Día de la Caña de Azúcar
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Día de la Caña de Azúcar. Considerando el significativo interés que para todos los trabajadores del Sistema MINAZ en el país tiene lo relativo a la Caña de Azúcar y teniendo en cuenta que hasta hace muy poco tiempo nadie poseía evidencias físicas públicas de que existiera “un dia en el año dedicado a la dulce gramínea” (aunque ello nos parezca insólito). Y teniendo en cuenta la necesidad de salvar la verdad histórica, y con ello los nombres de los protagonistas principales de los hechos, hube de circular por correo electrónico una “Nota de Interés”(2) a principios del presente año 2007.
Sin embargo, estimo oportuno y necesario, a partir de la importancia y trascendencia del hecho histórico abordado en la nota referida, ampliar en algunos aspectos la misma, dándole a la vez un formato diferente. Con la intención de circular el documento, vía correo electrónico, a todo el Sistema MINAZ en el país y hacia otros destinatarios que pudieran estar interesados en el asunto.
Sumario
Inquietudes personales
Desde inicios de la década de 1950, correteando de niño en cañaverales aledaños al antiguo batey Refugio(3), fueron acumulándose en mi cerebro un grupo de inquietudes e incógnitas referidas a la caña y su cultura, que luego ya de joven y laborando como profesional en centrales azucareros villareños marcaron un derrotero de investigaciones y comprobaciones prácticas sobre muchas de aquellas incógnitas que aún no tenían respuestas convincentes en mi cabeza. Por mucho tiempo después, otras interrogantes me hacían sufrir la insatisfacción de no encontrar en libros y personas, varias de amplios conocimientos sobre el tema cañero azucarero, respuestas documentadas a preguntas internas que permanecían frescas en el hipotético tintero del íntimo yo. Creando en mi interior una pasión, casi obsesiva, por la investigación de estos temas.
Por décadas preguntas sin respuesta como: ¿Por qué en mi país no se a escrito la Historia del Azúcar, si la vida toda de su sociedad a girado alrededor de esta producción por casi dos siglos? ¿ Por qué los cubanos, de antes o de ahora, no hemos levantado un monumento a la caña de azúcar; planta generadora de tanta riqueza cultural y material en la isla? ¿Por qué en un país donde existen tantos días nacionales dedicados justamente a reconocer méritos de sectores y personalidades y otros hechos históricos no existe y celebra el Día de la Caña de Azúcar?. ¿ Por qué asociar tan pródiga planta al egoísmo de determinados sectores o estratos sociales?. ¿ Por qué en nuestras escuelas, en los diferentes niveles de estudios, nunca a existido una asignatura referente a la historia de la caña y el azúcar? ¿Seremos tan ingratos con algunas cosas? ¿ Habrá sido la caña de azúcar, como algunos pocos aseguran, una maldición para nuestro pueblo o por el contrario una bendición de la naturaleza isleña al acoger en su seno uno de los pocos regalos llegados de ultramar? ¿De dónde procede y cuáles son las causas de ese rechazo manifiesto, evidente en varios estratos de nuestra sociedad, hacia el azúcar y su cultura?...... y así otras muchas interrogantes.
Décadas de búsqueda, de indagaciones, de lecturas de miles de páginas escritas por hombres de saber, de convivencia dentro del medio cañero azucarero, de reflexiones y análisis dieron como fruto varios libros, monografías, testimonios y pequeñas narraciones. Dónde, quizás, encontré la forma de dar criterios de respuestas para conmigo y tal vez, algún día(4), para otros cañeros azucareros y lectores en general del país. “Azúcar y Cultura”; “Los Modelos Tecnológicos del Azúcar en Cuba”; “Cultura azucarera: verdadera ideología del azúcar en Cuba”; “De la Cunyaya al Central Azucarero”; “Maestro de Azúcar: Profesión de Siglos”; “Maquinista: Profesión del Heroísmo Diario”; “La Química Azucarera en Cuba”…… son algunos de los títulos que representan la labor realizada(5). Labor esta donde encontré una enorme satisfacción personal y un motivo de felicidad inagotable.
Día Nacional de la Caña de Azúcar
Los Protagonistas
* En conversación sostenida en el mes de mayo (o junio) (6) de 1955 entre el Ing. Maximiliano González(7) y el Ing. Agrónomo Roberto Bernal Cerice(8), Cerice propone a Maximiliano la posibilidad de plantearle a Senen Viego(9) la conveniencia de que en la próxima Conferencia de la ATAC se promoviera por esta asociación la celebración anual de la fecha del natalicio de Álvaro Reinoso, como una vía de reconocimiento permanente a la gran obra del sabio agrónomo cubano, aprovechando para ello la ocasión de la estancia en Cienfuegos del sr. Viego, en la inauguración del curso académico 1955-1956 de la Escuela de Química(10) regenteada por el Prof. Julio González Maíz.(11).
En la conversación de sobremesa, luego de finalizado el almuerzo en honor de Senen Viego y Pablo Díaz Quintana(12) , Maximiliano González efectivamente le plantea a Viego dicha proposición y este le contesta: “que está de acuerdo, siempre que lo apoye al momento de la propuesta”(13).
* Entre el 2 y 5 de Noviembre de 1955 se celebra en La Habana la XXIX Conferencia de la ATAC, efectuándose la apertura de la misma en el edificio de la Asociación de Hacendados de Cuba, y por primera vez todas las sesiones de dicha conferencia se desarrollaron en el recién estrenado local de dicha asociación (el mismo edificio que hoy ocupa la asociación). En una de las sesiones de la Conferencia, Senen Viego hace la proposición para que se acuerde la “celebración anual del natalicio de Álvaro Reinoso” y lo asocia con el reconocimiento también a la caña de azúcar. Maximiliano González (presente en la sesión, al igual que Cerice) apoya la propuesta. La versión oral que tanto González como Cerice dieron al presente autor (año 1968) sobre este hecho, atestigua que hubo aprobación de la propuesta, en la forma ya explicada anteriormente, sin que halla podido corroborar (el autor) si el acuerdo escrito se efectúo o no. Aunque, de una u otra forma, la proposición era de “celebración anual del natalicio de Álvaro Reynoso” y no de “celebración anual del día de la caña de azúcar”. Sin embargo, destacable resulta el hecho de que estos hombres, y con ellos una buena parte de la profesionalidad cañera azucarera de aquellos tiempos, y por ende la Asociación de Técnicos Azucareros de Cuba, saldaban con la proposición y aprobación de lo propuesto una deuda histórica de gratitud de la profesionalidad azucarera y del país en su conjunto con el sabio cubano y con la benemérita gramínea. Máxime, si se considera que las estructuras oficiales de gobierno en la república nacida el 20 de mayo de 1902, en medio siglo de existencia inexplicablemente habían olvidado reparar una tal deuda.
* Ello se evidencia, aún más, si se tiene en cuenta que la profesionalidad azucarera cubana, en especial la cañera, estaba sufriendo todavía (en aquella época) la falta de seriedad, responsabilidad y torpeza del Presidente de facto de la Republica (el tirano Fulgencio Batista), relacionado con la aceptación y apoyo oficial al establecimiento en la Isla de Pinos de un “banco o colección de variedades indígenas”. Propuesta esta, que desde el año 1953 el Dr. John N. Warner, genetista del comité organizador del proyecto (a cargo de la Sociedad Internacional de Técnicos Azucareros), había realizado ante representantes de hacendados y gobierno cubano. Resulta el caso, que transcurridos más de dos años de efectuarse dicha propuesta, la inmovilidad de los factores antes mencionados posibilitó que el gobierno de la India acogiera y apoyara el proyecto, el cual se materializa precisamente en el año de la XXIX Conferencia de la ATAC, con la consecuente frustración de muchos profesionales del azúcar en la isla.
Una conmemoración olvidada
Desde aquella memorable XXIX Conferencia de la ATAC el pronunciamiento de Senen Viego y su aprobación por el plenario, dejaron una huella imborrable de satisfacción y compromiso redoblado de la profesionalidad cañera azucarera cubana con relación a la obra y vida del padre de la moderna agricultura cañera, y de reconocimiento permanente hacia la caña de azúcar. No obstante, no existen evidencias de que fuera de los estrechos marcos de la ATAC se efectuara anualmente en lo sucesivo actos de conmemoración nacional por el antes referido “Día de la caña de Azúcar”.
Posteriormente, al crearse el Ministerio del Azúcar en 1964, y separarse la producción cañera (Dirección General de Caña del INRA) de la fase industrial del proceso (MINAZ) y definirse el 13 de octubre como día del azucarero en Cuba, el protagonismo de la caña dentro de la cultura del azúcar fue perdiendo fuerza y muy poca gente en la isla (incluso dentro de la comunidad azucarera) mantuvo tradición en la celebración de la fecha del natalicio de don Álvaro, y aún menos en asociar ello con un “Día para la caña en el país”. Día este, oficializado dentro de las estructuras de gobierno poco después de concluida la citada XXIX Conferencia de la ATAC (14). Hay que recordar que, incluso, el antiguo símbolo del MINAZ (ya dentro del período revolucionario actual) estaba concebido para un proceso netamente industrial (15).
Lo cierto es que el “Día de la Caña de Azúcar” no ha tenido por décadas el protagonismo nacional que realmente le corresponde por la connotación económica, social, histórica y cultural que encierra para nuestro pueblo y nación. Pasando a ser, lamentablemente, una “conmemoración olvidada”. Siendo la ATAC (históricamente resulta justo corroborarlo) la única institución que, con altas y bajas, se mantuvo como depositaria de tal tradición.
Al rescate de valores, símbolos y tradiciones
Cuando en 1995, en el Encuentro Nacional de Maestros de Azúcar celebrado en la actual Universidad de Ciego de Ávila (antigua ISACA), hablábamos de dignificar los más caros símbolos de nuestra cultura azucarera, y en especial “la caña de azúcar”, y posteriormente (en 1997) desarrollamos la tesis del “subconsciente rechazo hacia la producción y cultura cañera-azucarera” (“La cultura azucarera: verdadera ideología del azúcar en Cuba”) y la imperiosa necesidad que teníamos los cubanos de pagar la gran deuda de gratitud hacia la caña y su cultura, proclamando oficialmente “un día dedicado a homenajear la caña” y construyendo, por que no, “un monumento a la dulce gramínea”; aún no eran públicas(16)las evidencias que sobre el dia nacional de la caña ahora tenemos.
En la noche del 29 de noviembre de 2006, buscando promover la dignificación de la caña de azúcar dentro y fuera del sector, y como parte del VII Evento Nacional de Patrimonio Histórico Azucarero(17), organizamos y celebramos en el cine-teatro San Carlos, de la muy azucarera ciudad de Morón, un homenaje artístico cultural público(18) dedicado a la dulce gramínea, con la participación de afamados grupos folclóricos del territorio(19), solistas, cuartetos y la interpretación a tres voces del “Contrapunteo de la caña, el tabaco y el café”(20); así como un auditorio donde destacaban la presencia de Héroes y Vanguardias Nacionales del Trabajo, cincuentenarios, profesionales de la caña y la cultura y pueblo en general(21).
En los tres años comprendidos entre junio del 2003 y junio del 2006 en el disfrute del primer período de jubilación, el preciado tiempo que a muchos nos falta para desarrollar todos los empeños que la voluntad anima, se torno presencia real. Dando espacio para materializar acariciados sueños de reflexión y análisis, emborronar cientos de cuartillas e ir a la búsqueda de nuevas evidencias, que corroboraran supuestos y conjeturas propias y ajenas. El “Día de la caña de azúcar”, la búsqueda de su potencial evidencia, continuaba siendo inquietud no satisfecha.
Algunos aseguraban que la evidencia estaba en las Gacetas Oficiales de la República correspondientes al año 1955. Comunicación telefónica con el Departamento de Información del Ministerio de Justicia y la generosidad de búsqueda de la Lic. Aydé Méndez Lominchard, fueron suficientes para que, en dos meses de labor adicional(22), cientos de dichas Gacetas del citado año fuesen revisadas. Nada apareció. Sin embargo, otras manos buscaron mas allá de 1955 y al fin la evidencia se hizo concreta.
En horas de la mañana del 23 de enero del presente año 2007, la feliz noticia se trasmite a través del teléfono:
Dígame – pregunto-. Te habla Ochoa(23) -dice la voz al otro lado del telefono-. Como estas mi amigo –respondo-. Con buenas noticias –contesta el aludido- ¡Que bien! –acoto- Te leo la nota que acabo de recibir de la ATAC Nacional –me dice- Y seguidamente trasmite el mensaje siguiente: “En la biblioteca del Ministerio de Justicia de Cuba se encontró el Decreto-Ley que establece el 4 de Noviembre como Día de la Caña de Azúcar en Cuba, publicado en la Gaceta Oficial de la República el 5 de Enero de 1956. El número de dicho decreto es el 3987. La pág. 325 es donde aparece este decreto. En el decreto se estipula el 25 de Noviembre(24) de 1955 como la fecha en que se aprueba esta conmemoración nacional”.
Emocionados y alborozados ambos se concluyó aquella breve conversación. ¡La evidencia al fin se hacia presente para todos!.
A pesar de la significativa corroboración referente a la ley-decreto(25) que desde 1956 estipulaba el 4 de noviembre de cada año como “Día de la caña en el país”, el asunto no trascendió más allá de la Nota de Interés que nuestra Oficina de Comunicación circuló(26)dentro del Sistema MINAZ en la provincia, Ministerio y la Presidencia del GEA en cada provincia, a través de correos electrónicos a tal efecto; así como una comunicación que internamente circuló la ATAC Nacional.
Finalmente, restaría hacer un llamado a la comunidad cañera azucarera del país, a todo el Sistema Empresarial del MINAZ, al Sindicato Azucarero y a la Asociación de Técnicos Azucareros de Cuba en el sentido de aunar esfuerzos y propósitos para hacer válido cada 4 de Noviembre la digna celebración del “Día Nacional de la Caña de Azúcar” en cada una de nuestras Empresas y entidades a nivel de toda la isla, como primer y necesario paso en el camino de un reconocimiento mayor cuando las instancias competentes de nuestro estado revaliden, si ello fuese necesario hacerlo, el ya citado ley-decreto de 1956. Hasta ese día nuestra “Santa Caña de Azúcar” continuará pacientemente en espera se reparare la ingratitud de un homenaje olvidado. Analizando, al propio tiempo los factores de competencia la conveniencia de trasladar el “Día del Azucarero” (13 de Octubre) para el 4 de Noviembre (Día de la Caña de Azúcar). Y la histórica necesidad, porque no, de erigir un monumento a la caña de azúcar en Cuba (27).
Fuente
(1)-. Fragmento de la historia versada “Breve Historia de la Santa Caña de Azúcar” (año 1998) original del autor del presente documento. (2) -. De fecha 24 de Enero/2007, dirigida a dirigentes y funcionarios del Sistema Minaz en la provincia de Ciego de Ávila y Ministerio, y a otros varios destinatarios fuera de dicho Sistema, dentro y al exterior de la provincia. (3) -. Resulta un batey de colonia cañera, cuya historia data de la primera mitad del siglo XIX, perdido en el macizo cañero del centro-norte de la antigua provincia de Las Villas (hoy Villa Clara). Ubicado geográficamente a unos 10 kilómetros de la cabecera del Término Municipal de San Antonio de Las Vueltas ( Vueltas es hoy un Consejo Popular del Municipio de Camajuaní). (4) -. Digo “algún día” porque prácticamente todo el material escrito permanece sin publicar. (5) -. Casi toda inédita hasta hoy. (6)-. Una duda lógica de ambos protagonistas luego de casi 15 años de haber ocurrido los hechos. (7) -. Maximiliano González García (Maxi) : profesor de la Universidad de Las Villas y destacado especialista de la fabricación de azúcar en la antigua Empresa Provincial del Azúcar en Las Villas. Investigador y autor de numerosos textos azucareros de gran valía, con alto prestigio profesional en el plano nacional. En 1955 se desempeñaba también como Jefe Químico del Laboratorio del Central Santa Amalia, Coliseo, provincia de Matanzas El autor mantuvo con él fuertes lazos de amistad y en el trabajo profesional, muy particularmente en los años 1968 y 1969. En estos años el autor fue copartícipe de múltiples conversaciones con Maximiliano y el ingeniero Cerice; así como con el gran Maestro de Azúcar Porfirio Dueñas, cuyos apuntes le sirvieron de mucho en su vida profesional posterior y para evaluar disímiles problemas de carácter tecnológico e histórico (nota del autor).
(8) -. Roberto Bernal Cerice: destacado ingeniero agrónomo de Cuba, se desempeño por varios años como especialista en el Departamento de Agronomía de la Empresa Provincial del Azúcar en Las Villas. En 1955 se desempeñaba como Jefe Químico del Laboratorio del Central Unidad en la antigua provincia de Las Villas. Notable investigador cañero y de la química azucarera, publicó varias obras, aunque la mayor parte de sus investigaciones permanecieron inéditas. El autor mantuvo estrechos lazos de amistad con él; así como una fructífera colaboración profesional, muy en particular durante los años 1968 y 1969. En estos dos años se sostuvieron muchas conversaciones privadas entre ambos, en varias de las cuales participó también el Ing. Maximiliano González. Los apuntes de estas conversaciones de mucho sirvieron al autor para su futuro profesional y el análisis de varios problemas de carácter histórico dentro de la agroindustria azucarera cubana. A pesar de ser un hombre culto y de vastos conocimientos técnicos, mantenía excesivo miedo escénico, motivo por el cual evitaba presentaciones públicas.
(9) -. Senen Viego: destacado especialista azucarero cubano. En el año de 1955 se desempeñaba como Superintendente de Fabricación del Central Punta Alegre (Máximo Gómez) y Vicesecretario administrativo de la ATAC, con estrechos lazos de amistad y profesionales con el Ing. Maximiliano González. La conversación a la que se hace referencia en el texto se sostuvo en horas del mediodía del 3 de julio de 1955. (10) -. Escuela de Química Azucarera de Cienfuegos: famoso centro docente azucarero (privado), que formó varias generaciones de excelentes Maestros de Azúcar y Jefes de Laboratorio para la industria azucarera del país. Su Director y fundador fue el eminente químico azucarero Prof. Julio González Maíz. Los Peritos Químicos graduados en esta escuela marcaron toda una época dentro de la profesionalidad azucarera cubana (nota del autor). (11) -. Julio González Maíz: uno de los grandes químicos azucareros de la Cuba de todos los tiempos. Fundador y Director de la Escuela de Química de Cienfuegos. Ocupó altos cargos en organizaciones científicas nacionales e internacionales en la década de 1960. Respetado y querido por toda la comunidad técnica y científica azucarera. Fue Presidente de la ATAC. (12) -. Pablo Díaz Quintana: profesor de la Escuela de Química de Cienfuegos, notable Maestro de Azúcar. Escribió y publicó varias obras técnicas sobre la fabricación de azúcar., con alto prestigio profesional en todo el país. Se desempeño por varios años como Regional de Fabricación de Azúcar en Cienfuegos, perteneciente a la antigua provincia de Las Villas. El autor mantuvo múltiples contactos profesionales con él en los años 1968 y 1969 fundamentalmente (nota del autor).
(13) -. Conversación mantenida en el mediodía del 3 de julio de 1955 en la ciudad de Cienfuegos. En ella participaron: Senen Viego, Maximiliano González, Pablo Díaz Quintana y Roberto Bernal Cerice, según la versión dada al autor por Maximiliano González y Roberto Bernal Cerice (Nota del autor). (14)-. A ello nos referiremos más adelante. (15) -. Haciendo honor a la verdad histórica (que es precisamente lo que se pretende en este documento) durante las décadas de 1960 y 1970 las contradicciones entre las direcciones de la agricultura y la industria, a niveles de base y provincia, eran tan complejas que en determinados municipios y territorios, en coyunturas reiteradas con bastante frecuencia, las contradicciones dejaban de ser no-antagónicas (y por tanto generadoras de desarrollo) para convertirse en contradicciones francamente antagónicas (con todas las secuelas negativas en lo productivo y en las relaciones humanas generadas por un tal fenómeno). Cuestión esta de la cual fue indistintamente protagonista y espectador el autor a niveles de base, región y provincia. Este nocivo fenómeno contribuyó, sin lugar a dudas, a que la Reina del Caribe (la caña) quedara relegada o marginada dentro del contexto nacional de reconocimiento patrimonial y cultural. El fenómeno señalado a muy grandes rasgos, posee tal importancia histórica y grado de complejidad que tiene un tratamiento particular en un trabajo ya casi terminado por el autor. (16) -. Se dice “públicas”, porque la evidencia existía pero nadie podía mostrarla. Argumento adicional que constata la magnitud del olvido. (17) -. Este evento se celebró por primera vez en la provincia de Ciego de Ávila en los días 29 y 30 de noviembre de 2006. Calificado por Armando Miralles Calvo, Presidente del Consejo Nacional de Patrimonio Azucarero, como de “excelencia e irrepetible”. A su vez, el símbolo viviente del movimiento sindical cubano, Luís Martel Rosas, había ya calificado de “trepidante” las actuaciones excitantes de los grupos La Cinta y Nagó en el simbólico teatro San Carlos. (18)-.El primero de este tipo que se realiza en casi cinco siglos de presencia cañera en la isla. (19)-. “La Cinta”, “Nagó” y “Renacer Haitiano”. (20) -. De la autoría del autor del presente documento e interpretado magistralmente por artistas de la Cadena Provincial Radio Surco. (21) -. Un intermezzo de esta velada artística, sirvió de marco apropiado para que el Dr. Oscar Zanetti Lecuona, destacado historiador y Presidente de la Sección de Historia de la UNEAC, entregara en el escenario a los autores los diplomas de los mejores trabajos presentados al evento nacional. Recibiendo, igualmente, un merecido reconocimiento, por sus más de cuatro décadas de periodismo comprometido con la caña de azúcar, al destacado periodista del diario Granma, Juan Varela Pérez. (22) -. Septiembre y octubre de 2006. (23) -. Ochoa: Ing. Elmis Ochoa, Director de la Sede Territorial del CNCA en Ciego de Ávila y Presidente de la Filial Provincial de la ATAC en el territorio. (24) -. Debe recordarse que la Conferencia de la ATAC donde se plantea y aprueba el asunto que nos ocupa ocurre entre el 2 y el 5 de noviembre de 1955 y resulta el 25 de ese mes donde el Consejo de Ministro de aquella época aprueba la proposición de la ATAC, la que posteriormente toma fuerza de ley al publicarse en la Gaceta Oficial de la República el 5 de enero del siguiente año 1956. (25)-. Según nos corregía la Lic. Lominchard, en aquella época se denominaban: ley decreto y no decreto-ley. (26) -. De fecha 24 de Enero/2007. (27) -. Afirman dos viejos y sabios refranes: “rectificar es de sabios” y “ más vale tarde que nunca”.