Saltar a: navegación, buscar

Fusil de asalto

Fusil de asalto
Información sobre la plantilla
Fusil de asalto2.jpeg
Fusil de tiro selectivo

Fusil de asalto Los fusiles de asalto son las armas reglamentarias en lo ejércitos modernos. Se hicieron muy populares después de la Segunda Guerra Mundial para eliminar las deficiencias combativas que tenían las armas empleadas hasta el momento.

Fusil de asalto

En sustitución del fusil de cerrojo, el fusil automático o “fusil de asalto” se ha convertido en el arma reglamentaria de las tropas regulares y por extensión, en el instrumento ofensivo básico del ejército moderno. Con su adopción y desarrollo no sólo ha cambiado la silueta del guerrero moderno, sino también su enfoque, personalidad y métodos de combate. La propia historia del fusil de asalto es prueba testimonial de este cambio. Los fusiles de asalto en la actualidad disparan municiones Calibre 5.45mm hasta 7.62mm, portan cargadores encapsulados de 20 a 30 cartuchos y son capaces de fuego selectivo: semiautomático o tiro-a-tiro, automático o ráfaga y en algunos casos ráfagas cortas de 2 ó 3 disparos. El rango efectivo de estas armas es de al menos 600 metros y la cadencia efectiva de fuego en ráfagas es de al menos 500 disparos por minuto. Casi todos los fusiles de asalto pueden equiparse con bayonetas y mirillas ópticas o de visión nocturna. A algunos de ellos pueden acoplársele lanzagranadas o escopetas bajo el cañón, y otros pueden lanzar granadas por su propio cañón utilizando aditamentos y municiones salva.

La tendencia actual en el diseño de los fusiles de asalto hace amplio uso de polímeros, plásticos endurecidos y aleaciones ligeras, y los equipa con miras ópticas u holográficas (colimadores) con aumentos de 1X a 6X (usualmente 1X, 1.5X hasta 3X). La mayoría de los modelos recientes se diseñan con el criterio bullpup, que aplica el concepto “compacto” a los fusiles de asalto. En esta configuración de longitud reducida, la culata se acopla directamente al receptor y la empuñadura con gatillo tipo pistola va colocada delante del cargador porque la recámara queda casi a la altura del rostro del tirador. El cargador queda protegido por el cuerpo y el codo del tirador y a la vez cubre parte de su pecho dándole cierta protección extra, o al menos impresión de estar protegido. Todo el cañón queda entonces dentro del alcance de los brazos del tirador, aumentando la precisión y maniobrabilidad del arma. Un ejemplo ingenioso del esfuerzo de ingeniería que se esconde detrás del criterio bullpup se puede apreciar en el fusil chino Norinko 86S, adecuación del legendario diseño AK a esta nueva línea. Alemania es uno de los dos únicos países importantes que aún mantienen la línea de diseño convencional para los fusiles de asalto: el último HK G36 es mucho más “conservador” que el austriaco Steyr AUG o el Tavor israelita. El otro es Rusia, que sin embargo desarrolla fusiles de asalto tanto en la concepción clásica (AN-94 Abakan, AEK-971) como bullpup (OC-14 Groza).

Historia del fusil de asalto

La experiencia recogida en los campos de batalla durante la Primera Guerra Mundial impulsó a los militares de las principales potencias al desarrollo de mecanismos de accionamiento automático que aumentaran la eficiencia del fusil de cerrojo, arma reglamentaria del soldado de entonces. El criterio generalizado apuntó hacia la búsqueda de un incremento de la cadencia de fuego del tirador individual sin sacrificar mucho su precisión ni alcance, como había sucedido con los diseños de las subametralladoras.

Como que el diseño de nuevas armas de fuego presupone el desarrollo de nuevas municiones de combate, se dieron los primeros pasos en busca de una munición intermedia entre el poderoso cartucho largo de fusil y el cartucho de pistola, corto y de poco alcance. Pero estos desarrollos encontraron varios frenos logísticos. Recién había terminado la Primera Guerra Mundial, había un excedente considerable de municiones de fusil y la infraestructura militar para producirlas ya estaba “engrasada”. Por otra parte, los esfuerzos económicos por la reconstrucción de las naciones adquirieron prioridad. De modo que los militares exigieron a los diseñadores que los nuevos fusiles no suponieran demasiados cambios.

Aparición del primer fusil de asalto del mundo

FA-16

La aparición del primer fusil de asalto funcional parece haber tenido lugar a principios de los años 1910. El coronel zarista V.G. Federov, diseñó un fusil de fuego selectivo alimentado por un cargador pequeño encapsulado. V.G. Federov inicialmente había diseñado una nueva munición de pequeño Calibre 6.5mm para su fusil, pero tuvo que renunciar a su idea en favor de la munición japonesa 6.5x50.5mm Arisaka, disponible en cantidades elevadas aunque menos poderosa que la rusa 7,62x54R. Unos cuantos fusiles FA-16 fueron adquiridos por el ejército ruso en 1916 y sirvieron, aunque en cantidades muy limitadas, en los ejércitos ruso y soviético hasta 1925. Este primer fusil es desconocido para el mundo occidental, y por lo tanto nada famoso, este es el primer diseño de fusil de asalto desarrollado bajo el concepto de una munición “aligerada”, más adecuada para el disparo en ráfagas. V.G. Federov también introdujo en su obra “Armas Automáticas” (Avtomaticheskogo Oruzhie) la idea de una familia de armas de infantería basadas en las mismas municiones, recámaras y cargadores que incluyera fusil de asalto, ametralladora ligera, ametralladora mediana y ametralladora pesada para montar en vehículos o aeronaves, acogida de muy buena gana por la industria militar moderna.

Los Estados Unidos entran en acción

Garand

Los Estados Unidos hicieron el próximo aporte al diseño de fusiles de asalto de diseño convencional, el Garand, que disparaba la poderosa munición Calibre .30-06 Springfield. Aunque no permitía el disparo en ráfagas, algunos historiadores estadounidenses catalogan al Garand como el primer fusil de asalto de la historia, en parte por chovinismo y por el hecho de haber sido producido en gran escala, adoptado oficialmente por un ejército entero (el estadounidense, en el año 1936) y probado hasta la saciedad durante la Segunda Guerra Mundial.

Aportes de Alemania

Sturmgewehr 44

Sin embargo, el paso decisivo en la historia del fusil de asalto se marcó en Alemania a mediados de la Segunda Guerra Mundial. Los militares nazis se convencieron de que el soldado individual raramente entabla combate más allá de los 400 metros y que era necesario cubrir con un fusil capaz de disparar en ráfagas el alcance que mediaba entre las subametralladoras MP40 y los obsoletos fusiles Mauser de acción por cerrojo. Desarrollaron entonces una munición 7,92x33mm (Pistolenpatrone 7.92mm ó 7.92mm Kurz) para la cual diseñaron algunas armas, incluyendo los fusiles Sturmgewehr 44. El mismo término de “fusil de asalto” viene del nombre alemán de este fusil: Sturmgewehr. Pero era ya demasiado tarde para la Alemania hitleriana y estas armas pasaron al olvido sin llegar a la adolescencia, aunque definitivamente cambiaron la estética particular del fusil de asalto moderno con la utilización de la empuñadura tipo pistola y el cuerpo metálico.

Hace su entrada el AK

AK

El paso adelante más importante en la historia del fusil de asalto fue hecho en el año 1943 por la Unión Soviética, al adoptar el Ejército Rojo una nueva munición recortada con carga de media potencia diseñada por N.M.Elizarov y B,V,Semin, la 7,62x39mm o M43, como se le llamó desde entonces. Cuando finalizó la guerra, el fusil semiautomático SKS (diseñado específicamente para este Calibre) fue adoptado por el ejército soviético y dos años más tarde, en el 1947, adoptó el fusil diseñado por Kalashnikov y conocido en todo el mundo como AK-47 o AK. El AK-47 no sólo fue el primer fusil automático realmente exitoso, sino uno de los más ampliamente copiados y utilizados en todo el mundo.


Otros desarrollos

Tras la derrota del nazismo en 1945, algunos ingenieros alemanes continuaron desarrollando esta linea para la compañía CETME de la España franquista y cuando regresaron a fines de los 50 a la Alemania Federal fundaron la prestigiosa Heckler & Koch, devolviendo a Alemania su papel protagónico en la historia de la industria militar.

Aparición del M16

M16

El próximo paso relevante en este camino (y hasta ahora el último) fue hecho otra vez por los Estados Unidos a finales de los años 50, cuando el ejército estadounidense adoptó el “novedoso” concepto de fusil de asalto de fuego selectivo y pequeño Calibre. La primera de estas armas en ser adoptada fue el Armalite AR1S / Colt M16, diseñada por E.Stoner. Esta adopción más tarde marcó la nueva tendencia en la industria militar hacia los cartuchos de pequeño Calibre (5.45- 5056mm /.22) y alta velocidad. La rivalidad ideológica durante la guerra fría se manifestó en la silueta del combatiente: por un lado el AKen manos de las tropas irregulares del tercer mundo, bloque socialista, movimientos de liberación, guerrillas y por el otro el M16 en manos de las tropas regulares del bloque occidental.

Últimos desarrollos

G11

En el año 1990 aparece en la palestra un nuevo diseño de mecanismo automático para los fusiles de asalto, presentado por Heckler & Koch. Pero el destino otra vez se interpuso y sólo un millar de HK G11 vio la luz debido a problemas económicos y financieros tras la unificación de Alemania y la posterior integración a la Comunidad Económica Europea. Este innovador diseño pasará a la historia como el próximo paso evolutivo del fusil de asalto, y quizás sea el primero en la historia del arma larga reglamentaria en el siglo XXI.

Sin embargo, el único concepto nuevo que ha atrapado el interés de la industria militar (quizás por no ser tan radical como el del HK G11) es el del sistema modular de fusil de asalto, que consiste en un fusil básico y algunos módulos extras que pueden ser instalados, removidos e intercambiados con rapidez y sin la ayuda de ninguna herramienta, como es el caso del FN F2000 belga.
FN_ F2000

Todas las demás investigaciones y desarrollos, tales como las municiones sin casquillo, las de múltiples proyectiles o las de sabotaje, aún no han producido ningún resultado práctico a gran escala.

Véase también

Fuente

  • Weir, William “50 Weapons That Changed Warfare”