Saltar a: navegación, buscar

Camilo Ramos

Camilo Ramos
Información sobre la plantilla
Ballet-camilo.jpg
A sus 22 años, ser bailarín principal es para él “una responsabilidad fortísima, no solo con la compañía, sino con el público que va a verte. Trato siempre de dar todo de mí en las funciones”.
NombreCamilo Ramos
NacimientoCiudad de la Habana, Bandera de Cuba Cuba
NacionalidadCubana
CiudadaníaCubana
OcupaciónBailarín

Camilo Ramos. Bailarín Principal del Ballet Nacional de Cuba, categoría recibida en el año 2011.

Trayectoria profesional

Camilo Ramos inició sus estudios en la Escuela Elemental de Ballet Alejo Carpentier, de Ciudad de La Habana, en 1999, y los continuó en la Escuela Nacional, bajo la guía de Ramona de Saá, Martha Iris Fernández y Mirtha Hermida, entre otros destacados profesores. Durante su etapa escolar participó en Encuentros Académicos en México y en eventos competitivos como el Concurso del Encuentro Internacional de Academias para la Enseñanza del Ballet, celebrado en La Habana, donde en el 2005 obtuvo la Medalla de Plata.

En el 2006 obtuvo Mención Especial en el Concurso organizado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

Al graduarse, en el curso 2008, pasó a integrar el elenco del Ballet Nacional de Cuba, bajo la dirección artístico-técnica de Alicia Alonso. Con esta compañía ha actuado en varios países de América Latina, Canadá y Estados Unidos, así como en Italia y Gran Bretaña.

En el 2010 fue ascendido al rango de Solista, y en el 2011 al de Bailarín Principal.

Camilo Ramos y Viengsay Valdés en el gustado adagio de El lago de los cisnes

Su repertorio incluye roles solistas y protagónicos en obras de la gran tradición romántico-clásica y en trabajos contemporáneos de creadores cubanos y extranjeros.

A Camilo Ramos le gustan, sobre todo, los ballets con humor y pantomimas, en los que pueda explotar su histrionismo. Toma las clases con disciplina (“ya sé que pueden ser aburridas, agotadoras, pero también son imprescindibles”); eso sí, prefiere los ensayos. “Ahí vamos perfilando los personajes y pueden llegar a ser casi emocionantes como una función, pero sin la presión de los espectadores”.

Fuentes