Acebiño
| ||||||||||||
Acebiño Este árbol endémico de la Macaronesia es muy abundante en la isla. Reconocerlo no nos será difícil: el tronco claro tiene manchas blancas y marrones, se reproduce por chupones y en las zonas húmedas de sus ramas cuelgan musgos que llegan a medir metro y medio y que se conocen como "barbas de acebiño". Además, al final de la primavera, se llena de frutos rojos similares a los de su "primo del norte" el acebo Ilex aquifolium. Se utilizó mucho en la fabricación de utensilios domésticos y agrícolas.
Sumario
Lugar de origen
Es originario de las Islas Canarias y Madeira.
Etimología
Ilex, del nombre latino de la encina, por el parecido de sus hojas. Canariensis, del latín canariensis-e, nativo de las Islas Canarias.
Descripción
Pequeño árbol siempreverde de 6-10 m de talla, con la corteza lisa de color gris-blanquecino. Hojas alternas, ovado-elípticas a lanceoladas, de 7-9 cm de longitud y 3-4 cm de anchura, coriáceas, planas, glabras, con pecíolo corto de 1 cm de longitud canaliculado, con el ápice más o menos redondeado. Haz de color verde intenso brillante y envés más pálido. El margen es entero con un algún dientecillo aislado. La nerviación es poco notable. Flores situadas en las axilas de los brotes del año anterior, solitarias o en cimas de pocas flores. Son de color blanco con cierta tonalidad verdosa. Los frutos son esféricos, de alrededor de 1 cm de diámetro, de color rojo intenso en la madurez tornándose negros con el tiempo.
Fenología
Su época de floración se desarrolla entre abril y julio, y los frutos se pueden encontrar a lo largo de muchos meses del año, destacando el período abril-enero. La fenología de esta especie depende de la altitud y la orientación, así como de las condiciones climáticas.
Hábitat y ecología
Es un árbol típico de monteverde húmedo y fayal-brezal, que penetra también en los pinares más frescos, estando presente entre los 400 y 1.500 m de altitud aproximadamente. Sus frutos son comidos de forma habitual por las dos palomas endémicas de Canarias, la rabiche (Columba junoniae) y la turqué (Columba bollii), pero sobre todo por esta última, aunque posiblemente el principal agente dispersor de las semillas es el mirlo común (Turdus merula).
Distribución mundial
Endemismo canario presente en todas las islas centrales y occidentales (El Hierro, La Palma, La Gomera, Tenerife y Gran Canaria). Está muy relacionado con el durillo (Viburnum tinus), especie típicamente mediterráneo-norteafricana.
Observaciones
Su madera ha sido aprovechada para distintos usos, sobre todo para elaborar palos y horquetas con destino a la agricultura de medianías (viñedos) y de costa (tomates y plataneras), así como para la fabricación de aperos de labranza. Es menos conocido su papel como cicatrizante y antiacné, así como sus cualidades forrajeras y tintóreas. En las últimas décadas se ha usado también en labores de repoblación forestal.
Estatus
Abundante en todas las islas excepto Gran Canaria, donde aparece únicamente en los contados reductos de monteverde. Incluido en el Anexo III de la Orden sobre protección de especies de la flora vascular silvestre de la Comunidad Autónoma de Canarias.
Cultivo y usos
Se multiplica por semillas, aunque su germinación es irregular. Su corteza se dice que tiene propiedades cicatrizantes. La madera se ha utilizado como leña para la cocción del "guarapo" y para la fabricación de utensilios.
