en Cartagena, y muchísimos más.
-Recuerdo que los bogotanos bailaban todos mis éxitos, pero no habían tenido oportunidad de ver personalmente mi orquesta. En 1955 Caracol nos invitó a Bogotá, aterrizamos en el desaparecido aeropuerto de Techo y nos hicieron un recibimiento grandioso. Ese día lloré de la emoción pues creía que esas bienvenidas estaban reservadas únicamente para los extranjeros. Después tuvimos numerosas giras. Recorrimos toda Centroamérica lo mismo que Perú, Ecuador y Venezuela. En Caracas tuve el honor de grabar un L.P. con Nelson Pinedo, el mejor cantante tropical que ha tenido Colombia.
En 1958 Pacho Galán tuvo la gran oportunidad de su vida. Desde Méjico la RCA Víctor le envió un contrato para que se fuera a vivir allá cobrando lo que él quisiera. Dámaso Pérez Prado y su mambo se habían venido abajo y la internacional empresa disquera queria remplazarlo con el merecumbé. Pero el maestro Pacho Galán nunca firmó aquel contrato con dólares libres. Prefirió Barranquilla y sus dominicales paseos a Soledad antes que irse a trabajar a la convulsionada Méjico.
Nunca me he arrepentido de aquello para mi estaban primero los muchachos que integraban mi orquesta. De haber aceptado aquel jugoso contrato todos los músicos que dependían de mi, hubieran quedado sin trabajo. Y esto no lo podía permitir...
Las dos anécdotas presidenciales
El gran compositor colombiano tiene muchas anécdotas en sus cincuenta años de vida artística. Pero las que más recuerda fueron las sucedidas con dos presidentes nacionales. Y Pacho Galán las recuerda ahora...
Estando en Bogotá me pasó una cosa curiosa con el presidente Lleras Camargo. Le hacían una recepción en el Club Los Lagartos y me contrataron. Antes de iniciar el baile me acerqué al presidente para saludarlo y le pregunté qué música quería escuchar. Yo tenía preparados algunos valses, pero el mandatario me sorprendió con su respuesta: Maestro Pacho, toque esa que dice "Ay cosita linda, mi amor". Ese día toqué "Cosita Linda" como nunca. El doctor Lleras rompió el protocolo y sacó a bailar a la señora del presidente del club...
El doctor Guillermo León Valencia nunca se me olvidará. Siendo presidente hubo una fiesta en su honor en el club de la FAC. Fuimos a tocar y antes de iniciar el baile se me acercó un alto militar, miembro de su escolta, para decirme que al señor presidente le gustaba el vals "Vida de Artistas". Lo preparamos y cuando íbamos a tocarlo llegó otro militar diciéndome que el presidente Valencia quería hablar conmigo.
Fui enseguida, nos saludamos y recuerdo bien lo que me dijo: "Vea, maestro Galán, no me vaya a salir usted ahora tocándome el mismo valsecito que me tocan todos. Hágame el favor y me toca "Ahí está la pared", esa que canta Daniel Santos...". La toqué y antes que terminara la tanda el alto militar estaba a nuestro lado listo a meterme preso.
Fuentes
http://es.wikipedia.org/wiki/Pacho_Gal%C3%A1n http://dialogosculturales.blogspot.com/2011/02/biografia-de-pacho-galan.html