Miguel Rafael Campanioni Gómez
| ||||||||||||
Miguel Rafael Campanioni Gómez. Legendario trovador y compositor espirituano, autor de la antológica canción Mujer Perjura.
Sumario
Síntesis biográfica
Miguel Rafael Campanioni Gómez nació el 21 de julio de 1881 en la ciudad de Sancti Spíritus.
Su muerte
Falleció el 21 de febrero de 1965 en la Ciudad de la Habana.
Vida y Obra
El trovador y compositor espirituano en el año 1933 perdió el sentido de la vista, cuando contaba con once años de edad. Su padre fue capitán del Ejército Libertador en la Guerra de Independencia. Trabajó de joven en diversos oficios, como telegrafista de su pueblo natal, panadero, y comerciante de medicamentos. A los doce años su afición por la música lo llevó a componer melodías de moda con una filarmónica, y después comenzó a recibir clases de guitarra, instrumento que llegó a dominar hasta impartir clases. En 1911 viajó a New York para una evaluación de sus ojos, y el disgnóstico fue negativo: nunca llegaría a recuperar la visión. Hizo también estudios de piano, contrabajo, violín y flauta. Trabajó de pianista en salas de cines y teatros y con una orquesta en bailes y fiestas de su zona natal. Se destacó en la dirección de los coros pascuales espirituanos, para los que compuso obras musicales y claves. Miguel Campanioni fundó el trío que llevó su nombre, donde acompañaba con su guitarra las voces de Segismundo Acosta y Luis Farías para fundar así la más antigua de las agrupaciones corales yayaberas surgida en 1910. La Sociedad de autores de Cuba lo destacó con una medalla por cincuenta años de actividad creativa.
Sus principales composiciones
Con tanta música en su imaginación no podía faltar la musa en su intrépida vida, y creó las siguientes obras: “La lira rota”, “Alelí”, “Amelia”, “La fe”, “Porque latió mi corazón”, más su obra maestra “Mujer Perjura”.
Su canción antológica
Su canción antológica fue Mujer Perjura cuya letra es:
Si quieres conocer mujer perjura
los tormentos que tu infamia me causó,
eleva el pensamiento a las alturas
y allá en el cielo, pregúntaselo a Dios,
pregúntaselo a Dios.
Tal parece que estas arrepentida,
y que buscas nuevamente mis amores.
Acuérdate que llevas en la vida
una senda cubierta de dolor
cubierta de dolor.
Véase también
