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Bernard Barker

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Bernard Barker
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Bernard Leon Barker (en 1972).jpg
NombreBernard Leon Barker
Nacimiento17 de marzo de 1917
ciudad de La Habana,
Cuba Bandera de Cuba
Fallecimiento5 de junio de 2009 (92 años) 
ciudad de Miami,
estado de Florida,
Estados Unidos Bandera de los Estados Unidos de América
ResidenciaMiami
Nacionalidadcubana y estadounidense
Alma materUniversidad de La Habana (Medicina)
Ocupaciónaviador, terrorista, agente de la CIA

Bernard León Barker, alias Macho (La Habana, 17 de marzo de 1917 - Miami, 5 de junio de 2009), fue un exagente de la CIA, hijo de padre estadounidense y madre cubana, y uno de los cubanos implicados en el escándalo Watergate (que provocó la caída del presidente Richard Nixon), en 1972.

Datos biográficos

Su padre había nacido en el Imperio ruso, y le puso León como segundo nombre a su hijo debido a su simpatía por el líder socialista León Trotsky, que pocos meses después sería uno de los principales líderes de la Revolución rusa (octubre de 1917). A los 16 años Bernardo León Barker se unió al grupo revolucionario ABC, opositor al presidente Gerardo Machado. En esa época se hacía conocer como Macho. Preocupado por estas actividades, su padre lo envió a Estados Unidos. En 1935, Bernard Barker consiguió la ciudadanía estadounidense, pero regresó a Cuba para ingresar en la Universidad de La Habana, donde inició estudios de Medicina.

El 8 de diciembre de 1941 ―al día siguiente del ataque japonés a Pearl Harbor―, Bernard Barker se alistó en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (fue el primer cubano que lo hizo). Fue entrenado como aviador en Tampa (Florida) y en Houston (Texas). Realizó vuelos de patrulla sobre el golfo de México. En 1943 fue enviado a Londres (Reino Unido) con el rango de segundo teniente. Fue ingresado en el Escuadrón 331.º de la 8.ª Air Force. Allí sirvió como bombardero en un cuatrimotor B-17 Flying Fortress.[1]

El 2 de febrero de 1944, en su misión n.º 13, los aviadores alemanes derribaron su avión B-17, y toda la tripulación se lanzó en paracaídas, pero cayeron prisioneros de los nazis. Bernard Barker pasó los siguientes 16 meses en el campo de concentración nazi Stalag Luft 1. El 2 de mayo de 1945, el Ejército Rojo soviético liberó el campo, y Bernard Barker y sus compañeros quedaron libres.[1]

Bernard Barker regresó a La Habana e ingresó en la Policía Nacional de la dictadura de Fulgencio Batista.[2] Obtuvo el puesto de sargento asistente del jefe de la policía. Fue reclutado por el FBI (Buró Federal de Investigaciones, de Estados Unidos) y trabajó como agente encubierto.

En enero de 1960, un año después del triunfo de la Revolución cubana, Bernard Barker regresó con su familia a Miami al no estar de acuerdo con el nuevo Gobierno.[1] En esa época empezó a trabajar para CIA (Agencia Central de Inteligencia, de Estados Unidos) bajo la dirección de Everett Howard Hunt. Su misión era reclutar mercenarios cubanos para la Brigada 2506, que en 1961 fue lanzada a la desastrosa Invasión de Playa Girón (invasión de bahía de Cochinos). Barker logró escapar de la captura y regresó a Miami.[2]

Asesinato de Kennedy

Algunos teóricos de conspiración acusaron a Bernard Barker de haber sido cómplice del asesinato del presidente John F. Kennedy.[3]

Tras la derrota de los mercenarios anticastristas en Playa Girón crecieron las fricciones de los exiliados anticastristas con la administración del presidente John F. Kennedy. El 22 de noviembre de 1963 Kennedy fue asesinado en Dallas. La mayoría de los testigos en la Dealey Plaza ese día, afirmaron que el sonido de los disparos provenía de dos puntos principales: el depósito de libros Texas School Book Depository, y la cerca de madera en el Grassy Knoll. Cuando varios hombres avanzaron hacia el Grassy Knoll, un hombre apareció allí mostrando una identificación del Servicio Secreto, y ordenó a la gente que se fueran del área. Según el policía Seymour Weitzman (detective de Dallas), ese hombre era Bernard Barker.[3]

Implicación en Watergate

El 17 de junio de 1972, Bernardo Barker y el terrorista cubano Eugenio Musculito Martínez fueron arrestados en Wáshington por su participación en el escándalo Watergate.

Fue en el escándalo Watergate cuando Bernard Barker se hizo conocido en la prensa.

En 1972, James W. McCord (agente de la CIA) fue designado director de seguridad del CREEP (Comité para la Reelección del Presidente Richard Nixon, por sus siglas en inglés) del Partido Republicano.[4]

La noche del 17 de junio de 1972 a las 2:30 horas de la madrugada, Bernard Barker fue detenido junto a Virgilio González, James W. McCord y Frank Sturgis dentro de las oficinas del Comité Nacional del Partido Demócrata, en el complejo de edificios Watergate, en la ciudad de Washington. Este grupo fue más tarde conocido en la prensa como los «fontaneros». McCord era el jefe de seguridad del comité para la reelección del presidente Richard Nixon.[4]

La operación se había planificado meses antes. El 17 de abril de 1971, durante la celebración en Miami del décimo aniversario de la malograda invasión de Playa Girón, Everett Howard Hunt (conocido agente de la CIA) contactó a Bernard Barker para un encuentro. Barker llegó a la cita con el amigo de ambos, Eugenio Rolando Martínez. Everett Hunt era responsable de acción política de la CIA.[3]

Tras visitar el monumento a los miembros de la Brigada 2506, caídos en la invasión, los tres hombres fueron a comer. Everett Hunt les propuso trabajar en una nueva organización de la Casa Blanca, dirigida personalmente por Richard Nixon, llamada SIG (Special Investigations Group) o los «fontaneros», como los bautizaría la prensa estadounidense, debido a que su tarea principal era neutralizar (eufemismo por ‘asesinar’) las «fugas» de información (como las de Wikileaks en 2007).[2] Everett Hunt afirmó que la CIA estaba al tanto de la creación de esta organización con sus agentes. A los cubanos se les prometió que a cambio de sus servicios, Richard Nixon les ayudaría en sus actividades terroristas en Cuba.[3]

Como parte del grupo, Bernard Barker participó en varias tareas que infringían la ley. Por ejemplo, en septiembre de 1971, los cubanos Eugenio Rolando Martínez, Bernard Barker y Felipe De Diego allanaron la oficina del doctor Lewis J. Fielding, quien era psiquiatra de Daniel Ellsberg, antiguo analista del Departamento de Estado y del Departamento de Defensa, muy crítico a las políticas de Richard Nixon de intensificar la invasión contra Vietnam.[3]

El 2 de mayo de 1972, durante el sepelio de John Edgar Hoover ―el corrupto director del FBI― en el Capitolio, el grupo de los fontaneros atacó a los grupos de civiles ―entre los cuales estaban los actores Jane Fonda y Donald Sutherland―, que se manifestaban en las proximidades contra la Guerra de Vietnam. En la acción participaron Macho Barker, Eugenio Rolando Martínez, Virgilio González, Frank Sturgis, Felipe De Diego, el editor Reinaldo Pico, el contratista Hiram González, entre otros.[3]

El 23 de mayo de 1972, el grupo hizo una primera incursión al interior de las oficinas del Comité Nacional del Partido Demócrata, en el complejo de edificios Watergate, donde fotografiaron un gran número de documentos e instalaron micrófonos. La operación era dirigida por Everett Howard Hunt y Gordon Liddy.[3]

Los fontaneros afirmaron que habían realizado la tarea de manera impecable, pero Gordon Liddy se mostró furioso con los resultados. Las fotos no eran nítidas y los micrófonos trabajaban mal. Así que James McCord obligó al grupo a realizar una segunda incursión el 17 de junio de 1972. James McCord era el único del grupo que oficialmente trabajaba para la CIA, y se comportó de forma sospechosa. Colocó una cinta adhesiva para que no se cerrara el pestillo de la puerta, mientras entraba y salía. Una de las veces que regresó Eugenio Rolando Martínez le hizo una pregunta que luego se hizo famosa durante el juicio posterior:
―¿Quitaste el tape?
―Sí ―respondió James McCord.
En realidad McCord no había quitado nada, y esa cinta adhesiva fue lo que llamó la atención del vigilante de seguridad Frank Wills, quien llamó al 911.[3]

Varios policías llegaron vestidos de civil sin que el grupo lo advirtiera ―pues James McCord había obligado a sus compañeros a apagar sus walkie-talkies, con lo cual perdieron el contacto con un agente que estaba vigilando desde el edificio de enfrente. Este agente supuestamente era pariente de James McCord―.[4] Encontraron a Barker escondido bajo un escritorio, en el saco de su traje llevaba un fajo de 5000 dólares en billetes de 100.[5]

Los cinco fueron arrestados. Más tarde cayeron también Everett Hunt y Gordon Liddy. El escándalo alcanzó dimensiones insospechadas, y el presidente Richard Nixon se vio obligado a dimitir el 9 de agosto de 1974, para evitar su destitución.[3]

Vida tras salir de la cárcel

El 30 de enero de 1973, los cuatro miembros del grupo se declararon culpables. Así evitaron un juicio donde podrían conocerse más detalles de la operación. Fueron condenados por conspiración, robo y violación de las leyes federales sobre comunicaciones. Eugenio Rolando Martínez fue condenado a 40 años de cárcel, pero Bernard León Barker logró salir a los 13 meses de prisión.[4]

Tras ser liberados, Barker y los demás implicados en el escándalo de Watergate vivieron el estigma de haber sido expuestos como delincuentes, y pasaron momentos difíciles. Sin embargo, ninguno de los cubanos implicados se arrepintió de las acciones antidemocráticas que habían perpetrado. Consideraban que habían prestados servicios a un presidente que también los había ayudado. Bernard Barker declaró en 1997: «Nosotros no hicimos nada malo».

Barker trabajó como inspector de la construcción en Miami, luego como consultante en zonificación. En 1983 fue acusado de perjurio por haber sobornado a miembros de la Oficina de Zonificación de la ciudad de Miami, pero después fue absuelto.

Bernard Leon Barker murió de cáncer en Miami el 5 de junio de 2009, a los 92 años.

Referencias