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América Bobia Berdayes

América Bobia
Información sobre la plantilla
NombreAmérica Bobia Berdayes
Nacimiento14 de agosto de 1893,
Limonar, Matanzas, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento14 de noviembre de 1984.
Matanzas, Bandera de Cuba Cuba
CiudadaníaCubana
OcupaciónPoetisa
Obras destacadas“Arquero de Zodiaco”, “Ofertorio”, “Trémulo se Aleja”

América Bobia Berdayes, eminente poetisa limonareña. Se inscribe por derecho propio entre los grandes nombres de la poesía matancera.

Vida

Nació el 14 de agosto de 1893, en Limonar, su infancia transcurrió en España, regresando en plena juventud a Matanzas, para orgullo de las letras cubanas y en especial de su pueblo natal, es reconocida como notable y eminente escritora que dedicó su vida a transmitir sus sentimientos través de la poesía.

Obra

Colaboró en distintas revistas nacionales y extranjeras. Ha publicado: “El amor de los humildes”, “Ofertorio” en el año (1928 “Arquero de Zodiaco” que vería la luz en el año 1945,) y “Trémulo se Aleja” La poesía de América Bobia aún espera por un estudio profundo y una merecida reedición. Sus versos son de exquisita delicadeza y sentido. Sobre su obra se ha escrito diversos ensayos. Los poemas que ha continuación se presentan forman parte de su libro “El trémolo se aleja” editado en La Habana en 1935 con el pie de imprenta “Talleres Tipográficos de Carasa]] y Ca./ R. del Brasil 12, Habana.

Nihil

La ciudad del alabastro,

la ciudad que a distancia

construida parece

con cráneos y con tibias calcinadas.

Galerías de mármol;

capiteles de nácar,

hundiendo el débil tórax,

la frente descarnada;

apisonando con su inmensa mole

las osamentas blancas.

Ayudando a la tierra en su tarea,

en su acción prolongada,

de asimilar cadáveres. La horrible

ciudad de polvo y plata;

de cenizas en el bíblico "Memento";

como la sombra y como el sueño, ingrávida,

ciudad de pesadilla que perfila

sus contornos de horror sobre la nada.


Nadie lo sabrá

Todo se renueva;

todo volverá,

pero si tú vuelves

nadie lo sabrá.

Cirios apagados

ya se encenderán;

el que alumbró un día

ese no será.

No brillan estrellas,

pero brillarán;

la que brilló un día

esa no será!

Tejen los telares

lino sin cesar

para aquel vestido

que no te pondrás.

Si vuelves un día

nadie lo sabrá;

ni buscas tu sitio

ni pruebas tu pan.

Cuando se deshacen

en el aromal

estrellitas de oro,

otras brotarán,

pero si tú vuelves,

nadie lo sabrá.

Muerte

Muere a la edad de 91 años, en Matanzas el 14 de noviembre de 1984.

Fuente