Hidrocele congénito
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Cuadro Clínico
El motivo de consulta es un aumento de uno o ambos hemiescrotos, que aumenta por el día con la actividad física y se atenúa o desaparece con el reposo nocturno. En algunas ocasiones, la madre refiere que la tumoración adquiere un tinte azuloso coincidente con un aumento súbito de volumen. Al examen físico, se apreciará una tumoración ovoidea, que puede prolongarse hacia el anillo inguinal externo, lisa, renitente, con mayor o menor tensión y ocasionalmente, reductible durante la maniobra del examen, el testículo podrá palparse a través del acúmulo líquido. La transiluminación siempre es positiva, aunque esta no es imprescindible para realizar el diagnóstico. La región inguinal puede estar deformada, sobre todo en los hidroceles de gran tamaño y tensión. En el hidrocele comunicante del cordón, la tumoración es siempre supratesticular.
Diagnóstico
El diagnóstico se hará por lo que refiere la madre, de la tumoración escrotal que se acentúa durante el día, remite con el reposo nocturno y que al examen físico es lisa, renitente y a veces reductible. Debe diferenciarse de la hernia inguinoescrotal, donde podrá palparse a menudo el contenido herniario, también se diferenciará del hidrocele comunicante del cordón y del quiste del cordón; ambas tumoraciones de localización son supratesticulares.
Tratamiento
El hidrocele comunicante puede curar espontánea-mente por obliteración del conducto peritoneo-vaginal durante el primer año de vida, posteriormente, será me-nos probable que esto suceda, por lo que deberá realizar-se tratamiento quirúrgico a través de una inguinotomía: se realiza la ligadura alta del conducto persistente (técnica de Potts), la cual se puede hacer por cirugía ambulatoria.
Fuente
Editorial Ciencias Médicas Pediatría/ Colectivo de autores. T2. La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 2006

