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Órganos en Holguín

Órganos en Holguín
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Organo de holguin.jpg
Instrumento musical

Órganos en Holguín. La utilización del órgano como instrumento musical fundamental para la realización de bailables en la Provincia de Holguín, ha constituido una tradición arraigada en el territorio.

Antecedentes

Instrumento rey, orquesta ambulante y hasta música molida denominan al órgano. La historia en Cuba del órgano Oriental se remonta a finales del siglo XIX. El primero de estos instrumentos aerófonos que entra al país de forma casual, era un pequeño órgano de cilindro. Su entrada se produjo por la actual provincia de Cienfuegos, Cuba. Don Santiago Fornaris Jerez de origen bayamés y de oficio carpintero fue el primero en traer a Manzanillo un órgano, este conoció de la existencia de los órganos de cilindro en un viaje que hiciera a Cienfuegos. Pagó por el mismo $ 300 a Cayetano Panza y Rafael Hidalgo, quienes se dedicaban a arreglar y comercializar organillos de iglesias, asegurando que con ellos se podía hacer música popular.

Este instrumento fue bautizado con el nombre de La Matilde. El bautizo se realizaba derramando un poco de ron sobre la caja secreta y se le otorgaba el nombre con que se conocería a partir de su primera presentación.

Al terminar la Guerra de 1895 proveniente de Francia, llegaría a Manzanillo, el órgano que se bautizó con el nombre de La Independencia, en honor a la Guerra de Independencia de Cuba porque Santiago Fornaris era mambí.

Al año siguiente de haber llegado el primer órgano de los Fornaris a Manzanillo, Don Francisco Borbolla García que era muy amigo de bailes y fiestas solicita la ayuda de un contramaestre de la línea de vapores de cabotaje Menéndez para adquirir uno de aquellos instrumentos, cuyo valor era de $300, para su disfrute particular. Por esta vía, llegó a la ciudad el primer órgano de la familia Borbolla bautizado con el nombre de Las dos Banderas. El mismo resultó todo un éxito entre sus amigos que como él eran aficionados al baile, por lo que vislumbrando un negocio seguro y fructífero se dedicó a comprarlos.

Una magnífica aceptación en la población, unido a la competencia entre los comerciantes fundamentales en el negocio organero, condicionó la existencia en 1888 de sus órganos, pertenecientes a las familias Fornaris y Borbolla.

El número de negociantes de órganos fue aumentando en Manzanillo. Borbolla adquiere en Francia un órgano que utiliza la técnica del cartón perforado y vende los organillos de cilindro a precios que le reportaban ganancias a lugares remotos de la serranía Oriental y hacia la ciudad de Holguín, de modo que este tipo de música prolifera en la banda costera de Santa Cruz del Sur hasta Pilón y las comunidades aledañas a Río Cauto. Surgen en el Oriente familias organeras como los Cuayo y los Verberena.

Poseedores del instrumento en esta época

El instrumento tuvo gran aceptación popular. Algunas familias de posición social ventajosa compraron varios de estos órganos. En el período comprendido entre 1890 y 1900

Historia

El desarrollo de bailes con órganos en Holguín data de 1879, estos se utilizan en carnavales, fiestas de noche buena, romerías y bailes de sociedad. En estas actividades se establecían los precios de los diferentes tipos de bailes y si eran de blancos o de color.

En los municipios de Gibara y Holguín fue donde primero se utilizó el órgano, en las zonas urbanas y posteriormente en las rurales, así como en Báguano, Banes, Calixto García y Cacocum.

Los dueños de órganos devinieron muchas veces no solo en reparadores de piezas, sino en constructores, con lo que sentaron las bases para la creación y funcionamiento de una fábrica en la provincia.

Con los más curiosos nombres han sido bautizados por artesanos estos instrumentos. Entre los que se encuentran órganos- orquesta números uno, dos, tres y cuatro, hechos por el holguinero Porfirio Rodríguez: La Ciudad de París, El Indio Hatuey, La Joya del Sol, El Arcoiris, La Sonrisa del Trópico, él Órgano Oriental construido por los hermanos Ajo, y El Delirio llevado a Holguín en 1870 por Alfredo Cuayo, iniciador de la actividad organística.

El empleo del órgano permitió oír no solo música cubana, sino también de otros países y bailar además de danzones: polcas, mazurcas, valses, lo cual contribuyó a la ampliación del mundo sonoro y bailable que sobre todo en la áreas rurales tiene matices danzarios que difieren del de otras zonas del país.

Festival de órganos

El primer Festival de órganos en Holguín se realizó del 15 al 17 de diciembre de 1889, con todo un programa cultural que incluyó exposiciones, conferencias, competencias de baile, presentación de grupos campesinos y funciones de órganos.

El encuentro tuvo carácter competitivo y en él tomaron parte conjuntos renombrados como los órganos Nuevo Oriental de río Cauto, Verdum, de Niquero, El Radio de Manzanillo, Sabor a Cuba, Ritmo Tropical de Puerto Padre y París de Santiago de Cuba.

Esta fiesta organística se desarrolló con gran afluencia de público en varias áreas de la ciudad entre ellas el Parque Armando Mestre, donde actuaron órganos de Santiago de Cuba, el Parque Céspedes con los de Granma, y la Plaza de la cultura escenario de los tuneros. El Parque Calixto García fue la sede principal de este festival.

Fuente

  • Pelayo de Góngora, Vívian. Órganos Neumáticos. Holguín: Ediciones Holguín, 1989.
  • Falagán Benítez, Icel. El Órgano Oriental: Señor de la música molida. Granma. Ediciones ORTO, 2004.
  • González Aguilera, Jorge. Fiestas tradicionales. Holguín: Ediciones Holguín 1995. Toirac Maique, Haydée. Órganos.!AHORA! 1989.
  • Marrero, Dania. La Música de Órgano no ha desaparecido.!AHORA! 1989