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Cañón de cuero

Cañón de Cuero
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Pieza de artillería

Cañón de Cuero. Pieza de combate construida por métodos artesanales en armerías mambisas durante la Guerra de Independencia.

Historia

Ante la necesidad de artillería y la falta de tecnología para fundir cañones de bronce o hierro, los cubanos desarrollaron la construcción de piezas de combate artesanales y rústicas; así suplían temporalmente la falta de artillería moderna y aumentaban la capacidad ofensiva de su ejército. Las armerías de la manigua abastecían las filas mambisas principalmente con cañones de cuero y, en menor escala, los hacían de madera.

Estos cañones eran capaces de disparar dos o tres tiros de metralla a poca distancia y con escasa precisión, después de los cuales generalmente reventaban, con serias consecuencias para sus artilleros.

Cuando el capitán general Antonio Fernández Caballero de Rodas visitó Cienfuegos en 1869, los mambises comandados por Fernández Cavada le proporcionaron una cálida recepción amenizada por los estampidos de varios cañones de cuero y en el combate de Loma del Palmar, librado el 13 de junio de 1870, los insurrectos bajo el mando del capitán Francisco Valladares dispararon a corta distancia un cañón de cuero contra sus enemigos, causándole cinco bajas y poniéndolos en fuga.

Características

Se conserva un ejemplar de primitiva factura, hecho de madera horadada con 70 mm de calibre y 117 cm de longitud total, forrado con tiras de cuero de caballo tejidas, que dan 5 ó 6 vueltas sobre la armazón de madera y se anudan en la culata. No tiene cosido ni pegadura de ninguna clase.

Fue ocupado a los mambises de la jurisdicción de Cinco Villas por tropas españolas en 1872 y remitido a España por el teniente general Antonio Caballero de Rodas, año en el que ingresó al Museo de Artillería de Madrid.

El 16 de febrero de 1928 fue donado a Cuba. Pertenece a la colección del Museo de la Ciudad.

Véase también

Fuente