Ciencia Empírica

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Ciencia Empírica
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Concepto:Son aquellas que justifican o verifican sus hipótesis mediante la experiencia.

CIENCIAS EMPÍRICAS. Son aquellas que justifican o verifican sus hipótesis mediante la experiencia. Generalmente, los filósofos destacan la existencia de dos facultades cognoscitivas principales: los sentidos (la percepción) y la razón. Llamamos "experiencia" (del griego "empeiria") al conjunto de percepciones, y fenómeno a la realidad en tanto que se muestra a los sentidos; así, podemos decir también que las ciencias empíricas se refieren a la realidad fenoménica, oponiéndose ésta a la supuesta realidad trascendente de la que, por ejemplo, podría ocuparse la filosofía. Dado que la percepción se puede dividir en e interna, cabe hablar de dos tipos de fenómenos, los fenómenos físicos y los fenómenos psíquicos. La psicología empírica únicamente puede tratar los fenómenos, bien sean psíquicos como es el caso de las escuelas mentalistas, bien físicos como el conductismo, pero debe renunciar a la realidad psíquica trascendente, las almas, objeto legítimo, en todo caso, de la filosofía. Las ciencias empíricas utilizan el llamado método hipotético-deductivo: son conocimientos "científicos" por utilizar los momentos racionales de dicho método y no ser una mera acumulación de datos, y "empíricos" por descansar también en momentos. Estas ciencias decimos que "empiezan en la experiencia y terminan en la experiencia", distinguiéndose de este modo de las llamadas ciencias formales y de la filosofía, que prefieren una mayor o total independencia de la justificación empírica y los modos de investigación y verificación propiamente racionales. Naturalmente, no hay que identificar totalmente las ciencias experimentales con las ciencias empíricas: todas las ciencias experimentales (la psicología experimental, por ejemplo) son ciencias empíricas, pero no todas las ciencias empíricas son experimentales ya que pueden utilizar algún método de verificación distinto al experimental, como los ya citados observacional y correlacional; este es el caso en gran medida de la psicología diferencial y de otras áreas principales de la psicología científica. Las ciencias empíricas se dividen en dos grandes grupos: ciencias naturales y ciencias humanas o también sociales. Las ciencias naturales se ocupan del mundo físico y suelen ofrecer leyes de gran universalidad y exactitud, presentando una idea determinista de la realidad (por lo que a veces también se les ha dado el nombre de "ciencias duras"); la física, química y la biología son las principales. Las ciencias humanas, obviamente, se refieren al ser humano y no consiguen ofrecer leyes tan objetivas como las anteriores, limitándose a generalizaciones y clasificaciones de la conducta, aunque con frecuencia escondan sus deficiencias en un sofisticado lenguaje matemático. Reciben también el calificativo de "ciencias blandas" tanto por sus deficiencias epistemológicas como porque la idea de la realidad que ofrecen (el mundo humano) no se presenta tan determinista como en el caso de las ciencias duras. La economía, psicología, sociología, antropología y pedagogía son las más representativas de este grupo.

Lógica empírica

La lógica empírica es la base del razonamiento empírico y por lo tanto del método empírico. Esta visión de la lógica proviene de la antigua Grecia. El término empírico deriva del griego antiguo de experiencia, έμπειρία, que a su vez deriva de έυ en y πεἳρα prueba, experimento. Su desarrollo histórico provoca la definitiva separación entre las ciencias formales (como la Geometría o el Álgebra) de las ciencias descriptivas (como la Zoología o la Botánica).

Método empírico-analítico

El término empírico deriva del griego antiguo (Aristóteles utilizaba la reflexión analítica y el método empírico como métodos para construir el concimiento) de experiencia, έμπειρία, que a su vez deriva de έυ (en) y πεἳρα (prueba): en pruebas, es decir, llevando a cabo el experimento. Por lo tanto los datos empíricos son sacados de las pruebas acertadas y los errores, es decir, de experiencia. Su aporte al proceso de investigación es resultado fundamentalmente de la experiencia. Estos métodos posibilitan revelar las relaciones esenciales y las características fundamentales del objeto de estudio, accesibles a la detección sensoperceptual, a través de procedimientos prácticos con el objeto y diversos medios de estudio. Su utilidad destaca en la entrada en campos inexplorados o en aquellos en los que destaca el estudio descriptivo.

Características

  • Es un método fáctico:se ocupa de los hechos que realmente acontecen
  • Se vale de la verificación empírica: no pone a prueba las hipótesis mediante el mero sentido común o el dogmatismo filosófico o religioso, sino mediante una cuidadosa contrastación por medio de la percepción.
  • Es autocorrectivo y progresivo (a diferencia del fenomenológico). La ciencia se construye a partir de la superación gradual de sus errores. No considera sus conclusiones infalibles o finales. El método está abierto a la incorporación de nuevos conocimientos y procedimientos con el fin de asegurar un mejor acercamiento a la verdad.

Clasificaciones

Entre los Métodos Empíricos se encuentran:

  • Método experimental: Es el más complejo y eficaz de los métodos empíricos, por lo que a veces se utiliza erróneamente como sinónimo de método empírico. Algunos lo consideran una rama tan elaborada que ha cobrado fuerza como otro método científico independiente con su propia lógica, denominada lógica experimental.

En este método el investigador interviene sobre el objeto de estudio modificando a este directa o indirectamente para crear las condiciones necesarias que permitan revelar sus características fundamentales y sus relaciones esenciales bien sea:

  • Aislando al objeto y las propiedades que estudia de la influencia de otros factores
  • Reproduciendo el objeto de estudio en condiciones controladas
  • Modificando las condiciones bajo las cuales tiene lugar el proceso o fenómeno que se estudia.

Así, los datos son sacados de la manipulación sistemática de variables en un experimento (ver método hipotético deductivo, el cual a su vez también se considerar como un tipo de método empírico fuera del método experimental por su relevancia y eficacia). Una diferencia clara con el método empírico en general es que éste además trata de considerar los errores de modo que una inferencia pueda ser hecha en cuanto a la causalidad del cambio observado (carácter autocorrectivo).

  • Método de la observación científica: Fue el primer método utilizado por los científicos y en la actualidad continua siendo su instrumento universal. Permite conocer la realidad mediante la sensopercepción directa de entes y procesos, para lo cual debe poseer algunas cualidades que le dan un carácter distintivo. Es el más característico en las ciencias descriptivas.
  • Método de la medición: Es el método empírico que se desarrolla con el objetivo de obtener información numérica acerca de una propiedad o cualidad del objeto, proceso o fenómeno, donde se comparan magnitudes medibles conocidas. Es la asignación de valores numéricos a determinadas propiedades del objeto, así como relaciones para evaluarlas y representarlas adecuadamente. Para ello se apoya en procedimientos estadísticos.

Pasos generales del método empírico-analítico

Existen variadas maneras de formalizar los pasos de este método. De entre ellas destacamos: • Forma convencional: o Identificación de un problema de investigación. o Formulación de hipótesis o .Prueba de hipótesis. o Resultados. • Formulación de Neil J. Salkind. o Formulación de un problema. o Identificar factores importantes. o Formulación de hipótesis de investigación. o Recopilación de la información. o Probar la Hipótesis. o Trabajar con la hipótesis. o Reconsideración de la teoría. o Confirmación o refutación. 

Las ciencias empíricas se dividen en dos grandes grupos:

  • Ciencias naturales:Las ciencias naturales se ocupan del mundo físico y suelen ofrecer leyes de gran universalidad y exactitud, presentando una idea determinista de la realidad. Destacan: Física. Química. Biología.
  • Ciencias sociales o humanas: se refieren al ser humano y no consiguen ofrecer leyes tan objetivas como las anteriores, limitándose a generalizaciones y clasificaciones de la conducta, aunque con frecuencia escondan sus deficiencias en un sofisticado lenguaje matemático. Destacan: Economía. Psicología. Sociología. Antropología. Pedagogía (aunque algunos la consideran ciencia natural).

Galileo y su Método Resolutivo-Compositivo

Para la consideración de la construcción del método en el margen se expone el método aplicado por Galileo en la descripción del movimiento de caída de los graves.

Observación

Hay que partir inevitablemente de la precisión en la consideración del objeto de la investigación, lo que únicamente es posible por la determinación de datos de observación minuciosamente delimitados y con referencia a un problema a resolver. Generalmente el problema que se plantea hace referencia a una teoría explicativa frente a la cual los datos observados no pueden ser explicados por ella, bien por un cambio de concepto en el fundamento o por simple ampliación de observaciones.

Elaboración de una hipótesis explicativa

A partir de este momento la explicación de este nuevo modo de concebir el fenómeno requiere una explicación nueva, lo cual se hace como hipótesis o teoría provisional a la espera de una confirmación experimental.

Deducción

Sobre esta hipótesis o teoría se hace necesario extraer las consecuencias que se derivan del hecho de tenerla por verdadera. Fundamentalmente dichas consecuencias deductivas deben ser de tipo matemático pues, como dice Galileo, la naturaleza está escrita en lenguaje matemático

Experimento o verificación

Se montan las condiciones en las que se puedan medir las consecuencias deducidas, procurando unas condiciones ideales para que las interferencias con otros factores sean mínimos (rozamientos, vientos etc.), y comprobar si efectivamente en todos los casos, siempre se reproducen dichas consecuencias. Durante mucho tiempo los científicos consideraron que el experimento probaba o demostraba la verdad de la teoría o hipótesis de forma concluyente y el método llamado ahora hipotético-deductivo vino a convertirse en la lógica empírica que fundamentaba la ciencia.

Invención del telescopio

En mayo de 1609, Galileo recibe de París una carta del francés Jacques Badovere, uno de sus antiguos alumnos, quien le confirma un rumor insistente: la existencia de un telescopio que permite ver los objetos lejanos.[cita requerida] Fabricado en Holanda, este telescopio habría permitido ya ver estrellas invisibles a simple vista. Con esta única descripción, Galileo, que ya no da cursos a Cosme II de Médicis, construye su primer telescopio. Al contrario que el telescopio holandés, éste no deforma los objetos y los aumenta 6 veces, o sea el doble que su oponente. También es el único de la época que consigue obtener una imagen derecha gracias a la utilización de una lente divergente en el ocular.[cita requerida] Este invento marca un giro en la vida de Galileo. El 21 de agosto, apenas terminado su segundo telescopio (aumenta ocho o nueve veces), lo presenta al Senado de Venecia. La demostración tiene lugar en la cima del Campanile de la plaza de San Marco. Los espectadores quedan entusiasmados: ante sus ojos, Murano, situado a 2 km y medio, parece estar a 300 m solamente. Galileo ofrece su instrumento y lega los derechos a la República de Venecia, muy interesada por las aplicaciones militares del objeto. En recompensa, es confirmado de por vida en su puesto de Padua y sus emolumentos se duplican. Se libera por fin de las dificultades financieras.[cita requerida] Sin embargo, contrario a sus alegaciones, no dominaba la teoría óptica y los instrumentos fabricados por él son de calidad muy variable. Algunos telescopios son prácticamente inutilizables (al menos en observación astronómica). En abril de 1610, en Bologna, por ejemplo, la demostración del telescopio es desastrosa, como así lo informa Martin Horky en una carta a Kepler. Galileo reconoció en marzo de 1610 que, entre más de 60 telescopios que había construido, solamente algunos eran adecuados. Numerosos testimonios, incluido el de Kepler, confirman la mediocridad de los primeros instrumentos.[cita requerida]

La observación de la Luna

Durante el otoño, Galileo continuó desarrollando su telescopio. En noviembre, fabrica un instrumento que aumenta veinte veces. Emplea tiempo para volver su telescopio hacia el cielo. Rápidamente, observando las fases de la Luna, descubre que este astro no es perfecto como lo quería la teoría aristotélica. La física aristotélica, que poseía autoridad en esa época, distinguía dos mundos:

  • el mundo « sublunar », que comprende la Tierra y todo lo que se encuentra entre la Tierra y la Luna; en este mundo todo es imperfecto y cambiante; •el mundo « supralunar », que comienza en la Luna y se extiende más allá. En esta zona, no existen más que formas geométricas perfectas (esferas) y movimientos regulares inmutables (circulares).

Galileo, por su parte, observó una zona transitoria entre la sombra y la luz, el terminador, que no era para nada regular, lo que por consiguiente invalidaba la teoría aristotélica y afirma la existencia de montañas en la Luna. Galileo incluso estima su altura en 7000 metros, más que la montaña más alta conocida en la época. Hay que decir que los medios técnicos de la época no permitían conocer la altitud de las montañas terrestres sin fantasías. Cuando Galileo publica su Sidereus Nuncius piensa que las montañas lunares son más elevadas que las de la Tierra, si bien en realidad son equivalentes.

La cabeza pensando en las estrellas

En pocas semanas, descubrirá la naturaleza de la Vía láctea, cuenta las estrellas de la constelación de Orión y constata que ciertas estrellas visibles a simple vista son, en verdad, cúmulos de estrellas. Galileo observa los anillos de Saturno pero no descubre su naturaleza. Estudia igualmente las manchas solares. El 7 de enero 1610, Galileo hace un descubrimiento capital: remarca 3 estrellas pequeñas en la periferia de Júpiter. Después de varias noches de observación, descubre que son cuatro y que giran alrededor del planeta. Se trata de los satélites de Júpiter llamados hoy satélites galileanos: Calixto, Europa, Ganimedes e Io. A fin de protegerse de la necesidad y sin duda deseoso de retornar a Florencia, Galileo llamará a estos satélites por algún tiempo los « astros mediciens » I, II, III y IV,[14] en honor de Cosme II de Médicis, su antiguo alumno y gran duque de Toscana. Galileo no ha dudado entre Cosmica sidera y Medicea sidera. El juego de palabras « Cosmica = Cosme » es evidentemente voluntario y es sólo después de la primera impresión que retiene la segunda denominación (el nombre actual de estos satélites se debe sin embargo al astrónomo Simon Marius, quien los bautizó de esta manera a sugerencia de Johannes Kepler, si bien durante dos siglos se empleó la nomenclatura de Galileo). El 4 de marzo 1610, Galileo publica en Florencia sus descubrimientos dentro de El mensajero de las estrellas (Sidereus Nuncius), resultado de sus primeras observaciones estelares. Para él, Júpiter y sus satélites son un modelo del Sistema Solar. Gracias a ellos, piensa poder demostrar que las órbitas de cristal de Aristóteles no existen y que todos los cuerpos celestes no giran alrededor de la Tierra. Es un golpe muy duro a los aristotélicos. Él corrige también a ciertos copernicanos que pretenden que todos los cuerpos celestes giran alrededor del Sol. El 10 de abril, muestra estos astros a la corte de Toscana. Es un triunfo. El mismo mes, da tres cursos sobre el tema en Padua. Siempre en abril, Johannes Kepler ofrece su apoyo a Galileo. El astrónomo alemán no confirmará verdaderamente este descubrimiento — pero con entusiasmo — hasta septiembre, gracias a una lente ofrecida por Galileo en persona

Posición de la Iglesia en los siglos siguientes

Galileo, especialmente por su obra Diálogo sobre los principales sistemas del mundo (1633), cuestionó y resquebrajó los principios sobre los que hasta ese momento habían sustentado el conocimiento e introdujo las bases del método científico que a partir de entonces se fue consolidando. En filosofía aparecerieron corrientes de pensamiento racionalista (Descartes) y empíricas (ver Francis Bacon y Robert Boyle).

Siglo XVII - La resistencia a la separación entre ciencia y teología

La teoría del heliocentrismo, suponía cuestionar que los textos bíblicos (como por ejemplo que la Tierra fuera el centro del Universo -geocentrismo-) fueran válidos para una verdadera ciencia. Las consecuencias no solo fueron para la teología y la ciencia incipiente, también se produjeron consecuencias metafísicas y ontológicas, que producirán reacciones de los científicos.

Siglo XVIII - Benedicto XIV autoriza las obras sobre el heliocentrismo

El papa Benedicto XIV autoriza las obras sobre el heliocentrismo en la primera mitad del siglo XVIII, y esto en dos tiempos:

  • En 1741, delante la prueba óptica de la órbita de la Tierra, hizo que el Santo Oficio diese al impresor la primera edición de las obras completas de Galileo.
  • En 1757, las obras favorables al heliocentrismo fueron autorizadas de nuevo, por un decreto de la Congregación del Índex, que retira estas obras del Index Librorum Prohibitorum.

Siglo XX - Homenaje sin rehabilitación

A partir de Pío XII se comienza ha rendir homenaje al gran sabio que era Galileo. En 1939 este Papa, en su primer discurso a la Academia Pontificia de Ciencias, a pocos meses de su elección al papado, describe a Galileo "el más audaz héroe de la investigación ... sin miedos a lo preestablecido y los riesgos a su camino, ni temor a romper los monumentos" Su biógrafo de 40 años, el Profesor Robert Leiber escribió: "Pío XII fue muy cuidadoso en no cerrar ninguna puerta a la Ciencia prematuramente. Fue enérgico en ese punto y sintió pena por el caso de Galileo." En 1979 y en 1981, el papa Juan Pablo II encarga una comisión de estudiar la controversia de Ptolomeo-Copérnico de los Siglo XVI-Siglo XVII. Juan Pablo II considera que no se trataba de rehabilitación. El 31 de octubre de 1992, Juan Pablo II rinde una vez más homenaje al sabio durante su discurso a los partícipes en la sesión plenaria de la Academia Pontificia de las Ciencias. En él reconoce claramente los errores de ciertos teólogos del Siglo XVII en el asunto. El papa Juan Pablo II pidió perdón por los errores que hubieran cometido los hombres de la Iglesia a lo largo de la historia. En el caso Galileo propuso una revisión honrada y sin prejuicios en 1979, pero la comisión que nombró al efecto en 1981 y que dio por concluidos sus trabajos en 1992, repitió una vez más la tesis que Galileo carecía de argumentos científicos para demostrar el heliocentrismo y sostuvo la inocencia de la Iglesia como institución y la obligación de Galileo de prestarle obediencia y reconocer su magisterio, justificando la condena y evitando una rehabilitación plena. El propio cardenal Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, lo expresó rotundamente el 15 de febrero de 1990 en la universidad romana de La Sapienza[18] , cuando en una conferencia hizo suya la afirmación del filósofo agnóstico y escéptico Paul Feyerabend. La Iglesia de la época de Galileo se atenía más estrictamente a la razón que el propio Galileo, y tomaba en consideración también las consecuencias éticas y sociales de la doctrina galileana. Su sentencia contra Galileo fue razonable y justa, y sólo por motivos de oportunismo político se legitima su revisión -P.Feyerabend, Contra la opresión del método, Frankfurt, 1976, 1983, p.206. Estas declaraciones serán objeto de una fuerte polémica cuando en el año 2008 el ya papa Benedicto XVI tenga que renunciar a una visita a la Universidad de Roma « La Sapienza ». Es habitual en Ratzinger la cita de autores, a priori contrarios a las posturas de la Iglesia, para reforzar sus tesis, de la misma forma que cita a Paul Feyerabend al que califica de filósofo agnóstico y escéptico,[21] cita también al que califica de marxista romántico Ernst Bloch para justificar científicamente, acogiéndose a la teoría de la relatividad, la corrección de la condena a Galileo no solamente contextualizada en su época sino desde la nuestra. Según Bloch, el sistema heliocéntrico -al igual que el geocéntrico- se funda sobre presupuestos indemostrables. En esta cuestión desempeña un papel importantísimo la afirmación de la existencia de un espacio absoluto, cuestión que actualmente la teoría de la relatividad ha desmentido. Éste (Bloch) escribe textualmente: 'Desde el momento en que, con la abolición del presupuesto de un espacio vacío e inmóvil, no se produce ya movimiento alguno en éste, sino simplemente un movimiento relativo de los cuerpos entre sí, y su determinación depende de la elección del cuerpo asumido como en reposo, también se podría, en el caso de que la complejidad de los cálculos resultantes no mostrara esto como improcedente, tomar, antes o después, la tierra como estática y el sol como móvil' -E. Bloch, El principio de la esperanza, Frankfurt, 1959, p. 290-. La ventaja del sistema heliocéntrico con respecto al geocéntrico no consiste entonces en una mayor correspondencia con la verdad objetiva, sino simplemente en una mayor facilidad de cálculo para nosotros.

Siglo XXI - La imposible rectificación de la condena

Si en 1633, el Santo Oficio condenó a Galileo aduciendo razones tanto bíblicas como científicas, desde el Siglo XXI, con suficiente distancia, podemos afirmar que la Iglesia no supo admitir el cambio de paradigma científico que suponían las aportaciones de Copérnico, Kepler y Galileo. La Iglesia católica tuvo que usar la fuerza bruta de la Inquisición y la razón caduca del mortecino paradigma geocéntrico para prohibir sus obras y limitar la repercusión de sus descubrimientos. Como indica Stephen Hawking, Galileo probablemente sea el máximo responsable del nacimiento de la ciencia moderna que cualquier otro, Albert Einstein lo llamó Padre de la ciencia moderna.

La protesta de La Sapienza en 2008

Joseph Ratzinger, ya como papa había sido invitado a participar de la ceremonia de inauguración del curso académico prevista para el 17 de enero de 2008 pero tuvo que renunciar ante la protesta iniciada unos meses antes por 67 profesores de la Universidad de Roma La Sapienza y apoyada después por numerosos profesores y estudiantes para declararle persona non grata }}. El Claustro de profesores no aceptaba la posición 'medieval' del papa ante la condena de Galileo y condenaba las afirmaciones que había realizados en el discurso público pronunciado por el papa en la Universidad de Roma La Sapienza en 1990.

Fuentes Documentales

  • Barwise, Jon (1989) (en inglés). Handbook of mathematical logic. Elsevier. ISBN9780444863881.
  • Boolos, George; Burgess, John P.; Jeffrey, Richard C. (2007) (en inglés). Computability and logic. Cambridge University Press. ISBN 9780521701464..
  • Hofstadter, Douglas R. (1989). Gödel, Escher, Bach. Tusquets editores. ISBN84-7223-459-2.
  • Hofstadter, Douglas R.; Nagel, Ernest; Newman, James Roy (2002) (en inglés). Gödel's Proof. NYU Press. ISBN 0-8147-5816-9.
  • Ivorra, Carlos, Lógica y teoría de conjuntos, consultado el 27-07-2011.
  • Martínez, Guillermo (2009). Gödel para todos. Seix Barral. ISBN978-950-731-605-0.Smullyan, Raymond (1992) (en inglés). Gödel's Incompleteness Theorems. Oxford University Press. ISBN 0-19-504672-2.