Intersubjetividad

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Intersubjetividad
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Concepto:Proceso recíproco por el que se comparte la conciencia y conocimiento de una persona a otra

Definición

La intersubjetividad alude a la condición de intersubjetivo, un adjetivo que se vincula a lo que ocurre en la comunicación afectiva o intelectual entre dos o más personas. La filosofía, la psicología y otras ciencias apelan a este concepto y lo definen desde diversas perspectivas. Puede afirmarse que la intersubjetividad es un espacio común donde distintos sujetos mantienen una interacción. Dicho lugar simbólico posibilita la comprensión mutua: es decir, que los individuos se entiendan entre sí.

Origen etimologico

Para poder descubrir el significado del término intersubjetividad, se hace necesario, en primer lugar, determinar su origen etimológico. En este caso, podemos añadir que se trata de una palabra que deriva del latín, concretamente es el resultado de la unión de varios componentes léxicos de dicha lengua: El prefijo “inter-”, que significa “entre”. -La palabra “subiectus”, que puede traducirse como “controlado” o “puesto abajo”. -El sufijo “-tivo”, que se usa para indicar una relación pasiva o activa. -El sufijo “-dad”, que viene a indicar “cualidad”.

Comunicación para el aprendizaje

En la intersubjetividad subyace un acuerdo que permite la interacción social. En ella hay una cognición que es compartida y el conocimiento se construye socialmente. Por lo tanto la intersubjetividad favorece el aprendizaje a través del diálogo y el consenso. Siguiendo con este razonamiento, donde se alcanza un consenso hay comunicación, y en esa comunicación se producen significados. La intersubjetividad es la interfase entre los sujetos, o más precisamente entre los aparatos psíquicos de los sujetos.

Intersubjetividad y autismo

Cuando se habla de niños con autismo, hay que destacar que también se habla de la intersubjetividad. En ese caso concreto lo que se establece es que cuando se realiza una evaluación de aquellos hay que tener en cuenta lo que son las diferentes clases de intersubjetividad que puede mostrar, destacando especialmente estas dos:

  • Intersubjetividad primaria, que es cuando el menor reconoce a su interlocutor, con quien podrá, en un primer momento, llevar a cabo una serie de interacciones muy sencillas, lo que se denomina como «proto-conversaciones».
  • Intersubjetividad secundaria, que es cuando el menor tiene la capacidad de ver a las personas como quienes le pueden ayudar a satisfacer las necesidad que poseen pero, al mismo tiempo, consideran que también les pueden ser de utilidad para poder comprender el mundo que le rodean.

Otras consideraciones acerca del concepto

Asimismo, hay que destacar que entre las relaciones intersubjetivas que existen toman especial protagonismo las de tipo económico, en las que cobran protagonismo tanto los productos de bienes y servicios como el consumidor de los mismos. Para el psicoanálisis, la intersubjetividad supone una reciprocidad entre dos sujetos que se forma mediante una co-actividad psíquica que difiere de la actividad psíquica de cada individuo. Esta co-actividad psíquica, a su vez, está asociada a un sentir compartido. Es importante tener en cuenta que se desarrollaron numerosas teorías acerca de la intersubjetividad, las cuales coexisten y son complementarias en muchos casos. Por eso se pueden extraer conclusiones y matices de cada una para comprender la idea a partir de las distintas perspectivas, sin que haya una única definición. De acuerdo a cada ciencia o enfoque, la intersubjetividad es entendida de una forma u otra, o analizada de un cierto ángulo en particular.

Intersubjetividad en la filosofía

Desde 1905, cuando Edmund Husserl empieza a concebir su "reducción fenomenológica-trascendental" y el proyecto mismo de la fenomenología trascendental, toma conciencia de que la subjetividad, a la cual da acceso la reducción, es necesariamente aquella de un "nosotros". Husserl introduce la reducción para alcanzar un campo privilegiado de la experiencia subjetiva, donde el misterio de la correlación entre la objetividad (el mundo supuesto del "en sí") y de la subjetividad (el dominio del "para nosotros") hallará una solución. La reducción permite superar el naturalismo positivista. Pero Husserl advierte que esto no basta. La subjetividad que funciona (que lleva a cabo la "constitución") no puede estar aislada si lo que se pretende fundamentar es la "objetividad", esto es, aquello que es válido en todo momento y para toda persona. La base de la objetividad solo puede ser la intersubjetividad. Desde 1910/11 (y sus Lecciones Fundamentales de la Fenomenología) Husserl intenta una "extensión de la reducción a la intersubjetividad". Para hacerlo, inicia su análisis de la conciencia intencional del otro, adoptando la noción de empatía, como experiencia o vivencia intuitiva sui generis del alter ego, tomándolo prestado de Theodor Lipps. Husserl reinterpreta el contenido de este término tanto en el contexto de su propia teoría de las vivencias intuitivas no-originarias (o "presentificaciónes"), como en el contexto de los sujetos corporales en un "concepto natural de mundo" —concepto en el que se ve la influencia de W. Dilthey. Sus análisis, no enteramente satisfactorios en este período inicial, son recogidos, corregidos y ampliados hasta casi el final de su vida. En Ideas I apenas roza el concepto de intersubjetividad, más ampliamente (aunque imperfectamente) planteado en Ideas II (una de las razones por las que este texto quedó inédito durante la vida de Husserl). El texto más conocido —y criticado— en el que Husserl propone este concepto es la quinta de las Meditaciones cartesianas, texto no bien comprendido e interpretado porque Husserl empieza con una estrategia para abordarlo desde la fenomenología "estática" y culmina su análisis con una estrategia "genética". La teoría de la intersubjetividad husserliana también es conocida como "Teoría Monadológica". Por mónada, Husserl entiende al ego concreto, esto es, al sujeto en la plenitud de sus determinaciones: al sujeto corpóreo y trascendental, fáctico y eidético, con la totalidad de sus experiencias trascendentales y la totalidad de sus respectivos correlatos objetivos, esto es, al sujeto y su mundo circundante (cf. cuarta de las Meditaciones cartesianas). Este mundo circundante incluye al alter ego, con el que cada sujeto trascendental entabla correlaciones intencionales, por lo que puede sostenerse que cada sujeto trascendental no solo está "al lado de los otros" (beieinander), y "con los otros" (miteinander) sino "en los otros" (ineinander). La teoría de Husserl contempla que la constitución trascendental de sentido y validez es llevada a cabo de modo mancomunado, por la intersubjetividad históricamente concebida y productora de tradiciones. Los estratos abordados por la "Monadología" husserliana son: a) la teoría reflexiva de la intersubjetividad (a.1 análisis estáticos de la constitución del "otro trascendental" y análisis genéticos de la constitución del "otro mundano"; a.2 constitución de la intersubjetividad social); y b) la teoría "pre-reflexiva" de la intersubjetividad (análisis genéticos de la intersubjetividad instintiva).

Intersubjetividad en otras ciencias

Para la epistemología y la metodología de la ciencia, especialmente en las ciencias sociales, como la historiografía, la reflexión sobre la posibilidad o imposibilidad de un enfoque objetivo lleva a la necesidad de superar la oposición entre objetividad (la de una inexistente ciencia "pura" que no se contamine con el científico) y subjetividad (implicada en los intereses, ideología y limitaciones de éste) con el concepto de intersubjetividad, que obliga a considerar la tarea del científico como un producto social, inseparable del resto de la cultura humana, en diálogo con los demás científicos y con la sociedad entera.

Fuentes