Jagua Dos (Niquero)

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Jagua Dos (Niquero)
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Su nombre proviene de un árbol muy abundante en la zona conocido como Jagua, de hojas muy grandes. Estiman los moradores que las primeras familias se asentaron después de 1900 y estas fueron los Castillos, Don Carlos y Arturo, Juan Labrada, y Francisco Escalona, quien compró la finca para el ordeño ganadero y Ramiro Pérez era el ordeñador.En el barrio se encuentra ubicada una Cooperativa de Producción Agropecuaria del central dedicada a la siembra de cultivos varios y la caña de azúcar. Tiene una tienda mixta.

Religión

En la comunidad se practica la religión, visitan templos ubicados en casa particulares. En cuanto a la etnología no religiosa existen en el barrio pilones para moler el café, plateros, tinajas y palanganeros. Mantienen la tradición de asar el puerco en púa y disfrutarlo fundamentalmente los fines de año. Les gusta practicar el dominó.

Antes del triunfo Revolucionario

En 1957 fue comprada la finca por Julio Lobo para la siembra de caña que siempre fue la actividad económica fundamental. Este barrio no tubo escuelas, por lo que los niños tenían que trasladarse hasta Jagua I, en la actualidad tampoco existe escuela de enseñanza y la zona no está electrificada. La construcción más antigua fue un chalet para la familia Sánchez Vila, construida por Jesús Cordón y sus hijos en 1934, compuesta por un corredor amplio, sala, saleta, baño, cocina-comedor y 4 habitaciones y un extenso patio con árboles frutales. En esa propia vivienda se ha practicado la religión católica y realizado misas por el Arzobispo Dionisio en la década del 90. Antes del triunfo revolucionario no existía transporte y los vecinos se trasladaban a caballo, bueyes o a pié hasta Niquero y la leche era llevada al poblado a través de 2 mulos y la botella valía 1 medio. La insalubridad reinaba por todos lados y las enfermedades contagiosas que pudieran ser evitables, se propagaban en las zonas pobres debido a las malas condiciones higiénico - sanitarias en que vivían las familias campesinas. Las mujeres parían en sus propios ranchos asistidas por la comadrona Luisa Reytor quien sin tener conocimientos elementales de medicina, se sometía a recibir a aquellas criaturas prematuras y a prestarles los primeros cuidados. El barrio tenía una tienda a la cual todos llamaban La Cantina y su dueño era Mariano Mora; posteriormente pasó a administrarla Callín.

Tradiciones

La música preferida fué y es el órgano y las fiestas para los fines de zafra eran con los órganos El Verdún y el París que se ubicaban en enramadas; las bebidas no podían faltar en estas ocasiones. Igualmente practicaban la pelota, pero preferían las peleas de gallos finos y las corridas de cintas y para éste último deporte los hombres siempre procuraban que las mujeres estuvieran presentes y más cuando estaban enamorados de ellas, para que conocieran las habilidades como jinetes. En estos días festivos de navidad, fin de año u otras fechas preparaban el plato tradicional que consistía en asar lechón en púa, hacer fricasé de guanajo y arroz con pollo y acompañar con turrones, vinos, rones y frutas; al reunirse toda la familia se improvisaba un guateque musical con latas y cucharas y comenzaban las controversias.

Internacionalistas

En esta zona han cumplido misión internacionalista los siguientes compañeros:

- Alfredo Céspedes Pérez.

- Honorato Garcés Pérez

- Julio César Céspedes Gonzáles. Este último internacionalista también ostenta la condición de haber participado en la lucha contra bandidos.

Luego del triunfo Revolucionario

En el censo de población y vivienda se comprobó que el barrio cuenta con 176 habitantes y 44 casas Todavía hoy muchas familias conservan pilones, tinajas, palanganeros y taburetes. En 1961 al llamado de Fidel de declarar a Cuba libre de analfabetismo, cumplieron en esta honrosa tarea en la zona de Jagua II, los siguientes alfabetizadores.

- Dilcia Oñate Hidalgo, de la Habana, hospedada en la casa del campesino Raúl Rodríguez.

- Gilberto Machín Gonzáles, de Matanzas, en la casa de Roberto Vega.

- Ariel Mayor Mesa, de La Habana, en la casa de Roberto Vega.

- Roberto Núñez Torres, de Matanzas, en la casa de Ramiro Reyes.

- Elena Gonzáles Cardero, de La Habana, en la casa de Mariana Hernández.

- Eva Dueñas Morales, de Matanzas, en la casa de Dolores Jiménez.

- Elena Campuzano Pacheco, de La Habana, en la casa de Lolo Mora.

- Belkis Rodríguez Domínguez, de La Habana, en la casa de Juan Figueredo.

- Carmen García Puig, de La Habana, en la casa de Antonia Acuña.

- Lourdes Suárez Durán, de La Habana, en la casa de Alfredo Mendoza.

- Tania Rodríguez Domínguez, de La Habana, en la casa de Manuel Alarcón.

Fuentes

Documento Oficial Museo Municipal Niquero.