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Fernando Cardenal

Fernando Cardenal
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Fernando Cardenal Martínez
NombreFernando Cardenal Martínez
Nacimiento26 de enero de 1934
Granada, Bandera de Nicaragua Nicaragua
Fallecimiento20 de febrero de 2016
Managua, Bandera de Nicaragua Nicaragua
OcupaciónSacerdote Jesuita
Partido políticoFrente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN)

Fernando Cardenal. Fue un sacerdote jesuita y miembro de la teología de la liberación, miembro de la orden religiosa Compañía de Jesús, ministro de Educación durante el Gobierno sandinista entre los años 1984 y 1990, lideró en 1980 la Cruzada Nacional de Alfabetización y hasta su deceso fungió como director nacional del movimiento educativo Fe y Alegría Nicaragua.

Síntesis biográfica

Nació el 26 de enero de 1934 en Granada, Nicaragua. Hijo de Rodolfo Cardenal y Esmeralda Martínez. Una familia de abolengo, dinero e influencia en la sociedad granadina. Rodolfo,“Maruca”, Gonzalo, Esmeralda y Rodrigo Cardenal Martínez. Su hermano Ernesto Cardenal, es un sacerdote católico, poeta, político, escultor, revolucionario y defensor de la Teología de la Liberación en América Latina.

Trayectoria

Comienza el noviciado en 1952. Eligió uno de los barrios más pobres para cumplir un servicio religioso de nueve meses en 1970 en Medellín, Colombia.

En el primer Tomo de sus memorias, titulado "Sacerdote en Revolución" deja clara su única línea de orientación y pensamiento:"siempre los otros".

En Medellín, durante la última etapa del proceso para ser cura, empezó a preocuparse por la salvación integral de las personas y expresa en sus memorias:

"Desde mis experiencias en el barrio Pablo VI de Medellín, fui teniendo una comprensión más profunda de que el peligro en que tantas personas pueden perder su vida en el infierno, ya ha comenzado a cumplirse para muchos con un infierno aquí en la tierra, como es la miseria que millones de latinoamericanos han estado padeciendo"

Apoyó de manera activa la lucha del Frente Sandinista de Liberación Nacional contra la dictadura somocista. Participó en la toma de iglesias, las marchas y fue quien denunció ante el Congreso de Estados Unidos, en 1976, la represión y la violencia del régimen.

Fue un gran impulsor y renovador de la educación en Nicaragua, siendo su principal legado. En 1980 coordinó a 95,582 estudiantes, maestros, técnicos, profesionales y amas de casa para ejecutar la Campaña Nacional de Alfabetización impulsada por el gobierno sandinista en los ochenta, que redujo del 50.35% al 12.96% el analfabetismo en Nicaragua, lo que mereció un reconocimiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) al país centroamericano en 1981.

Tras el triunfo de la Revolución Popular Sandinista, formó parte de un grupo de sacerdotes que se vincularon directamente con el gobierno revolucionario, lo que les generó fuertes críticas de la jerarquía católica del país y del Vaticano. Junto a Cardenal trabajaron en el gobierno sandinista el religioso de la Congregación Maryknoll, Miguel D’Escoto, canciller del país en aquel entonces; el poeta Ernesto Cardenal, sacerdote diocesano y ministro de Cultura; y Edgar Parrales, también diocesano, embajador de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos (OEA)[1].

Su nombramiento como ministro de Educación por la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional le valió, en 1984, la expulsión de la Compañía de Jesús por orden papal, aduciendo que era incompatible su compromiso con la Iglesia y sus acciones revolucionarias y su cargo como ministro. Como ministro de Educación del gobierno revolucionario impulsó profundas reformas en un país con altas tasas de analfabetismo y una educación mediocre[2].

Tras la expulsión escribió un conmovedor texto titulado "Carta a mis amigos”, en el que explicaba detalladamente las circunstancias de su expulsión. Cardenal presentó una “objeción de conciencia” ante su caso y en su alegato contra la decisión de la jerarquía jesuita dijo:

"Estaría cayendo en un grave pecado si abandonara mi sacerdocio para los más pobres y mi trabajo por la Revolución Popular Sandinista”..... “Dios me ha dado el deseo de no abandonar mi trabajo. No puedo concebir un Dios que me pida renunciar a mi compromiso con el pueblo[3]."

En 1996, luego de analizar su caso y al revisar sus alegatos de la Objeción de Conciencia, fue reintegrado a la Compañía de Jesús. Hizo nuevamente un año de noviciado y a los 62 años tomó una vez más los votos de sacerdocio.

Su trabajo estuvo vinculado siempre a la juventud, a la que apoyó impulsando una educación de calidad desde la organización Fe y Alegría, que dirigió, gestionando, promoviendo y llevando la educación integral a niños y jóvenes de escasos recursos en los 22 centros educativos y formar a docentes y estudiantes de centros públicos y comunitarios, en nueve municipios del país.

Muerte

Fallece el 20 de febrero de 2016 en Managua, Nicaragua, a los 82 años de edad a causa de un paro cardíaco tras dos semanas ingresado en cuidados intensivos en un hospital de la capital nicaragüense, por complicaciones tras una operación de hernia abdominal[4].[5][6].

Fue sepultado el 21 de febrero de 2016 en el Cementerio General en las bóvedas de la Compañía de Jesús. El himno de Fe y Alegría y el himno de la Cruzada Nacional de Alfabetización, considerado uno de sus mayores legados al país, fueron entonados por familiares, amigos y niños que escoltaron sus restos[7].

Referencias