Andrés Garrudo Marañón

Andrés Garrudo Marañón
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Nacimiento30 de enero de 1932
Las Villas, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento17 de abril de 2026
La Habana, Bandera de Cuba Cuba
Nacionalidadcubano
Otros nombresCuco

Andrés Garrudo Marañón También conocido como Cuco, fue un destacado arquitecto cubano, que alcanzó relevancia en la década de 1970 en proyectos de escuelas de diferente tipo, desde pequeñas hasta obras de gran envergadura como la Escuela Vocacional Lenin. También trabajó en proyectos relacionados con instalaciones turísticas, entre otros. Varios de sus proyectos merecieron premios nacionales.

Primeros años y estudios

Nació el 30 de enero de 1932, en un pequeño pueblo llamado “La Esperanza”, en la antigua provincia de Las Villas.

Siendo ya un joven de 18 años, matriculó en la Facultad de Arquitectura en La Habana en 1950.

Inicios de su trabajo como arquitecto

Al graduarse de arquitecto, realizó proyectos para casas particulares, que le fueron encargadas en los años finales de la década de 1950.

Entre ellas:

  • Residencia de Guillermo Rodríguez López, Santa Clara (1957).
  • Residencia Aneiro, Santa Clara (1957-1958).
  • Residencia del Pozo, Santa Clara (1957-1958).

Obras educacionales

A partir de 1959, el Ministerio de Educación comenzó a convocarlo para realizar proyectos relacionados con instituciones docentes. Su mayor legado se consideran los proyectos que elaboró para la construcción de centros educacionales. Y entre ellos, se destacó la Escuela Vocacional Lenin.

Fue el proyectista general de la Lenin

Situada en Municipio Arroyo Naranjo, en La Habana, se inició el proyecto y la construcción en 1971, bajo su dirección. Fue terminada en solo dos años por el interés y aportes de arquitectos y constructores, y también de los trabajadores y alumnos del centro.

Como proyectista general de la obra, Garrudo intercambió ideas y experiencias con distintos funcionarios del Ministerio de Educación para la confección del programa arquitectónico de la misma. Después que los múltiples detalles de la obra quedaron bosquejados en los planos provisionales, éstos fueron mostrados al Grupo de Obras Escolares del DESA (Departamento de Edificaciones Sociales y Agropecuarias), integrado por 17 profesionales bajo la dirección de la arquitecta Josefina Rebellón, y con las observaciones y las críticas constructivas de esos calificados compañeros, se procedió a la elaboración del proyecto definitivo, en el que se conjugaron lo útil y lo bello.

En el proceso de elaboración del proyecto

La luz, las necesidades térmicas y acústicas y el aprovechamiento racional de los espacios, que fueron contemplados en el diseño, fueron logrados en la obra. Los edificios principales fueron integrados en una unidad funcional, así como las áreas exteriores.

En la ejecución del proyecto se utilizó el sistema de prefabricado Girón, creado por el Grupo de Obras Escolares del DESA (Departamento de Edificaciones Sociales y Agropecuarias), aunque se le hicieron modificaciones que dieron a las fachadas mayor relevancia.

En septiembre de 1973 se comenzó el curso escolar con la obra concluida desde el punto de vista constructivo. En lo que a área respecta, la «Lenin» equivalió a 13,1 Escuelas Secundarias Básicas en el Campo, y en capacidad a 9 Secundarias Básicas. El área total de fabricación es de 98,500 metros cuadrados y la escuela ocupa 70 hectáreas en total.

También, fue el proyectista principal de las escuelas vocacionales de Santa Clara y de Matanzas y asesor de los equipos que trabajaron en los proyectos de la escuelas vocacionales de Holguín, Camagüey y Santiago de Cuba.

De la experiencia en este tipo de obras, Garrudo declaró:

"...el proyectar estas escuelas, cuya escala era superior a todas las que se habían realizado hasta ese momento, me impuso un aprendizaje sobre la misma marcha del proyecto, en la búsqueda de nuevas soluciones que permitieran enriquecer los resultados espaciales y formales del conjunto. En este sentido, el trabajo se basó en el método de proyección abierta, es decir, en no dar por terminado el proceso de definición de los elementos hasta el momento de su construcción, en no caer en esquemas repetitivos rígidos, sino por el contrario, establecer nuevas pautas de los diversos elementos funcionales, algunos de ellos nunca antes incluidos en edificios escolares tradicionales, que facilitaran por parte de los alumnos de aquellos componentes volumétricos que albergan el cine, el gimnasio, la cocina comedor..."

También, se refirió a la complejidad de proyectar instalaciones docentes destinadas a grandes cantidades de estudiantes:

“Una escuela que contiene una población estudiantil tan numerosa, perteneciente a diferentes niveles educacionales, imponía la necesidad de lograr la fluidez, la integración arquitectónica expresiva de la escala social global. Al mismo tiempo, se debía circunscribir las áreas de acción de cada grupo para alcanzar su propia identificación, con formas y espacios que les pertenecieran, que señalaran la existencia de su comunidad (docente y generacional), dentro de la totalidad del conjunto”. [1]

Además de estas monumentales obras, Garrudo fue el proyectista para la adaptación de varias importantes construcciones militares en escuelas, tales como:

En las otras obras educacionales proyectadas por él, se destacó el denominado Escuela rural de un aula con vivienda, que fue un proyecto típico para 50 escuelas.

Colaboró con los equipos de proyecto del Ministerio de la Construcción (MICONS) para las escuelas primarias rurales de 1, 2 y 3 aulas con y sin vivienda para el maestro; y para las escuelas primarias urbanas para 300 y 600 alumnos.

Elaboró también las Normas Técnicas para las construcciones escolares de Cuba, en colaboración con las arquitectas Matilde Martin Hidalgo del Dpto. de Normas y Tipificación, y Josefina Rebellón del Departamento de Proyectos del MICONS.

No tan conocido fue el anteproyecto para estructuras metálicas desarmables, destinado a escuelas primarias prefabricadas para Ciudad de México que se proyectaron para una capacidad de 300 y 600 alumnos.

Otras obras

Entre las otras obras en que participó, estuvo el Parque Lenin. Integró el equipo de proyectos que diseñó este gran parque, situado en las afueras de La Habana y que estuvo bajo la dirección del arquitecto Antonio Quintana Simonetti. A Garrudo le correspondió el Proyecto de Áreas infantiles, con la guardería, teatro de títeres, granjita agrícola, áreas de juegos, tren de recreo y estaciones.

Restaurante Los Jagueyes

Así mismo, otra importante obra del parque, el restaurante "Los Jagüeyes", junto con la arquitecta Telma Ascanio. Ambos decidieron utilizar la losa típica del parque, tanto para cubiertas como para la estructura y los cierres verticales. Se proyectó rodeado de un agradable bosque, con una imagen nívea y bien proporcionada sobre un basamento de la ya mencionada piedra local. La instalación es abierta, sin paredes macizas y permeable a los alrededores, que permitía un servicio rápido, siempre en contacto directo con el espacio exterior.

En la década de 1980, trabajó en proyectos para instituciones científicas y hospitales, entre las que se destacaron:

También realizó proyectos de instalaciones turísticas, tales como:

  • Remodelación del vestíbulo y dependencias públicas de la planta baja del Hotel Internacional de Varadero.
  • "Hotel Varadero 1920", en equipo con los arquitectos Juan Luis Morales, Emilio de León y Teresa Luis.
  • Hotel "Jardín de los Cocos", donde proyectó el Plan General con 420 habitaciones, en Cayo Coco, Ciego de Ávila.
  • Plan General del Desarrollo Hotelero en Palma Real para 8 hoteles, también en Cayo Coco.
  • Fue el asesor para la remodelación de importantes instalaciones turísticas como el Salón Rojo del Hotel Capri en La Habana, el Palacio Iznaga y el Hotel Trinidad, ambos en el Centro Histórico de Trinidad.

También, puso su experiencia en la remodelación de edificaciones para uso de oficinas, entre las que se destacó el edificio "Sierra Maestra" en Miramar, La Habana, que obtuvo el Premio de la UNAICC en 1998. [2][3]

Labor docente

Cuco Garrudo fue también un destacado docente. Impartió la asignatura de Proyecto Arquitectónico en 4to año en la Escuela de Arquitectura de La Habana (19601961).

Fue arquitecto guía de grupos de estudiantes de arquitectura de 3ero, 4to y 5to cursos insertados en el Plan Docencia - Producción del Grupo Nacional de Obras Escolares (entre los años 1971 y 1977).

También fue el Tutor de varias Tesis de Grado de Arquitectura. Y ofreció conferencias en diferentes instituciones sobre la arquitectura escolar en Cuba.

Otras facetas de su vida

Cuco Garrudo fue un miembro activo de la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba, (UNAICC) y en dicha organización, fue uno de los fundadores de la Sección de Diseño Ambiental, que actualmente se denomina Sección de Arquitectura y Patrimonio.

También, colaboró en diversas publicaciones sobre temas relacionados con la arquitectura cubana.

Documental dedicado a su obra

En 2020, se realizó un documental dedicado a la obra de Garrudo. Se tituló "El arquitecto y la escuela".

Sus directores fueron Roberto Santana y Raúl Ortega, con una duración de 30 minutos.

El arquitecto y la escuela (documental, 2020)

En esta obra fílmica de carácter biográfico, se centró en la historia personal del entrevistado: su primera infancia en un pueblo del interior de Villa Clara, progenitores, primeras inclinaciones profesionales hasta su posterior traslado a La Habana donde matricularía Arquitectura en la Universidad. La influencia de los arquitectos de entonces, algunos muy renombrados en la capital y seguidores del floreciente estilo monumental moderno, fue la carta de presentación con que Cuco inició sus trabajos como arquitecto profesional en obras por encargo, mayoritariamente demandadas por el sector privado.

El documental recuerda que, a partir de 1959, es solicitado por el Ministerio de Educación y es en esa faceta de las construcciones escolares, donde dejó una parte importante de su impronta como arquitecto. El título del documental hizo referencia a la importancia que tuvieron sus innovaciones en las construcciones escolares en el país, entre ellas algunas de gran significación en la educación, como la Escuela Vocacional Lenin. Significativamente, los dos directores del documental eran egresados de dicha escuela.[4]

Premios y reconocimientos

  • Premio UNAICC (1988) por el proyecto Centro de Inmunoensayo.
  • Mención en el Premio UNAICC, (1990), por la remodelación de la Clínica Cira García.
  • Premio XXX Años de Arquitectura, (1998) por el proyecto de la Escuela Vocacional Lenin,
  • Premio UNAICC (1998), por el diseño interior del edificio "Sierra Maestra" en Miramar.
  • 2do Lugar en el concurso para el Hotel en Malecón y D, Vedado.
  • Medalla de la Alfabetización.
  • Medalla Lucha Clandestina.
  • Medalla Armando Mestre.

Referencias