Ciudad Prehispánica de Uxmal aro
{Ficha de Patrimonio de la Unesco |Nombre = Uxmal |Imagen = |Tamaño = |Pie = Ciudadela de Erbil |Coor = |País = Iraq |Tipo = Cultural |Criterios = i, ii, iii |ID = 791 |Región = América Latina y el Caribe |Año = 1996 (XX sesión) |Extensión = |Extensiones = |Peligro = |Fecha = |Ubicación =Erbil, Iraq |Tipo_ }}
Ciudadela de Erbil Óoxmáal /óːʃmáːl/ es una antigua ciudad maya del periodo clásico. En la actualidad es uno de los más importantes yacimientos arqueológicos de la cultura maya, junto con los de Chichén Itzá y Tikal. Está localizado en el municipio de Santa Elena en el estado de Yucatán, México. Se ubica en la llamada zona Puuc y es la ciudad más representativa de este estilo arquitectónico. Panorámica de Uxmal.
Se localiza a 90 km al sur de Mérida, capital del estado de Yucatán en México. Sus edificaciones destacan por su tamaño y decoración. Entre ellas, así como entre otras ciudades de la zona, hay construidas unas calzadas llamadas sacbés.
Sus edificios son típicamente del estilo Puuc, con muros bajos lisos sobre los que se abren frisos muy ornamentados a base de representaciones de las cabañas típicas mayas, que se representan por columnillas (en representación de las cañas con las que se construían las paredes de chozas) y figuras trapezoidales (en representación de los tejados de paja), serpientes enlazadas y, en muchos casos bicéfalas, mascarones del dios de la lluvia, Chaac con sus grandes narices que representan los rayos de las tormentas, y serpientes emplumadas con las fauces abiertas saliendo de los mismos seres humanos. También se aprecia en algunas ciudades influencias de origen nahua y el seguimiento del culto a Quetzalcóatl y Tláloc que se integraron con las bases originales de la tradición Puuc.
Las construcciones aprovechan el relieve del terreno para ganar altura y adquieren volúmenes muy importantes, destacan la Pirámide del Adivino, con cinco niveles, y el Palacio del Gobernador que ocupa una extensión de más de 1.200m².
Toponimia
El nombre actual parece derivar de Oxmal que quiere decir tres veces edificada y parece hacer referencia a su antigüedad y las veces que tuvo que reedificarse. De estas hipótesis no hay comprobación alguna. Sin embargo la etimología es discutida, otra posibilidad es de Uchmal que significa lo que está por venir, lo futuro. De esta forma existe una coincidencia de la tradición que supone que es una "ciudad invisible" y que fue construida en una noche por la magia del rey enano.
Historia
Está registrada en Chilam Balam la segunda ocupación ocurrida en el siglo X realizada por emigrantes procedentes del Altiplano Central de etnia tutul xiúes. De este periodo hay huella en las edificaciones. Los anales en lengua maya fechan la llegada de los xiues a Uxmal entre el año 987 y el 1007. Este grupo introdujo las componente nahuas y con ellas el culto a Tláloc y Quetzalcóatl. El dios de la lluvia Chaac esta presente desde antes de la venida de los nahuas y por la gran dependencia de la lluvia que tenían los habitantes de toda la zona Puuc.
A pesar de que la arquitectura de estilo Puuc es la predominante en la zona, también se han encontrado vestigios de otros estilos reunidos en el mismo lugar. El estilo chenes se refleja en las fachadas de los edificios, así como en representaciones de la serpiente emplumada de estilo tolteca y en rastros hallados en otras esculturas con características mexicas y olmecas, manifestándose rasgos teotihuacanos en algunos de los mascarones que representan al dios Chaac.
Investigación y estudios
En 1573 el religioso español fray Diego de Landa visita la ciudad, ya abandonada, de Uxmal. Con la información que recopiló fray Antonio de Ciudad Real realizó los primeros datos documentados que hay sobre la ciudad en 1588. En ellos se explica que los habitantes de la zona no sabían el origen de las construcciones y que según sus averiguaciones estas se habían realizado unos 900 años antes.
En 1658 otro monje, fray Diego López de Cogolludo, visitó la zona e imaginó los usos que podían tener los edificios que veía. Fue él quien les dio el nombre que aún hoy en día conservan.
En el siglo XIX se desarrolló el interés por la investigación arqueológica de las culturas precolombinas. En este contexto en 1834 visitó Uxmal el austriaco Jean-Frédéric Waldeck que hizo una serie de dibujos y atribuyó influencias orientales a los restos arqueológicos que visitó. Con la información recogida realizó el libro Viaje pintoresco y arqueológico en la provincia de Yucatán que se publicó en 1838 y fue la primera difusión del arte y cultura mayas.
Atraídos por la publicación de Waldeck llega en 1841 a Uxmal un equipo compuesto por John Lloyd Stephens, Frederick Catherwood y Samuel Cabot. Stephens se dedicaba a tomar apuntes sobre los edificios y la cultura, Catherwood a realizar ilustraciones y Cabot a estudiar la fauna.
Sus intenciones eran las de realizar un estudio amplio de toda la zona del Yucatán y comenzaron por las ruinas de Uxmal que ya habían sido documentadas y su información publicada. Entre el instrumental que traían se hallaba una cámara fotográfica, un daguerrotipo, para documentar los hallazgos pero que no fue usada más que para sacar fotografías a los lugareños, que portaba Catherwood.
Fue Stephens quien bautiza la gran pirámide con el nombre de "Pirámide del Enano" en referencia a la leyenda que un lugareño le relató en la cual la pirámide fue construida en una sola noche en una apuesta destinada a quedarse con la gobernación de la ciudad. El constructor era un enano que había nacido de un huevo.
El equipo queda muy contento con los descubrimientos realizados e hicieron varios viajes más, en el tercer viaje encontraron el Trono del jaguar que llevaron a Estados Unidos y que fue un acicate en sus investigaciones. En las visitas anteriores se habían realizado planes y esquemas como ellos habría podido ser empleado para construir una reproducción de la ciudad antigua (desgraciadamente la mayoría de los esquemas se perdió). En 1843 publicaron Incidentes de Viajes a Yucatán y al año siguiente Vistas de Antiguos Monumentos de América Central que contenía 25 litografías en color procedentes de aguafuertes realizados de varias ruinas.
En 1860 Désiré Charnay realizó una serie de fotografías de la ciudad que sirvieron para que en 1885 la emperatriz Carlota, la esposa del emperador mexicano Maximiliano de Habsburgo visitara la ciudad. En esa visita también estaba, formando parte del cortejo, Teoberto Maler, que entonces era capitán y un apasionado de la arqueología que quedó interesado por lo que vio y quien más tarde se dedicaría al estudio de toda la zona Puuc. En esa visita y las autoridades locales retiraron fachadas antiguas algunas estatuas y elementos arquitectónicos que implican temas fálicos.
Para 1882, Charnay intentó conocer la antigüedad de los monumentos para basar su hipótesis de que eran de fecha reciente, muy próxima a la llegada de los españoles a América, sin embargo, no obtuvo los resultados esperados.
Sylvanus G. Morley cartografió el lugar en 1909, incluyendo algunos edificios anteriormente ignorados. El primer proyecto del Gobierno mexicano de conservación del lugar data de 1927.
Las restauraciones comenzaron en 1936 bajo los órdenes de José Erosa Peniche. En 1930 de Frans Blom llevó una expedición para la Universidad Tulane que permitía elaborar una reproducción del Cuadrilátero de las Monjas que se construirá y se mostrará a la feria mundial de Chicago en 1933.
En 1917 visitó Uxmal Eduard Seler y años después, en 1921 se publicó una relación de las primeras citas de Uxmal y entre 1929 y 1930, Frans Blom realizó el primer plano de Uxmal. Durante la primera parte del siglo XX los arqueólogos mexicanos Martínez Cartón, Enrique Palacios, Eduardo Noguera y Juan Martínez Hernández realizaron diferentes estudios en varias ciudades de la zona Puuc. Luego, en 1925, José Reygadas Vértiz, que era responsable del Museo Nacional de Arqueología realizó un estudio de Sayil muy completo.
En 1950 se comenzó la restauración de Uxmal para la cual hubo que limpiar la zona y realizar un profundo estudio. Se encargó de estas labores el grupo formado por Rafael Orellana, Amalia Cardós, César Sánchez y Alberto Ruz. De estos estudios se llegó a la conclusión que el abandono de la ciudad de Uxmal se había producido en el siglo XIII y no en el XV, como se creía. Hasta ese momento se pensaba que Uxmal había sido abandonada después e la destrucción de Mayapán cuando en realidad se había abandonado al final del periodo tolteca.

