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Brescia

Brescia
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Bandera de Brescia
Bandera

Escudo de Brescia
Escudo

EntidadCiudad
 • PaísBandera de Italia Italia
Población 
 • Total1 109 841 hab,(2 001 hab.
Gentiliciobresciani
Brescia (en italiano Provincia de Brescia). Es una provincia de la región de Lombardía, en Italia. Su capital es la ciudad de Brescia.

Historia

La localidad posee su comienzo alrededor del siglo IV a. C., cuando en todo el norte de Italia se establecieron poblaciones como los Ínsubres o los Galos Cenómanos. Posteriormente, entre el siglo III y el siglo II a. C. y como resultado de guerras entre Ínsubres, Galos y Romanos, Brixia se encarriló en el camino hacia la anexión a la República romana, culminado en el año 41 a. C., cuando sus habitantes obtuvieron la ciudadanía romana, aun conservando cierta autonomía administrativa.

Entre 402 y 493 la ciudad sufrió numerosas invasiones bárbaras, entre otras las de los Visigodos de Alarico, de los Hunos de Atila, de los Hérulos de Odoacro y de los Ostrogodos de Teodorico; precisamente bajo Teodorico la ciudad obtuvo una importancia clave en el reino ostrogodo de Italia. A partir de 568 fue un importante ducado del reino lombardo. En el siglo XII se proclamó comune autónomo, para luego pasar bajo dominación viscontea. En noviembre de 1426 se convirtió en Dominio di Terraferma de la República de Venecia, como se denominaban a aquellos territorios bajo el dominio de dicha República que se encontraban en territorio padano-véneto, sin salida al mar. Más tarde entró a formar parte del Reino lombardo-véneto, y durante el Risorgimento la ciudad fue teatro de las Diez jornadas de Brescia, razón por la cual lleva el apelativo de Leona de Italia. Es parte del Reino de Italia desde 1860, antes de que se proclamara oficialmente.

Geografía

Ubicación

La provincia de Brescia se extiende entre la llanura padana, los relieves prealpinos y Val Trompia.

Caracterización

Es la provincia lombarda más extensa y presume de tres preciosos lagos (Garda, Iseo, Idro), tres valles (Camonica, Trompia, Sabbia) y una gran riqueza morfológica. El territorio está caracterizado por una multiplicidad de paisajes, espléndidos, pequeños puertos turísticos en el Lago de Garda y verdes colinas en la Franciacorta, estaciones de esquí y bellos pueblos y cascos antiguos, sin olvidar las localidades que guardan los vestigios de los antiguos asentamientos del Val Camónica; de hecho, mucho antes de la llegada de los galos, ya en la prehistoria, el territorio había sido habitado por poblaciones lígures, los Camunos, que han dejado en Capo di Ponte (en Valcamónica), la más rica colección de formas expresivas, anteriores a la escritura. Toda la zona ha sido declarada “Patrimonio de la Humanidad” por la Unesco.

Agricultura y gastronomía

El tiempo templado y el cultivo del olivo a lo largo de las riberas de los lagos de Garda e Iseo, hacen del aceite de oliva un producto típico lombardo. El aceite virgen extra, que se produce en la zona del lago de Garda posee un sabor y un aroma extraordinarios, reconocidos por la Unión Europea a través de la concesión del DOP (Denominación de Origen Protegida).

Gastronomía

La cocina es tradicional y moderna al mismo tiempo y varía dependiendo de los pueblos que se visitan. La zona de los lagos destaca por sus platos de pescado, cocinado de diferentes maneras. De las zonas somontanas, en cambio, destaca la pasta con hierbas aromáticas y numerosas variedades de queso, como el sabroso Bagoss.

En la “bassa bresciana", zona de ganadería y caza se pueden probar exquisitos embutidos y platos a base de carne de caza. Un plato típico del Valcamónica es la salchicha de carnero, carne magra picada desgrasada, mezclada con caldo de huesos ovinos desgrasado. Otro producto del Val Camónica es el strinù, un embutido típico cocinado a la brasa o a la plancha, excelente también estofado o hervido.

Finalmente, los pichones rellenos “a la bresciana”, que requieren la armonización de vinos particulares tales como el Valcalepio tinto. Entre los quesos, el stilter de las zonas prealpinas y del lago de Iseo, el casolet del adamello y le formagelle, pequeños quesos de forma cilíndrica con sabor dulce y delicado y un aroma que recuerda los mil perfumes de las hiérbas alpinas. Para terminar, el vino. Los apasionados de enología no podran dejar de probar los Franciacorta. Entre los DOC, el Botticino, el Capriano del Colle, el Trebbiano, el Rosso y el Cellatica. Entre los DOC del Garda: el clásico blanco y tinto, el San Martino della Battaglia, el Lugana.

Fuentes