El rayo verde (novela de Julio Verne)

El rayo verde
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Título originalLe Rayon vert
Autor(a)(es)(as)Julio Verne
ColecciónHistorias
GéneroNovela, Aventuras
Diseño de cubiertaLéon Benett
IlustracionesLéon Benett
Primera edición1882
PaísBandera de Francia Francia


El rayo verde. Novela de aventuras considerada la más romántica de este autor, perteneciente a la colección viajes extraordinarios.

Primera edición

Publicada por entregas en la revista Le Temps desde el 17 de mayo (número 7003) hasta el 23 de junio (número 7030) e íntegramente el 24 de julio de 1882 por la editorial Hetzel.

Trama

Elena Campbell es una huérfana al cuidado de los hermanos Melvill, escoceses de los Highlands que dividen su residencia entre la lujosa finca que habitan cerca de la aldea de Helensburg y un antiguo hotel de West George Street en Glasgow. Cumplidos los dieciocho años de la virtuosa joven, Sam y Sib, sus tíos solterones, planifican casarla y le proponen a Aristobulos Ursiclus como pretendiente. Lamentablemente para ella, este joven científico resulta ser un tipo ridículo y extravagante.

Pero miss Campbell les dice que no piensa contraer matrimonio hasta que pueda ella contemplar el rayo verde, aquel legendario fenómeno atmosférico que puede observarse a veces, al crepúsculo, en el horizonte del mar. Esta sorpresiva respuesta de la joven se sustenta en la lectura que había hecho en el diario Morning Post, donde se hacía referencia a una vieja leyenda según la cual quien tuviera la dicha de ver aquel destello, no podría equivocarse jamás en cuestión de sentimientos y amor. La visión del rayo verde tendría la virtud de ayudar a esa persona a destruir las ilusiones y las mentiras, y le ayudaría a ver con total claridad en su corazón y en el de los demás. Por tanto, esa era su condición: ¡jamás se casaría si no observaba personalmente el famoso rayo!

A fin de complacer a Elena, los hermanos Melvill organizan el viaje a algún punto del Océano Atlántico, donde la visión de la puesta de Sol no les ofreciera dificultades para la deseada observación de aquel fenómeno óptico; pues como se sabe, solo aparece en el instante en que el astro radiante lanza su último rayo al desaparecer rozando la línea de agua del horizonte marino, siempre que el cielo esté limpio de nubes.

En consecuencia, ellos se embarcan a través de la costa oeste de Escocia, desafiando tormentosos parajes repletos de calas, radas, cabos, islas, cielos nublados y de escollos que les dificultan ubicar el lugar adecuado. Uno de los mayores peligros fue el enfrentarse al remolino marino Corryvrekan, cuya mala reputación, según Verne, podría competir con el siniestro Maelström de las costas de Noruega. Cuando ya lograban superar el peligro, el capitán del barco descubre que un bote abandonado luchaba por escapar del círculo de atracción del remolino.

Gracias a los ruegos de miss Campbell, los ocupantes atrapados y destinados a una muerte segura logran ser socorridos. Se trataba de un viejo marino y el joven poeta y pintor Oliver Sinclair, procedente de Edimburgo, quien se enamora de Elena Campbell y se unirá posteriormente a ellos para ir en busca del rayo verde, mientras que los preocupados tíos se las ingenian para que su ridículo candidato a la mano de la joven esté presente en cada escala de la expedición. En la ciudad de Oban, a donde arriban instalándose en el opulento Caledonian Hotel, se encuentran con Aristobulus Ursiclus, quien se une así al peregrinaje de los hermanos Melvill y su sobrina. Pero los viajeros desconocían que aquella localidad, a pesar de sus bellas playas turísticas, no tenía un horizonte de mar amplio como para contemplar el dichoso rayo. Deciden entonces ir hacia la isla de Seil, pero allí también fracasan, puesto que las nubes cubrían de bruma el horizonte.

De regreso a Oban, y tras una partida de croquet, Elena y Olivier se encuentran de forma providencial. De esta manera, el joven pintor los acompañará en la dura travesía que aún les depara, pues Olivier se sentía en deuda con su salvadora y debía de ayudarla a cristalizar su sueño. Con la esperanza de tener mejor suerte, todos juntos vuelven a la isla de Seil, y comprueban que esta vez el cielo estaba despejado, y en el momento culminante en que el Sol desaparecía en el horizonte, sorpresivamente se interpone una embarcación cuya vela interrumpe que el rayo llegue a los ojos de los espectadores.

Ya habían desperdiciado dos ocasiones favorables y Elena se mostraba cada día más impaciente sin que nada la consuele. Mientras tanto, Olivier ya era consciente que aquel imperturbable científico era además, por así decirlo, su rival de amores. Olivier propone el nuevo proyecto de dirigirse a la isla de Iona que reunía, según su criterio, las mejores condiciones atmosféricas. Pero sucesivos impases causados por el torpe científico seguirán desbaratando el ardiente deseo de la joven.

La nueva ruta elegida por los viajeros, sin la presencia de Aristobulus, es el islote de Staffa, una enorme roca aislada a la vista de Mull. Mientras que esperan hallar el clima adecuado, aprovechan para visitar y explorar las grutas de Fingal. Al día siguiente, Elena regresa a la cueva, pero sin que lo adviertan sus compañeros. Notada su ausencia, todos parten en busca de la extraviada que corre el riesgo de ahogarse, pues la elevación de la marea y el fuerte viento ha provocado que las olas lleguen con fuerza al interior.

En un acto heroico, Olivier sube a uno de los botes de la Clorinda, el barco que los transporta, y se introduce en busca de la bella joven desafiando la borrasca. Finalmente la halla inconsciente y la rescata luego de reanimarla con ayuda de los demás. Si antes, ella lo había salvado, ahora él le devolvía el favor. A partir de entonces, sus corazones latirían siempre acompasados.

Una vez restablecida, Elena insiste en observar el rayo verde debido al buen tiempo que se presenta. Con esa intención, suben la escalera de la gruta de Clam Shell en Staffa. Una vez allí, se sientan en las rocas más altas ante un horizonte diáfano lo suficientemente amplio y a la espera de vislumbrar la pureza perfecta del ansiado rayo verde. Cuando todo se prestaba para la aparición del fenómeno y el destello irradia al fin su sublime coloración, todos los excursionistas aprecian el magnífico evento, con excepción de Elena y Olivier que no apartaban la mirada el uno del otro en su mutua contemplación.

Para ellos, el verdadero significado del rayo verde, el del amor sincero, había llegado a sus vidas. Ella lo halló en el rayo negro lanzado por los ojos de Olivier, y él en el destello azul escapado de los ojos de Elena. Días después, de regreso a Glasgow, ambos jóvenes se casan con la aprobación de los tíos Melvill, quienes finalmente lograron ver feliz a su sobrina, con esa dicha que la leyenda atribuía a la observación del rayo verde.

Estructura

  • I El hermano Sam y el hermano Sib.
  • II Elena Campbell.
  • III El artículo del Morning Post.
  • IV El descenso por el Clyde.
  • V De un barco a otro.
  • VI El golfo de Corryvreckan.
  • VII Aristobulus Ursiclos.
  • VIII Una nube en el horizonte.
  • IX Opiniones de la señora Bess.
  • X Una partida de croquet.
  • XI Olivier Sinclair.
  • XII Nuevos proyectos.
  • XIII Magnificencias del mar.
  • XIV La vida en Iona.
  • XV Las ruinas de Iona.
  • XVI Dos disparos.
  • XVII A bordo del Clorinda.
  • XVIII Staffa.
  • XIX La gruta de Fingal.
  • XX ¡Por la señorita Campbell!
  • XXI Tempestad en una gruta.
  • XXII El rayo verde.
  • XXIII Conclusión.

Personajes

Principales

  • Samuel y Sebastián Melvill. Los hermanos Sam y Sib son dueños de una finca en la aldea de Helensburg, Glasgow. Se hacen cargo de la educación de su sobrina cuando esta queda huérfana de niña. Cuando cumple la mayoría de edad, buscan casarla y para ello financian una expedición en busca del rayo verde.
  • Miss Elena Campbell, 18 años. De cabellos rubios y ojos azules, no aparentaba opulencia a pesar de las riquezas que poseía por parte de sus tíos. Su caridad no tenía límites y el mayor de sus deseos era contemplar en persona el rayo verde.
  • Olivier Sinclair, 26 años, oriundo de Edimburgo. Huérfano de padre y madre, fue educado por su tío. Pintor distinguido y a ratos poeta. Se une a la excursión de la familia Melvill y en el camino se enamora de la bella Elena Campbell.

Secundarios

  • Aristobulus Ursiclos, 28 años, procedente de Dumfries, Bajo Escocia. Experto en Química, Física, Astronomía y Matemáticas, gustaba en dar explicación a todo fenómeno natural, aunque de trato es pedante y excéntrico. Es el preferido de los hermanos Melvill quienes anhelan casarlo con su sobrina.
  • Elisabeth o señora Bess, 47 años. Ama de llaves de la casa, hacendosa y formal, llevaba todo el peso de los quehaceres domésticos. Forma parte del viaje a través de los Highlands escoceses.
  • Partridge, servidor completamente fiel a los hermanos Melvill. Vestía siempre con el traje tradicional de los montañeses. Es el guardián de la casa y acompaña a sus amos durante el periplo que emprenden por las peligrosas costas de Escocia.
  • Maese Mac-Fyne, propietario del Caledonian Hotel en la ciudad de Oban. Es él quien recomienda a sus huéspedes visitar la isla de Seil desde donde podrían ver posiblemente el rayo verde.
  • Patrick Oldimer, tío y educador de Olivier Sinclair. Uno de los cuatro byles de la administración municipal de Edimburgo. Años atrás había mantenido vínculos de amistad con los hermanos Melvill.
  • John Olduck. Capitán de la Clorinda, yate en que viajarán los expedicionarios en la última parte de su recorrido hasta que logran observar el rayo verde.

Características

El rayo verde no se incluye en el grupo clásico de las «novelas visionarias» que se le atribuyen a Verne; es considerada solo como una novela de viajes y aventuras sostenida en una antigua leyenda romántica. Quizá esta esquematización no sea del todo precisa, ya que en boca de Olivier Sinclair, hallamos lo que él denomina irónicamente una sabia meditación acerca de «la influencia de los instrumentos de viento en la formación de las tempestades.» ¿Habría intuido Julio Verne que en 1963, Edward Lorenz diría su famosa frase, al tratar de predecir el clima a través de ecuaciones: «el aleteo de una mariposa en Hong Kong puede desatar una tormenta en Nueva York»? En otras palabras, ¿habría predicho la teoría del caos conocida como el «efecto mariposa»? El debate está abierto para los especialistas en meteorología.

En cuanto al estilo narrativo, es notorio que El rayo verde fue escrito a la manera de Charles Dickens, a quien calificó en una entrevista como el maestro de todos los autores ingleses, y que eclipsaba a todos los otros por su increíble fuerza y justeza de expresión. Estas sugerentes palabras demuestran que Verne no se ocultaba a sí mismo que tomaba de otros colegas lo que le convenía y que no desdeñaba las imitaciones

Adaptaciones

Cine

  • 1986: "El rayo verde" ("Le rayon vert"). Francia. Conocida en el mundo anglosajón como "Summer" ("Verano").
    • Guion: Marie Rivière, Éric Rohmer.
    • Dir.: Éric Rohmer.
    • Actores.: Marie Rivière, Vincent Gauthier, Sylvie Richez, Virginie Gervaise, René Hernández, Dominique Rivière, Claude Jullien, Alaric Jullien, Laetitia Rivière, Isabelle Rivière.

Fuentes

  • Artículo El rayo verde de Julio Verne, disponible en poemas del alma.com. Consultado el 15 de febrero de 2012.
  • Artículo El rayo verde, disponible en wikipedia.org. Consultado el 15 de febrero de 2012.
  • Artículo El rayo verde, disponible en abandomoviez.net. Consultado el 15 de febrero de 2012.
  • Artículo El rayo verde, disponible en filmaffinity.com. Consultado el 15 de febrero de 2012.
  • Artículo El rayo verde, disponible en cibernika.com. Consultado el 15 de febrero de 2012.
  • Artículo El rayo verde de Julio Verne, disponible en entrelectores.com. Consultado el 15 de febrero de 2012.